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Política de privacidad

POLÍTICA DE PRIVACIDAD Y TRATAMIENTO DE DATOS

CAPÍTULO I: ASPECTOS GENERALES Y RESPONSABILIDAD DEL TRATAMIENTO

1.1. Identificación del Responsable Legal y Canales de Comunicación:

La presente Política de Privacidad y Tratamiento de Datos Personales (en lo sucesivo, la “Política de Privacidad”) regula con carácter mandatorio las operaciones de recolección, almacenamiento, indexación, protección, uso, anonimización y transferencia de información ejecutadas dentro del ecosistema digital integrado denominado comercialmente como “Botón Legal”, el cual comprende su portal web, interfaces de programación de aplicaciones (API) y aplicaciones móviles nativas desarrolladas para los entornos operativos Android e iOS.

Para todos los efectos legales, regulatorios, de propiedad intelectual y de responsabilidad civil o administrativa, se declara de forma expresa que la titularidad exclusiva de los derechos de explotación comercial de la marca, el software, la arquitectura técnica, los signos distintivos, así como la condición jurídica de Responsable del Tratamiento de Datos, corresponden única y legítimamente a la entidad mercantil Producciones Botón Digital, C.A., sociedad debidamente inscrita y domiciliada en la ciudad de Caracas, República Bolivariana de Venezuela, titular del Registro de Información Fiscal (R.I.F.) número J-40102967-1 (en lo sucesivo, “LA OPERADORA”).

Cualquier Titular de datos (en lo sucesivo, el “Usuario”) que requiera formular consultas, ejercer los derechos de acceso, rectificación, cancelación u oposición, o revocar los consentimientos otorgados bajo este instrumento, dispondrá de un canal institucional de comunicación directa y atención exclusiva, gestionado por el departamento de seguridad de la información de LA OPERADORA, a través de la dirección de correo electrónico: info@botonlegal.com.

1.2. Declaración de Capacidad Legal y Restricción de Acceso a Menores de Edad:

El ecosistema digital y los servicios de orientación cognitiva automatizada provistos por LA OPERADORA están dirigidos única y exclusivamente a personas naturales que gocen de plena capacidad civil para obligarse válidamente según la legislación de la República Bolivariana de Venezuela, fijándose el umbral mínimo de acceso en dieciocho (18) años de edad. Queda terminantemente prohibido el registro, constitución de credenciales o uso de las interfaces por parte de niños, niñas o adolescentes. LA OPERADORA no recopila, indexa ni procesa de forma intencionada datos personales de menores de edad; en consecuencia, si se detecta la existencia de perfiles constituidos por personas que falseen su declaración de edad, se procederá a la baja técnica inmediata y a la eliminación irreversible de toda la información alojada en los servidores sin que medie derecho a indemnización alguna.

1.3. Ámbito de Aplicación Ecosistémica y Consentimiento Informado:

Los términos, salvaguardas y obligaciones contenidos en la presente Política de Privacidad revisten un carácter mandatorio, vinculante y de ejecución forzosa para cualquier persona natural o jurídica que descargue, acceda, interactúe, se registre o mantenga una cuenta activa dentro del ecosistema digital de la plataforma. A los efectos de este instrumento, el sistema segmenta y define de manera diferenciada a los titulares de la información en dos categorías de usuarios, quienes interactúan con entornos diferenciados de asistencia cognitiva automatizada:

a) Usuarios Clientes: Aquellas personas que acceden a la interfaz con la finalidad de formular consultas, interactuar con los módulos de procesamiento automatizado de lenguaje natural orientativo o consultar el Directorio Profesional, ya sea bajo la modalidad de asignación y cuota operativa de acceso gratuito, o bajo el régimen transaccional de suscripciones avanzadas de carácter Premium.
b) Usuarios Abogados / Profesionales: Aquellos profesionales del derecho que se registran e indexan sus datos curriculares, credenciales, valoraciones y perfiles de atención dentro del Directorio Profesional interno, y que disponen de acceso a herramientas especializadas de asistencia técnico-jurídica, optimización documental y procesamiento algorítmico automatizado para el soporte de su actividad gestionada dentro de la plataforma.
La acción táctil, digital o electrónica de pulsar el botón de aceptación, completar los formularios de registro de cuenta, o el simple hecho de navegar e interactuar con los módulos de la aplicación web o móvil, constituye una manifestación de voluntad expresa, libre, específica, informada e inequívoca. Mediante dicho acto, el Usuario (sea Cliente o Abogado) otorga un mandato de consentimiento a LA OPERADORA para capturar, almacenar, estructurar, disociar y tratar los datos y contenidos indexados en sus respectivas interfaces bajo los estrictos parámetros de seguridad descritos en este documento.

1.4. Ámbito de Jurisdicción, Competencia Territorial y Fundamentación Jurídica Nacional:

La validez, interpretación, ejecución y cumplimiento de la presente Política de Privacidad se rigen de manera exclusiva y excluyente por el ordenamiento jurídico vigente en la República Bolivariana de Venezuela. A tales efectos, el Usuario renuncia de forma expresa a cualquier otro domicilio o fuero que pudiera corresponderle por razones de nacionalidad, ubicación geográfica o residencia transitoria, y se somete formalmente a la jurisdicción de los tribunales de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas para dirimir cualquier controversia legal derivada del uso de la interfaz.
El marco normativo nacional aplicable que fundamenta y valida los procesos técnicos de captura, almacenamiento y resguardo de la información de este ecosistema digital integrado comprende:
a) El Artículo 60 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela: Norma fundamental que tutela el derecho constitucional de los ciudadanos a la protección de su honor, reputación, vida privada, intimidad y propia imagen.
b) La Ley Sobre Delitos Informáticos: Instrumento de orden público que tipifica, regula y sanciona penalmente las conductas asociadas al acceso indebido, espionaje informático, sabotaje, alteración, revelación o uso no autorizado de datos contenidos en sistemas tecnológicos.
c) La Ley de Infogobierno y la Ley de Mensajes de Datos y Firmas Electrónicas: Normativas aplicables en cuanto a la validez legal, eficacia y fuerza probatoria de las interacciones, registros, almacenamiento indexado y manifestaciones de voluntad ejecutadas a través de mensajes de datos y medios electrónicos.
d) Las Disposiciones del Código Civil Venezolano y de la Ley de Propiedad Industrial: Normas rectoras en materia de contratos de adhesión electrónica, obligaciones civiles, responsabilidad extracontractual por hecho propio o de las cosas, y la regulación de la explotación comercial de marcas de servicio.
Esta fundamentación nacional coexiste armónicamente con los estándares de privacidad internacionales exigidos por las plataformas globales de distribución de software móvil, sin que ello implique una prórroga de la competencia territorial fuera de la República Bolivariana de Venezuela.

CAPÍTULO II: MARCO DE COMPATIBILIDAD Y CUMPLIMIENTO INTERNACIONAL

2.1. Estándares para la Región de los Estados Unidos de América (CalOPPA y Estatutos de Privacidad): En virtud del alcance global inherente a las tiendas automatizadas de distribución de software y aplicaciones móviles, LA OPERADORA alinea sus protocolos de transferencia pasiva de datos con las exigencias dispuestas en la Online Privacy Protection Act (CalOPPA) y las secciones correspondientes del Código Civil del Estado de California, Estados Unidos de América. Se garantiza la disposición de interfaces claras que permitan al Usuario identificar los parámetros de información técnica recopilada de forma automatizada (como identificadores de hardware o logs de sesión), asegurando que LA OPERADORA no comercializa, transfiere ni cede dichas estructuras de datos a agencias de publicidad de terceros para fines de monetización secundaria sin consentimiento explícito.
2.2. Estándares para la Región de la Unión Europea y el Reino Unido (GDPR / Data Protection Act): Para aquellos Usuarios que descarguen, accedan o interactúen con la plataforma desde el territorio de los Estados miembros de la Unión Europea o bajo la jurisdicción del Reino Unido, el tratamiento de los flujos de información se ejecutará bajo los estándares de adecuación del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) y la Data Protection Act. A tales efectos, LA OPERADORA asume la posición jurídica de Controlador de Datos con respecto a la información de registro básico e interacciones técnicas de los perfiles. Toda transferencia internacional de datos derivada del uso de la infraestructura se fundamenta en la ejecución del servicio aceptado voluntariamente por el Usuario y en la aplicación de medidas de seguridad digitales proporcionales.
2.3. Estándares para América Latina, Asia-Pacífico y Oceanía: LA OPERADORA asimila y homologa de forma sistemática sus procesos de gestión de bases de datos a los principios transnacionales de legalidad, finalidad, calidad y confidencialidad que rigen las legislaciones de protección de datos en la región de América Latina, los trece principios fundamentales de la Privacy Act de Australia, así como las regulaciones de la Personal Data Protection Act (PDPA) vigentes en las jurisdicciones de Singapur y Malasia. El acceso facultativo a los mercados globales de aplicaciones somete las políticas operativas de la interfaz a dichas directrices globales con el único fin de resguardar la seguridad del consumidor digital y la integridad transfronteriza de la información.

CAPÍTULO III: CATEGORÍAS DE DATOS OBJETO DE TRATAMIENTO

3.1. Datos de Registro, Constitución de Cuentas y Credenciales de Acceso:

LA OPERADORA recopila, estructura y almacena la información estrictamente necesaria para proveer, validar, individualizar y asegurar los perfiles de acceso de las distintas categorías de usuarios dentro del entorno digital. Estos flujos de información se dividen y tratan de la siguiente manera:
a) Para Usuarios Clientes: Comprende todas las estructuras de datos suministradas de forma voluntaria durante el proceso de alta o actualización de cuenta, incluyendo, de forma enunciativa pero no limitativa: nombres y apellidos, direcciones de correo electrónico corporativo o personal, números de abonado telefónico, identificadores alfanuméricos de usuario, contraseñas encriptadas y cualquier otra información de contacto o perfil requerida por la interfaz para habilitar los entornos de consulta automatizada o suscripción Premium.
b) Para Usuarios Abogados / Profesionales: Comprende el espectro de información necesario para la indexación y validación de su ejercicio profesional dentro del Directorio Técnico, incluyendo, sin limitación alguna: nombres y apellidos, datos de contacto telefónico y electrónico, información curricular, especializaciones jurídicas, fotografías de perfil, números de filiación gremial o institucional, datos de identificación civil, y cualquier soporte documental digitalizado que sea requerido por la plataforma para la verificación de su idoneidad, identidad y estatus profesional.
El Usuario (Cliente o Abogado) garantiza que todos los datos e informaciones suministrados para la constitución de su credencial de acceso son exactos, veraces, vigentes y de su exclusiva titularidad, asumiendo de forma directa toda responsabilidad civil, administrativa o penal por la introducción de datos falsos, inexactos o pertenecientes a terceros sin la debida autorización legal.

3.2. Datos de Notificación, Conciliación Financiera y Gestión Transaccional de Suscripciones:

Para la habilitación formal, el control de las cuotas operativas mensuales y la validación de las suscripciones avanzadas de carácter Premium, LA OPERADORA procesa un espectro detallado de información estrictamente vinculado a la verificación y liquidación efectiva de los fondos transferidos por los Usuarios. En virtud del diseño y la arquitectura de seguridad del ecosistema digital, se establece de forma taxativa que la plataforma no recopila, almacena ni procesa de forma directa en sus servidores internos de base de datos ninguna credencial bancaria de acceso, claves secretas, pines de seguridad ni números completos de tarjetas de crédito o débito, delegando la ejecución del procesamiento monetario en las redes de compensación correspondientes.
El flujo integral de tratamiento de datos transaccionales se ejecuta de manera corrida mediante la captura, indexación y almacenamiento de los datos de confirmación emitidos por las instituciones bancarias, corresponsales financieros o plataformas de pago nacionales e internacionales, incluyendo la recopilación de los números de referencia o de aprobación de las transacciones, las marcas de tiempo con fechas y horas exactas de ejecución, los montos específicos de la operación, los nombres y apellidos de los titulares de las cuentas de origen, y los números telefónicos emisores en el caso específico de las operaciones de Pago Móvil procesadas bajo la normativa del Banco Central de Venezuela. Asimismo, LA OPERADORA recopila los archivos multimedia, copias digitalizadas o capturas de pantalla de los comprobantes de soporte que el Usuario adjunta y suministra voluntariamente a través de los formularios de la interfaz con el único propósito de permitir la conciliación técnica y manual de su saldo.
Toda esta información financiera secundaria se integra en un registro histórico de trazabilidad comercial donde se asientan los planes adquiridos por el Usuario, los estados de cuenta internos generados por el sistema, la vigencia cronológica de las cuotas de consulta asignadas, las renovaciones, las suspensiones y los logs de auditoría sobre el uso y consumo de las herramientas de asistencia cognitiva automatizada. LA OPERADORA se reserva el derecho técnico y administrativo unilateral de auditar, suspender temporalmente o revertir de forma definitiva la asignación de cuotas de servicio si se detectan inconsistencias, reportes de transacciones falsas, alteradas, duplicadas o que no hayan sido efectivamente conciliadas y liquidadas en las cuentas receptoras de la entidad mercantil, asumiendo el Usuario la plena responsabilidad civil, administrativa y penal derivada de la presentación de soportes financieros falsificados o de la simulación de transacciones dentro del entorno digital.

3.3. Trazabilidad Técnica, Metadatos de Conectividad y Logs de Seguridad:

El ingreso, navegación e interacción activa de cualquier Usuario dentro de los entornos de la plataforma web o de las interfaces móviles nativas desencadena, de forma paralela y estrictamente automatizada, la captura de trazas técnicas e información analítica secundaria en los servidores de LA OPERADORA. Esta recopilación pasiva no se orienta a la identificación civil del titular de la cuenta, sino al aseguramiento de la estabilidad operativa de la infraestructura, la optimización de los tiempos de carga, el diagnóstico preventivo de errores de interfaz y la mitigación activa de vectores de ataque informático o accesos no autorizados.
Dentro de esta categoría de metadatos de conectividad se indexan y resguardan de manera corrida las direcciones de Protocolo de Internet (IP) desde las cuales se originan las peticiones, las marcas de tiempo detalladas con la fecha y hora exacta de cada solicitud al servidor, los identificadores alfanuméricos únicos de sesión o tokens de autenticación digital, los datos de telemetría sobre la latencia de las respuestas del sistema, el tipo, versión e idioma del navegador web o del sistema operativo del dispositivo móvil utilizado, así como las cadenas de meta-información técnica asociadas a los paquetes de datos transmitidos durante la ejecución de los comandos.
LA OPERADORA procesa y almacena estos registros bajo estrictos protocolos de aislamiento lógico y cifrado simétrico en capas de servidor, lo que impide de forma ordinaria la vinculación directa de estos metadatos técnicos con el perfil de identidad del Usuario en las auditorías de rendimiento diario; no obstante, la entidad mercantil se reserva el derecho de emplear estas estructuras de datos como elementos de prueba digital y trazabilidad legal ante la detección de actividades sospechosas de fraude, suplantación de identidad, denegación de servicio o cualquier otra vulneración activa que atente contra la seguridad informática de la plataforma o la integridad de sus bases de datos.

3.4. Registro de Entradas Textuales y Contenidos de la Interfaz:

La información que los Usuarios Clientes y los Usuarios Abogados digitan voluntariamente dentro de las cajas de diálogo, campos de texto o consolas de consulta automatizada constituye un flujo de datos de contenido que recibe un tratamiento de máxima seguridad y estricta confidencialidad por parte de LA OPERADORA. En el caso específico de los Usuarios Clientes que buscan orientación preliminar basada en legislación venezolana, el sistema procesa el texto de la consulta extrayendo las variables estrictamente fácticas para generar la respuesta asistida, prohibiendo el almacenamiento de estos contenidos asociados a la identidad civil de quien consulta mediante un protocolo de aislamiento de datos. Por su parte, cuando un Usuario Abogado interactúa con las herramientas especializadas de optimización de criterios, análisis de jurisprudencia o soporte de práctica jurídica, la plataforma actúa como un repositorio técnico cerrado, manteniendo los textos introducidos bajo un régimen de estricta confidencialidad corporativa dentro de su perfil.
A los fines de garantizar el blindaje institucional, se establece que el Usuario (sea Cliente o Abogado) es el único y exclusivo responsable por la naturaleza, legalidad y reserva de la información que decida introducir en los campos de texto. LA OPERADORA no supervisa, edita ni audita el contenido de las preguntas individuales, asumiendo el Usuario la obligación de no incorporar datos sensibles de terceros, secretos comerciales, ni información sujeta a reserva judicial sin las debidas autorizaciones. Al presionar el comando de ejecución de consulta, ambas categorías de usuarios otorgan una autorización de procesamiento a la plataforma para el análisis algorítmico inmediato de los textos, bajo el entendido de que dicha interacción no genera una relación formal de mandato, patrocinio judicial ni consultoría profesional entre LA OPERADORA y el titular de la cuenta.

CAPÍTULO IV: REGULACIÓN DE PERMISOS NATIVOS Y ENTORNOS MÓVILES (ANDROID / IOS)

4.1. Declaración de Acceso Facultativo y Control de Periféricos en Dispositivos:

El funcionamiento óptimo, la personalización de las interfaces y la ejecución de características avanzadas dentro de las aplicaciones móviles nativas de la plataforma (ya sea bajo los sistemas operativos iOS de Apple o Android de Google) requieren la habilitación técnica de determinados permisos de hardware y software en el dispositivo del Usuario. LA OPERADORA establece de forma vinculante que el otorgamiento de dichos accesos es estrictamente facultativo y discrecional del titular de la cuenta, quien conserva en todo momento la potestad técnica de revocarlos, limitarlos o modificarlos directamente desde el panel de configuración nativo de su terminal móvil, bajo el entendido de que la denegación de ciertos permisos puede inhabilitar de manera parcial o total la ejecución de módulos específicos del servicio.
En estricta observancia de los principios de finalidad y optimización de datos, la plataforma interactúa únicamente con los periféricos autorizados bajo las siguientes condiciones de licitud:
a) (Gestión de Archivos y Captura Fotográfica): El acceso a las funciones de Almacenamiento, Galería de Archivos Multimedia y Cámara Fotográfica se solicitará con el exclusivo fin de permitir que el Usuario Abogado cargue sus soportes documentales de validación gremial o que el Usuario Cliente adjunte las capturas de pantalla necesarias para la conciliación de sus reportes de pago o personalice de forma inmediata su perfil de cuenta.
b) (Comunicaciones Masivas y Notificaciones Push): El permiso de Notificaciones Push o Alertas de Sistema se utilizará para el despacho de avisos operativos sobre el estado de las suscripciones, confirmaciones de transacciones de fondos y alertas técnicas de las consultas formuladas. Asimismo, el Usuario acepta expresamente que LA OPERADORA podrá utilizar este canal para el envío masivo de campañas informativas, anuncios comerciales, ofertas de servicios, promociones de planes Premium y actualizaciones del ecosistema digital, quedando a salvo el derecho del Usuario de gestionar, mitigar o silenciar la recepción de dichas comunicaciones masivas directamente a través de las configuraciones nativas de su sistema operativo móvil.

CAPÍTULO V: PROTOCOLOS DE SEGURIDAD Y FLUJO DE DATOS EN ENTORNOS DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL

5.1. Disociación Técnica y Canales de Cifrado Simétrico:

Los procesos de transmisión, análisis y respuesta automatizada ejecutados por los módulos cognitivos y de Inteligencia Artificial de la plataforma se realizan bajo estrictas capas corporativas de seguridad informática. Al momento en que un Usuario formula una instrucción o consulta legal en las interfaces de diálogo, la cadena de texto es sometida a un proceso inmediato de desvinculación de identidad en los servidores operativos de la interfaz. Esto garantiza que las solicitudes analizadas por los modelos algorítmicos viajen de forma aislada a los datos de filiación civil, nombres o credenciales del perfil que originó la petición. Toda la información en tránsito se despliega mediante protocolos avanzados de cifrado simétrico (SSL/TLS), bloqueando cualquier intento de interceptación externa por parte de terceros no autorizados.

5.2. Limitación de Almacenamiento Post-Procesamiento y Exclusión de Entrenamiento:

LA OPERADORA implementa políticas de vaciado de memoria caché para asegurar que el contenido específico de las consultas jurídicas complejas no sea indexado de forma permanente en las bases de datos públicas de la interfaz. Una vez que el algoritmo genera y despliega la respuesta automatizada en la pantalla del dispositivo del Usuario, el texto descriptivo de la consulta es purgado de los entornos de ejecución temporal, conservándose únicamente metadatos anónimos de rendimiento con fines de control de calidad técnico. De igual forma, se establece que LA OPERADORA no comercializa, transfiere ni expone el contenido de los prompts o consultas textuales para el entrenamiento de modelos lingüísticos abiertos de terceras empresas, manteniendo los flujos de interacción bajo la exclusiva custodia corporativa de la entidad mercantil.

CAPÍTULO VI: EJERCICIO DE DERECHOS DE ACCESO, RECTIFICACIÓN, CANCELACIÓN Y OPOSICIÓN

6.1. Mecanismos Procesales para la Gestión de Datos Personales: LA OPERADORA garantiza a todos sus Usuarios la facultad inalienable de controlar la información que han suministrado a la plataforma, pudiendo ejercer en cualquier momento sus derechos de consulta, modificación o supresión definitiva. A los fines de materializar el derecho de Acceso, el titular de la cuenta podrá requerir un extracto simplificado de los datos de registro que reposan en las bases de datos activas de la interfaz. De igual manera, mediante el derecho de Rectificación, el Usuario (tanto Cliente como Abogado) conserva la potestad de corregir de forma inmediata cualquier registro inexacto, desactualizado o erróneo de su perfil, asumiendo la carga de verificar la veracidad de la nueva información introducida.
En lo que respecta al derecho de Cancelación o Supresión, se faculta al Usuario a solicitar la eliminación total de su cuenta de acceso, lo que desencadenará un protocolo técnico de borrado irreversible de sus credenciales, historial de consultas y reportes transaccionales de los servidores activos, quedando exceptuados aquellos metadatos analíticos y registros financieros que LA OPERADORA deba conservar por mandato legal o para fines de auditoría fiscal interna.
Finalmente, el derecho de Oposición permite al titular restringir de forma específica el tratamiento de sus datos para fines secundarios, tales como la recepción de las campañas de publicidad masiva autorizadas en este documento, sin que ello implique la pérdida de su acceso a las funciones básicas de la aplicación. Todo procedimiento asociado a estos derechos se canalizará formalmente mediante una solicitud escrita dirigida al canal de soporte técnico de la interfaz, debiendo el solicitante acreditar fehacientemente su identidad civil para evitar fraudes o suplantaciones de perfiles dentro del ecosistema digital.

6.2. Protocolo Automatizado para la Supresión Definitiva de Perfiles y Datos: En estricto cumplimiento de las directrices de distribución de las tiendas globales de aplicaciones (Apple App Store y Google Play Store), la interfaz móvil y la plataforma web disponen de una función nativa, accesible, visible y de ejecución directa dentro del panel de configuración del perfil del Usuario denominada “Eliminar Cuenta”. La activación de este comando digital por parte del Usuario desencadenará de forma automatizada un proceso de purga técnica e irreversible en las bases de datos de LA OPERADORA. Este protocolo técnico ejecutará: (i) la desasociación inmediata de las credenciales de acceso; (ii) la eliminación de los registros de personalización, nombres, filiaciones y datos de contacto; y (iii) el borrado lógico de los historiales de consultas textuales almacenados en caché. Aquellos datos vinculados a transacciones financieras o registros impositivos obligatorios se mantendrán congelados en un repositorio aislado con el único fin de atender auditorías legales, quedando fuera del entorno operativo diario.

CAPÍTULO VII: MODIFICACIONES, VIGENCIA Y CLÁUSULA DE CIERRE OPERATIVO

7.1. Potestad Unilateral de Enmienda y Notificación de Actualizaciones:

LA OPERADORA se reserva el derecho exclusivo, técnico, discrecional y unilateral de modificar, enmendar, ampliar, restringir o actualizar los términos, condiciones y alcances de la presente Política de Privacidad en cualquier momento que lo considere necesario. Estas variaciones pueden responder a la introducción de mejoras tecnológicas en los sistemas de Inteligencia Artificial, reformas en el marco regulatorio legal de la República Bolivariana de Venezuela, exigencias operativas de las tiendas globales de distribución de software (Apple App Store y Google Play Store) o reestructuraciones comerciales en los planes de suscripción. Toda modificación entrará en vigencia y surtirá plenos efectos jurídicos de forma inmediata a partir del momento de su publicación y carga en la interfaz digital, asumiendo el Usuario la carga y obligación de revisar periódicamente este documento para mantenerse al tanto de las condiciones vigentes. Sin perjuicio de lo anterior, LA OPERADORA podrá (mas no estará obligada a) despachar alertas internas o notificaciones push informando sobre cambios sustanciales en el tratamiento de los datos. El uso continuado de la plataforma, el inicio de sesión en las cuentas o la formulación de nuevas consultas con posterioridad a la publicación de una versión enmendada constituirá una aceptación expresa, tácita e irrevocable de los nuevos términos por parte del Usuario.

7.2. Vigencia Indefinida, Divisibilidad Corporativa y Consentimiento Integral:

Este documento de políticas de privacidad mantendrá una vigencia de carácter indefinido en tanto la plataforma se encuentre operativa en el mercado digital o hasta que sea sustituido formalmente por un nuevo texto legal emanado de la entidad mercantil. En caso de que cualquier disposición, cláusula o fragmento del presente texto sea declarado nulo, ilegal, inválido o inaplicable por un tribunal competente o por las autoridades administrativas correspondientes, dicha nulidad se interpretará de forma restrictiva, afectando únicamente a la sección específica viciada. Por consiguiente, el resto de las cláusulas del documento conservarán su plena validez, fuerza vinculante y eficacia jurídica, debiendo integrarse el vacío legal con una interpretación que respete la intención original de LA OPERADORA. Con la aceptación digital de estas políticas al momento de la creación de la cuenta de acceso, el Usuario (ya sea en su rol de Cliente o de Abogado) declara de forma libre, consciente y expresa que ha leído analíticamente, comprendido en su totalidad y aceptado sin reservas cada uno de los capítulos que estructuran este instrumento, otorgando su consentimiento pleno para el tratamiento lícito de sus flujos de información.

7.3. Canal Oficial de Atención al Titular de los Datos:

Para la sustanciación de cualquier duda, reclamación, ejercicio de derechos o solicitudes de aclaratoria respecto a los alcances de este instrumento regulatorio, LA OPERADORA designa como único domicilio electrónico formal y canal de comunicación institucional la dirección de correo electrónico de soporte técnico habilitada para la plataforma info@botonlegal.com. Toda comunicación dirigida por esta vía deberá contener la identificación plena del solicitante y los soportes de identidad civil que validen su condición de titular de la cuenta, comprometiéndose la entidad mercantil a emitir una respuesta técnica y legal en un plazo razonable conforme a las prácticas habituales del sector tecnológico.

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Términos y condiciones de uso

TÉRMINOS Y CONDICIONES GENERALES DE USO
CAPÍTULO I: DECLARACIONES PRELIMINARES, CAPACIDAD Y MARCO DE IDENTIFICACIÓN
1.1. Naturaleza del Contrato de Adhesión Electrónica y Aceptación de Términos:
El acceso, descarga, navegación, registro y uso activo del ecosistema tecnológico integrado bajo la denominación comercial de “Botón Legal” —el cual comprende de manera unificada su plataforma web, interfaces de programación de aplicaciones (API) y aplicaciones móviles nativas para entornos iOS y Android— constituye un acuerdo bilateral vinculante y de adhesión formal entre el sujeto que interactúa con la interfaz (en lo sucesivo, el “Usuario”) y la entidad mercantil propietaria del software. A todos los efectos del ordenamiento jurídico sustantivo y procesal de la República Bolivariana de Venezuela, así como de las normativas de comercio electrónico transfronterizo, se declara que la titularidad exclusiva, los derechos de propiedad intelectual, el código fuente y la explotación comercial de dicho entorno digital corresponden legítimamente a la sociedad mercantil Producciones Botón Digital, C.A., domiciliada en la ciudad de Caracas, República Bolivariana de Venezuela e inscrita bajo el Registro de Información Fiscal (R.I.F.) número J-40102967-1 (en lo sucesivo, “LA OPERADORA”). La ejecución de cualquier comando digital de aceptación, la cumplimentación de registros de cuenta o la simple permanencia e interacción dentro del sistema, perfecciona el consentimiento expreso, informado e irrevocable del Usuario respecto a la totalidad de las cláusulas aquí tipificadas, adquiriendo fuerza obligatoria entre las partes. Para salvaguardar la transparencia institucional y canalizar formalmente cualquier incidencia legal o aclaratoria sobre el alcance de estas condiciones, LA OPERADORA centraliza sus comunicaciones legales corporativas exclusivamente a través de la dirección electrónica institucional: info@botonlegal.com, descartando cualquier otro medio de mensajería o soporte que no haya sido expresamente habilitado por la junta directiva de la organización.
1.2. Declaración de Capacidad Civil y Restricción Etaria de Acceso:
La habilitación de perfiles de usuario y la posterior utilización de las herramientas avanzadas de procesamiento de datos incorporadas en la plataforma presuponen, de forma obligatoria, que el titular de la cuenta goza de la mayoría de edad legal y de la plena capacidad de obrar requerida por el ordenamiento civil de la República Bolivariana de Venezuela para celebrar contratos de adhesión electrónica vinculantes. LA OPERADORA restringe de manera categórica el acceso a sus entornos digitales a todo individuo que no cumpla con el umbral mínimo de dieciocho (18) años de edad al momento de su primera interacción con la interfaz. Al completar los campos de registro, el Usuario efectúa una declaración jurada implícita sobre su idoneidad legal y cronológica, eximiendo a la sociedad mercantil de cualquier responsabilidad derivada de la falsificación, omisión o alteración de estos datos personales.
Ante la menor sospecha o comprobación técnica de que una cuenta activa pertenece o está siendo operada por un menor de edad, LA OPERADORA activará sus protocolos de exclusión perentoria. Esta acción técnica faculta a la organización para dar de baja el perfil de forma inmediata, restringir los tokens de acceso y proceder al borrado definitivo de cualquier traza de información en los servidores, sin que dicha resolución forzosa por motivos de seguridad informática genere derecho a reclamaciones, indemnizaciones o reactivaciones de ninguna naturaleza.
1.3. Consentimiento para el Tratamiento de Datos y Registro de Auditoría:
El Usuario autoriza de forma expresa e inequívoca a LA OPERADORA para almacenar, procesar y auditar los registros de navegación, direcciones IP, metadatos de conexión y el contenido de las consultas (prompts) introducidas en la interfaz de Inteligencia Artificial. Este registro se conserva estrictamente con fines de optimización del software, seguridad perimetral y cumplimiento legal, quedando facultada la empresa para suministrar dicha información a los órganos de investigación penal del Estado ante la presunción de la comisión de un hecho punible.
CAPÍTULO II: RÉGIMEN DE GESTIÓN DE FONDOS, VALIDACIÓN TRANSACCIONAL Y POLÍTICA TARIFARIA
2.1. Mecanismo de Acreditación de Saldo y Validación de Operaciones Financieras: La activación de las cuotas operativas de consulta y el acceso continuado a las modalidades Premium de la plataforma se encuentran estrictamente condicionados a la liquidación efectiva y comprobable de los importes tarifarios correspondientes en las cuentas receptoras de LA OPERADORA. El Usuario asume la obligación de suministrar, a través de los campos de verificación dispuestos en la interfaz, los metadatos y códigos de referencia emitidos por las instituciones financieras que certifiquen el origen y destino de la transacción. El procesamiento, acreditación y asignación de saldo no operan de forma automática por la simple inserción de dichos datos; el sistema se reserva un margen técnico de seguridad operativa para que los departamentos administrativos de la organización realicen las auditorías cruzadas e inspecciones de flujo necesarias que confirmen el ingreso real de los activos en el patrimonio de la sociedad mercantil. Es responsabilidad exclusiva del Usuario cerciorarse de la exactitud de los números de aprobación e importes declarados, bajo el entendido de que cualquier discrepancia, omisión o duplicidad en los registros aportados suspenderá de inmediato el proceso de validación transaccional, permaneciendo el perfil de acceso restringido hasta tanto se complete la aclaratoria técnica correspondiente.
2.2. Política de Transacciones Definitivas y Exclusión Absoluta de Reembolsos:
LA OPERADORA establece de manera vinculante que toda transacción financiera efectivamente validada y acreditada dentro del sistema reviste un carácter definitivo, irrevocable y no sujeto a devolución.
Cláusula de Consumo Inmediato de Cuota: La adquisición de cualquier modalidad de suscripción o habilitación de perfiles profesionales faculta al Usuario al uso de las capacidades de la interfaz desde el primer segundo de su acreditación. Al ser un servicio de ejecución instantánea y puesta a disposición de infraestructura tecnológica, el Usuario acepta que no existe derecho de retracto ni reversión de fondos una vez que el sistema ha procesado la activación de los entornos de consulta.
Imputación por Errores de Terceros: Las sumas transferidas a las cuentas de la organización no serán objeto de reintegro en aquellos supuestos donde el Usuario alegue errores de digitación en los importes, duplicaciones generadas por las interfaces bancarias de origen, o fallos en la conectividad ajenos a los servidores de la plataforma. La carga de la verificación recae exclusivamente en el emisor de los fondos, considerándose cada pago validado como una aceptación conforme del servicio tarifado.
2.3. Potestad de Ajuste Unilateral de Tarifas y Cuotas de Servicio Sin Previo Aviso:
LA OPERADORA se reserva la facultad corporativa, discrecional, absoluta y exclusiva de modificar, reestructurar, incrementar o variar las tarifas de sus planes de suscripción, así como de alterar las cuotas operativas de consulta asignadas a los perfiles, en cualquier momento y sin obligación de emitir notificación previa, preaviso o justificación administrativa a los Usuarios. Estas modificaciones tarifarias responderán libremente a las necesidades de adaptación económica de la compañía, fluctuaciones del mercado tecnológico, mejoras estructurales en las interfaces o actualizaciones en el core algorítmico del ecosistema digital, entrando en vigencia de forma inmediata a partir de su carga en el sistema; por consiguiente, el Usuario asume la total responsabilidad de verificar los costos vigentes antes de realizar cualquier transferencia de fondos, bajo el entendido de que la ejecución de un nuevo pago tras un ajuste de precios constituye una aceptación tácita, incondicional e irreversible de las nuevas condiciones comerciales fijadas por la organización.
Adición de Mantenimiento Técnico: El Usuario acepta que la plataforma requiere de ventanas de mantenimiento informático, actualizaciones de servidores y parches de seguridad que podrán suspender temporalmente el acceso al ecosistema tecnológico. Dichas interrupciones programadas o imprevistas por fuerza mayor no constituirán un incumplimiento contractual de LA OPERADORA, ni darán derecho al reclamo de compensaciones económicas, extensiones automáticas de membresías o rebajas tarifarias.
2.4. Régimen Impositivo y Expresión Monetaria:
Todas las tarifas, planes y cánones de membresía publicados en la plataforma se entienden expresados con exclusión de los tributos de ley, debiendo el Usuario soportar el pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA) correspondiente al momento de la facturación. En caso de que las tarifas sean referenciadas en moneda extranjera, el pago equivalente en Bolívares se calculará única y exclusivamente a la tasa de cambio oficial aplicable emitida por el Banco Central de Venezuela (BCV) para la fecha de la efectiva transferencia de fondos.
CAPÍTULO III: REGULACIÓN DEL DIRECTORIO PROFESIONAL Y ADMISIÓN DE ABOGADOS

3.1. Membresía de Acceso Gremial y Condiciones de Indexación en el Directorio:
La habilitación de un perfil profesional dentro del Directorio Técnico de la plataforma, así como el acceso a los módulos avanzados de asistencia e interacción cognitiva, está estrictamente reservada para aquellos profesionales que cumplan con el régimen de afiliación comercial de la empresa. El mantenimiento de dicha indexación se regirá bajo las siguientes condiciones imperativas:
I. Adquisición del Canon de Membresía: El profesional del derecho deberá sufragar las tarifas de suscripción vigentes fijadas por LA OPERADORA para poder figurar en el Directorio Público y utilizar las herramientas algorítmicas de soporte.
II. Veracidad de Credenciales: El titular del perfil asume la obligación de aportar datos curriculares, números de filiación gremial e identificaciones civiles plenamente veraces y vigentes, siendo el único responsable por cualquier inexactitud presentada.
III. Autonomía Operativa: La vigencia de la membresía otorga el derecho de uso de la infraestructura tecnológica mas no garantiza un posicionamiento fijo, destacado o preferencial dentro de las búsquedas ordinarias que realizan los usuarios clientes, las cuales se basan en criterios técnicos internos del sistema.
IV. Inexistencia de Sanciones Gremiales: El Usuario Abogado declara bajo juramento que no se encuentra sujeto a ninguna medida de suspensión, inhabilitación o sanción disciplinaria dictada por el Colegio de Abogados respectivo, el IPSA, o por cualquier órgano jurisdiccional competente de la República, obligándose a notificar a LA OPERADORA de forma inmediata si su estatus legal variase.
3.2. Cláusula de Intermediación Neutra y Exclusión de Comisión Comercial:
LA OPERADORA DECLARA EXPRESAMENTE QUE SU FUNCIÓN SE LIMITA EXCLUSIVAMENTE A PROVEER LA INFRAESTRUCTURA TECNOLÓGICA que sirve como puente de comunicación e indexación entre los Usuarios Clientes y los profesionales del derecho debidamente inscritos en el Directorio. En consecuencia, la relación jurídica, contractual, económica o de patrocinio judicial que se derive de dicho contacto concierne única y estrictamente a las partes involucradas.
LA SOCIEDAD MERCANTIL NO PERCIBE, NI COBRA, NI RETIENE NINGÚN TIPO DE COMISIÓN, porcentaje o tasa administrativa sobre los honorarios profesionales, acuerdos económicos o transacciones comerciales que los abogados pacten de forma privada con sus representados. Al no tener injerencia ni control sobre las asesorías brindadas, los pactos de cuota litis o los pagos de servicios externos, las partes liberan de forma absoluta e irrevocable a LA OPERADORA de cualquier reclamación por incumplimientos contractuales, disputas de honorarios, estafas, o deficiencias en la asistencia letrada, asumiendo los contratantes de manera exclusiva el riesgo civil y comercial de sus transacciones.
3.3. Derecho de Admisión y Potestad Unilateral de Baja Técnica o Suspensión del Perfil del Abogado:
LA OPERADORA se reserva de forma exclusiva, discrecional y soberana el derecho de admisión, permanencia e indexación de cualquier profesional del derecho dentro de su ecosistema digital.
La detección de patrones de actividad inusuales, la alteración técnica de las interfaces, la formulación de consultas que apunten a vectores de abuso algorítmico, o la acumulación de reportes por parte de los usuarios, facultarán a la empresa para aplicar medidas restrictivas inmediatas. Estas medidas incluyen la suspensión temporal del perfil o la baja técnica definitiva e irreversible de la membresía gremial sin necesidad de notificación previa, procedimiento administrativo o declaración judicial, y sin que ello genere derecho a reembolso de los cánones de suscripción previamente abonados. Asimismo, la comprobación de cualquier sanción disciplinaria, suspensión gremial o apertura de investigación penal contra el profesional facultará a LA OPERADORA para proceder con la remoción inmediata y definitiva de su perfil sin derecho a indemnización alguna.

3.4. Régimen de Interacción Pública: Sistema de Puntuación, Valoraciones y Comentarios por Usuarios:
La plataforma incorpora una herramienta interactiva que faculta a los Usuarios Clientes a calificar la experiencia de contacto, asignar puntuaciones métricas y emitir comentarios visibles en el perfil público de los Usuarios Abogados. Este sistema opera como un canal de transparencia comunitaria automatizado. LA OPERADORA no edita, filtra, pre-aprueba ni altera de forma ordinaria las valoraciones o textos introducidos por los usuarios, actuando como un mero depositario técnico de las opiniones vertidas en la interfaz.
La responsabilidad civil, administrativa o penal derivada de comentarios que puedan considerarse difamatorios, injuriosos o inexactos recae exclusivamente de forma directa sobre el usuario emisor de la opinión. Los abogados indexados aceptan la existencia de este módulo interactivo como condición inherente a su membresía y renuncian a intentar cualquier acción legal de resarcimiento o demanda de daños y perjuicios contra la sociedad mercantil por causa de valoraciones negativas. LA OPERADORA se reserva el derecho técnico exclusivo de remover aquellos comentarios que violen la ley, incorporen lenguaje obsceno o contengan datos sensibles expuestos de forma indebida.
CAPÍTULO IV: ESTATUTO REGULATORIO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y ASISTENCIA COGNITIVA
4.1. Calificación Jurídica Restringida: Orientación Preliminar Automatizada de Carácter Informativo:
La infraestructura de procesamiento de lenguaje natural y los módulos analíticos incorporados en la interfaz operan estrictamente bajo un modelo algorítmico diseñado para extraer variables fácticas, contrastarlas de forma automatizada con bases de datos estructuradas de la legislación vigente en la República Bolivariana de Venezuela y desplegar una respuesta lógica contextualizada en la pantalla del dispositivo del Usuario. El funcionamiento de este entorno cognitivo se circunscribe de manera exclusiva a la provisión de un servicio de información técnica automatizada.
Queda establecido de forma taxativa que el contenido de las respuestas, esquemas informativos, guías algorítmicas o interacciones textuales generadas por la Inteligencia Artificial no constituye, ni podrá ser interpretado bajo ninguna circunstancia, como un dictamen jurídico formal, una consulta legal vinculante, un dictamen pericial, ni una asesoría profesional formal. Esta herramienta tecnológica ha sido desarrollada con el único fin de ofrecer una orientación preliminar descriptiva de carácter eminentemente informativo para facilitar la comprensión general del marco normativo; en consecuencia, el uso del asistente automatizado no sustituye, ni tiene la capacidad de reemplazar, el criterio técnico, la consultoría presencial y el análisis casuístico que realiza un profesional del derecho debidamente colegiado y habilitado para el ejercicio de la abogacía en el territorio nacional.
4.2. Exención de Responsabilidad Profesional por Respuestas Algorítmicas:
LA OPERADORA no garantiza la infalibilidad, exactitud absoluta, actualización en tiempo real o idoneidad para casos específicos de las respuestas e interpretaciones normativas generadas por sus motores de Inteligencia Artificial. El Usuario reconoce que los sistemas automatizados basados en procesamiento de lenguaje natural pueden experimentar sesgos técnicos, desactualizaciones de gacetas oficiales o limitaciones analíticas propias del desarrollo del software. En consecuencia, el uso de la información obtenida a través de la consola se realiza bajo el exclusivo y estricto riesgo del Usuario. La sociedad mercantil, sus directivos, desarrolladores y aliados comerciales no asumirán responsabilidad civil, mercantil, penal o administrativa alguna por daños directos, indirectos, pérdidas financieras, decisiones patrimoniales erróneas, sanciones administrativas o perjuicios legales derivados del uso, interpretación o aplicación práctica que el Usuario o los profesionales del derecho indexados den a los resultados arrojados por el sistema. LA OPERADORA no se hace responsable por omisiones, interpretaciones erróneas o lagunas del sistema de Inteligencia Artificial derivadas de reformas legislativas recientes o gacetas oficiales publicadas que no hayan sido procesadas, indexadas o estructuradas en el core de datos del software al momento de la consulta del Usuario.
4.3. Inexistencia de Relación de Mandato, Patrocinio Judicial o Consulta Vinculante:
El uso ordinario de las herramientas automatizadas, el pago de las membresías de acceso gremial o el envío de datos a través de la interfaz no configuran, bajo ninguna circunstancia, un contrato de mandato, una relación de confianza letrada (intuitu personae), ni un compromiso de patrocinio judicial entre el Usuario y LA OPERADORA. La empresa no ejerce la abogacía ni ofrece servicios de representación ante tribunales u órganos administrativos.
Ningún flujo de texto emitido por el sistema informático podrá ser invocado como una consulta vinculante que obligue a la organización a sostener un criterio legal determinado. Asimismo, el silencio administrativo, la interrupción temporal en la entrega de respuestas algorítmicas o las fallas generales de conectividad en los servidores no implican la aceptación tácita de responsabilidades procesales, ni interrumpen los lapsos o términos legales de los asuntos privados del Usuario, siendo este el único obligado a velar por la defensa de sus derechos a través de profesionales debidamente habilitados.
CAPÍTULO V: RÉGIMEN DE PROHIBICIONES, VECTORES DE ABUSO Y SEGURIDAD INFORMÁTICA
5.1. Uso Indebido de la Interfaz: Prohibición de Ingeniería Inversa, Scraping, Denegación de Servicio (DoS) y Spam de Prompts:
El desarrollo estructural del software y la seguridad de sus servidores imponen un marco de restricciones absolutas sobre la conducta técnica del Usuario. Queda terminantemente prohibida la ejecución, intento o facilitación de las siguientes operaciones dentro del entorno digital:
Vectores de Extracción Automatizada (Scraping): El uso de scripts, bots, arañas web (crawlers) o cualquier mecanismo automatizado para extraer en masa el código fuente, la base de datos de abogados indexados, la jurisprudencia estructurada o las respuestas generadas por los modelos cognitivos de la plataforma.
Ingeniería Inversa y Clonación: Cualquier procedimiento técnico orientado a descompilar, desensamblar, descifrar o replicar la arquitectura lógica, los algoritmos de filtrado legal o el diseño de las interfaces de programación de aplicaciones (API) propiedad de la compañía.
Alteración Algorítmica y Secuestro de Directivas (Prompt Injection): La introducción deliberada de instrucciones textuales, comandos ocultos o secuencias de prompts diseñadas para evadir las directrices éticas del sistema, forzar al asistente a emitir criterios fuera de su programación original o comprometer la estabilidad operativa del entorno de computación lingüística.
Saturación del Sistema (Ataques DoS/DDoS): La ejecución de peticiones masivas concurrentes de forma maliciosa con el propósito de saturar el ancho de banda, colapsar el núcleo de procesamiento de datos o interrumpir la disponibilidad de los servicios informáticos para la comunidad de usuarios.
5.2. Prohibición de Uso de la Asistencia Cognitiva para la Generación de Contenidos con Fines Ilícitos:
Queda terminantemente prohibida la utilización de los módulos de generación de texto y análisis normativo de la plataforma para la elaboración, estructuración o soporte de cualquier tipo de documentación, contrato, simulación de negocio jurídico, minuta o correspondencia que persiga fines ilícitos, fraudulentos, engañosos, de suplantación de identidad o que contravenga las disposiciones de la Ley Orgánica Contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo de la República Bolivariana de Venezuela. El Usuario asume la plena responsabilidad civil y penal por la naturaleza, el destino y el uso práctico que otorgue a los borradores o esquemas informativos generados por la interfaz informática. La confirmación de que un perfil ha empleado el entorno de Inteligencia Artificial para el diseño de estrategias de fraude, esquemas de captación de fondos no autorizados, o la redacción de instrumentos jurídicos destinados a encubrir actividades punibles, facultará a LA OPERADORA para cooperar activamente con las autoridades jurisdiccionales del Estado y los cuerpos de seguridad científica, aportando los registros de auditoría de los prompts y las trazas de IP correspondientes, sin que ello constituya una violación a los acuerdos de confidencialidad o políticas de privacidad del sistema.
5.3. Política de Notificación Responsable de Vulnerabilidades y Reporte de Fallas de Seguridad:
En el supuesto de que un Usuario —sea en su condición de cliente, abogado indexado o investigador técnico— detecte una brecha de seguridad, un fallo en el aislamiento de las bases de datos, un error lógico en la consola de Inteligencia Artificial o cualquier vulnerabilidad latente en la infraestructura del software, queda obligado a seguir el protocolo de revelación responsable aquí establecido:
Paso I / Reporte Privado Inmediato: El hallazgo técnico deberá ser comunicado de forma exclusiva, confidencial y directa a los canales de soporte de LA OPERADORA, adjuntando la traza de código o los pasos detallados para la reproducción del fallo.
Paso II / Periodo de Mitigación Técnica: El descubridor del fallo se compromete a guardar estricta reserva y confidencialidad sobre la vulnerabilidad por un plazo mínimo de noventa (90) días continuos, permitiendo que el equipo de desarrollo de la empresa aplique los parches informáticos necesarios.
Paso III / Prohibición de Exposición Pública: Queda terminantemente prohibida la publicación, divulgación o explotación de la falla en redes sociales, foros de seguridad o medios masivos antes de que la empresa haya corregido el vector de riesgo; cualquier divulgación prematura será considerada un acto malicioso de sabotaje informático, reservándose la organización todas las acciones legales de resarcimiento correspondientes.
CAPÍTULO VI: DISPOSICIONES GENERALES, PROPIEDAD INTELECTUAL Y JURISDICCIÓN APLICABLE
6.1. Titularidad del Activo Tecnológico y Reserva Absoluta de Propiedad Intelectual:
La totalidad de los componentes tangibles e intangibles que integran el ecosistema digital de la plataforma, incluyendo de forma enunciativa más no limitativa: el código fuente, el código objeto, las interfaces gráficas de usuario, el diseño de las consolas de diálogo, los algoritmos de entrenamiento y filtrado normativo de la Inteligencia Artificial, las bases de datos estructuradas de abogados y jurisprudencia, los motores de búsqueda, las marcas comerciales, los nombres de dominio, los logotipos, los isotipos, los manuales de identidad visual y cualquier desarrollo derivado de software, constituyen propiedad exclusiva y soberana de LA OPERADORA o se encuentran debidamente licenciados a su favor por su agencia de desarrollo tecnológico. El otorgamiento del acceso a la plataforma, la activación de perfiles profesionales o la adquisición de suscripciones mensuales y anuales no implican en ningún supuesto la cesión, transferencia, renuncia, enajenación o licencia de derechos de propiedad intelectual, industrial o derechos de autor sobre el activo tecnológico. El Usuario recibe únicamente una licencia de uso personal, temporal, revocable, no exclusiva y no transferible para interactuar con la interfaz de conformidad con las directrices de este contrato, quedando estrictamente prohibida la reproducción, distribución, transformación, comercialización externa o explotación no autorizada de cualquier elemento informático propiedad de la organización, bajo sanción de rescisión inmediata del servicio y el ejercicio de las acciones penales y civiles correspondientes por infracción a la legislación sobre derechos de autor y propiedad industrial vigente.
6.2. Autonomía de las Cláusulas y Preservación de la Validez Contractual (Severabilidad):
La declaración de nulidad, ilegalidad, invalidez o ineficacia de cualquiera de las cláusulas, disposiciones o puntos contenidos en el presente instrumento jurídico por parte de un tribunal competente o autoridad administrativa no afectará, bajo ningún supuesto, la validez, vigencia y fuerza vinculante de las disposiciones restantes.
Las partes acuerdan de forma expresa que la cláusula declarada nula o inejecutable será interpretada, modificada o integrada en el menor grado posible por la empresa para que conserve su espíritu comercial original, manteniendo el resto del contrato su plena eficacia y obligatoriedad legal como si la disposición afectada nunca se hubiese incorporado.
6.3. Del Régimen Jurídico, Fuero Convencional y Disposiciones Adjetivas:
Cualquier controversia, reclamación, duda o discrepancia que surja entre las partes respecto de la interpretación, cumplimiento o ejecución de estos Términos y Condiciones deberá ser resuelta obligatoriamente siguiendo el procedimiento escalonado de resolución de disputas que se detalla a continuación:
Fase de Arreglo Directo y Negociación Amistosa: Las partes se comprometen a notificar formalmente por escrito la existencia de la disputa a la contraparte. A partir de dicha notificación, se abrirá un lapso perentorio de treinta (30) días continuos para que los representantes de las partes o el Usuario y LA OPERADORA intenten alcanzar un acuerdo mutuo y amistoso de manera directa.
Fase de Mediación Institucional: De no lograrse un acuerdo en la fase previa, las partes acudirán obligatoriamente a un procedimiento de Mediación, de conformidad con lo establecido en la Ley de Arbitraje Comercial venezolana y las pautas de justicia alternativa de la República. Dicho proceso se ventilará ante un Centro de Arbitraje y Mediación debidamente reconocido, con sede en la ciudad de Caracas, designando a un mediador independiente para que facilite la resolución del conflicto.
Jurisdicción Exclusiva y Ley Aplicable: Únicamente en el supuesto de que la mediación resulte infructuosa o sea declarada desierta por el mediador, las partes quedarán facultadas para someter la controversia a la jurisdicción exclusiva de los Tribunales Ordinarios de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, con expresa renuncia por parte del Usuario a cualquier otro fuero, domicilio o inmunidad territorial que le pudiera corresponder. Todo este estatuto y sus fases previas se interpretarán y ejecutarán bajo el amparo de las leyes vigentes de la República Bolivariana de Venezuela.

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Leyes

Constitucion

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela 

Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 36.860 del 30 de  diciembre de 1999, reimpresa en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de  Venezuela Nº 5.453 del 24 de marzo de 2000, y reimpresa en la Gaceta Oficial de la  República Bolivariana de Venezuela Nº 5.908 Extraordinario de fecha 19 de febrero de  2009, luego de la Enmienda Nº 1 que modifica los artículos 160, 162, 174, 192 y 230. 

LA ASAMBLEA NACIONAL 

CONSTITUYENTE 

En nombre y representación del pueblo soberano de Venezuela, en ejercicio del  poder constituyente originario otorgado por éste mediante referendo aprobado democráticamente el veinticinco de abril de mil novecientos noventa y nueve, para transformar el Estado y crear un nuevo ordenamiento jurídico que permita el funcionamiento efectivo de una democracia social y participativa, y en concordancia  con el Artículo 1º del Estatuto de Funcionamiento de la ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE; 

CONSIDERANDO 

Que el día quince de diciembre de mil novecientos noventa y nueve el pueblo de Venezuela, mediante referendo constituyente, aprobó la Constitución de la  República Bolivariana de Venezuela, la cual fue proclamada por la Asamblea Nacional Constituyente el día veinte de diciembre de mil novecientos noventa y nueve, 

DECRETA 

La siguiente: 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS DE LA CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA 

TÍTULO I 

PRINCIPIOS 

FUNDAMENTALES 

El primer Título de la Constitución, referido a los principios fundamentales, consagra la condición libre e independiente de la República Bolivariana de Venezuela; condición permanente e irrenunciable que fundamenta en el ideario de Simón Bolívar, el Libertador, su patrimonio moral y los valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional. 

De esta manera se rescata el legado histórico de la generación emancipadora, que en la gesta heroica de la independencia de Venezuela luchó para forjarnos una patria

libre, soberana e independiente de toda potencia extranjera. Al mencionar la figura paradigmática de esa revolución inicial, el Libertador Simón Bolívar, se recoge el sentimiento popular que lo distingue como símbolo de unidad nacional y de lucha incesante y abnegada por la libertad, la justicia, la moral pública y el bienestar del pueblo, en virtud de lo cual se establece que la Nación venezolana, organizada en  

Estado, se denomina República Bolivariana de Venezuela. 

Se define la organización jurídico política que adopta la Nación venezolana como  un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia. De acuerdo con esto, el Estado propugna el bienestar de los venezolanos, creando las condiciones necesarias para su desarrollo social y espiritual, y procurando la igualdad de oportunidades para que todos los ciudadanos puedan desarrollar libremente su personalidad, dirigir su destino, disfrutar los derechos humanos y buscar su felicidad. 

Los principios de la solidaridad social y del bien común conducen al establecimiento de ese Estado social, sometido al imperio de la Constitución y de la ley, convirtiéndolo, entonces, en un Estado de Derecho. Estado social de Derecho que se nutre de la voluntad de los ciudadanos, expresada libremente por los medios de participación  

política y social para conformar el Estado democrático. Estado social y democrático de Derecho comprometido con el progreso integral que los venezolanos aspiran, con el desarrollo humano que permita una calidad de vida digna, aspectos que configuran el concepto de Estado de Justicia. 

Se corresponde esta definición con una de las principales motivaciones expresadas en el Preámbulo, es decir, el fin supremo de refundar la República para establecer una sociedad democrática. Ya no sólo es el Estado el que debe ser democrático, sino también la sociedad. Siendo democrática la sociedad, todos los elementos que la integran deben estar signados por los principios democráticos y someterse a ellos. 

Se establece que la educación y el trabajo son los procesos fundamentales para garantizar los fines del Estado. De esta manera, los ciudadanos y las organizaciones sociales tienen el deber y el derecho de concurrir a la instauración y preservación de esas condiciones mínimas y de esa igualdad de oportunidades, aportando su propio esfuerzo, vigilando y controlando las actividades estatales, concienciando a los demás ciudadanos de la necesaria cooperación recíproca, promoviendo la participación  

individual y comunitaria en el orden social y estatal, censurando la pasividad, la indiferencia y la falta de solidaridad. Las personas y los grupos sociales han de  empeñarse en la realización y ejercicio de sus derechos y en el cumplimiento de sus deberes, mientras que el Estado es un instrumento para la satisfacción de tales fines. 

Por todo ello se incorporan al texto constitucional como valores superiores del ordenamiento jurídico del Estado y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad individual y social, la preeminencia de los derechos humanos, la ética pública y el pluralismo político. 

En cuanto a la estructura del Estado venezolano, el diseño constitucional consagra un Estado Federal que se define como descentralizado, para así expresar la voluntad de transformar el anterior Estado centralizado en un verdadero modelo federal con las especificidades que requiere nuestra realidad. En todo caso, el régimen federal venezolano se regirá por los principios de integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad que son característicos de un modelo federal

cooperativo, en el que las comunidades y autoridades de los distintos niveles político – territoriales participan en la formación de las políticas públicas comunes a la Nación, integrándose en una esfera de gobierno compartida para el ejercicio de las competencias en que concurren. De esta manera, la acción de gobierno de los municipios, de los estados y del Poder Nacional se armoniza y coordina, para garantizar los fines del Estado venezolano al servicio de la sociedad. 

Se modificó el artículo tradicional sobre el idioma oficial al declarar que el idioma oficial de Venezuela es el castellano, pero se reconocen los idiomas de los pueblos indígenas como oficiales en las comunidades donde son lenguas maternas, pudiendo usarse al igual que el castellano. 

En las disposiciones fundamentales se consagran los principios de supremacía y fuerza normativa de la Constitución, según los cuales ella es la norma de mayor jerarquía y alcanza su vigencia a través de esa fuerza normativa o su capacidad de operar  en la vida histórica de forma determinante o reguladora. Dichos principios constituyen el fundamento de todos los sistemas constitucionales del mundo y representan la piedra angular de la democracia, de la protección de los derechos fundamentales y de la justicia constitucional. 

Con base en lo anterior, todos los órganos que ejercen el Poder Público, sin excepción,  están sometidos a los principios y disposiciones consagrados en la Constitución, y por tanto, todos sus actos pueden ser objeto del control jurisdiccional de la  constitucionalidad. 

TÍTULO II 

DEL ESPACIO GEOGRÁFICO Y DE LA DIVISIÓN POLÍTICA 

Capítulo I 

Del Territorio y demás Espacios 

Geográficos 

Se realizaron cambios importantes en la definición del espacio geográfico venezolano. En este sentido, se adoptó la expresión más amplia de espacio geográfico para sustituir la de territorio. En efecto, espacio geográfico alude a los espacios continentales,  insulares y marítimos, quedando el territorio como componente del primero de los citados. Sin embargo, no se altera la determinación del espacio geográfico nacional al reiterar la versión tradicional de la Constitución del año 1830 y que se repite hasta la de 1961, es decir, el que correspondía a la Capitanía General de Venezuela para el 19 de abril de 1810. 

No obstante, se agregó la frase con las modificaciones resultantes de los tratados y laudos arbitrales no viciados de nulidad. Con ello se corrige la omisión del Congreso Constituyente de 

1961 con relación a los laudos y arbitrajes determinantes de nuestras fronteras actuales, como son los de los años 1865, 1891, 1899 y 1922; y se establece de una manera categórica que Venezuela no reconoce los laudos viciados de nulidad, como es el caso del Laudo de París de 1899 que despojó a Venezuela del espacio situado en la margen occidental del Río Esequibo.

Por otra parte, se deslinda conceptualmente el espacio insular como parte de la organización politicoterritorial de Venezuela y como espacio sujeto a la soberanía venezolana. Por tal razón se menciona las islas por sus nombres y se extiende en ámbito de la soberanía hasta las dem ás islas, islotes, cayos y bancos situados o que emerjan dentro del mar territorial, en el que cubre la plataforma continental o dentro de los límites de la zona económica exclusiva. 

Como una consecuencia de los valores fundamentales que inspiran a la República Bolivariana de Venezuela, se declara expresamente al espacio geográfico venezolano como zona de paz, en virtud de lo cual se prohibe establecer en él bases militares extranjeras o cualquier instalación de potencia o coalición de potencias que tengan propósitos militares. 

Capítulo II 

De la División 

Política 

Con el fin de organizar políticamente la República se divide el territorio nacional en el de los Estados, el del Distrito Capital, el de las dependencias federales y el de los territorios federales, mientras que el territorio se organiza en Municipios. En este sentido, la Constitución prevé que mediante una ley orgánica que garantice la autonomía municipal y la descentralización politicoadministrativa, se regule la división politicoterritorial de la República. 

Por otra parte, se establece la ciudad de Caracas como la capital de la República y asiento de los órganos del Poder Nacional, lo cual no impide el ejercicio del Poder Nacional en otros lugares de la República. 

Destaca en este Capítulo que mediante ley especial se establecerá la unidad politicoterritorial de la ciudad de Caracas que integre en un sistema de gobierno  municipal a dos niveles, los Municipios del Distrito Capital y los correspondientes del Estado Miranda. En todo caso, dicha ley establecerá su organización, gobierno, administración, competencia y recursos, para alcanzar el desarrollo armónico e  integral de la ciudad, garantizando el carácter democrático y participativo de su  gobierno. 

TÍTULO III 

DE LOS DERECHOS HUMANOS Y GARANTÍAS, Y DE LOS 

DEBERES 

Capítulo I 

Disposiciones 

Generales 

Inspirada por las principales tendencias que se han desarrollado en derecho comparado y en los tratados internacionales sobre derechos humanos, la  Constitución reconoce expresamente el principio de progresividad en la protección  de tales derechos, conforme al cual el Estado garantizará a toda persona natural o jurídica, sin discriminación alguna, el respeto, el goce y el ejercicio irrenunciable, indivisible e interdependiente de los mismos.

Se reconocen como fuentes en la protección de los derechos humanos a la Constitución, a los tratados internacionales suscritos y ratificados por la República en esta materia, y a las leyes que los desarrollen. Al respecto, con el objeto de reforzar la protección de los referidos derechos se establece que los tratados, pactos y convenciones internacionales en esta materia, suscritos y ratificados por Venezuela, prevalecen en el orden interno en la medida en que contengan normas sobre el goce  y ejercicio de los derechos humanos más favorables a las contenidas en la  

Constitución y en las leyes, siendo sus disposiciones de aplicación directa e inmediata por los tribunales de la República y demás órganos que ejercen el Poder Público. Por ello, en el caso de que un tratado internacional suscrito y ratificado por Venezuela  reconozca y garantice un determinado derecho humano, en forma más amplia y favorable que la Constitución, prevalece en todo caso el instrumento internacional y  debe ser aplicado en forma preferente, directa e inmediata por los tribunales y demás órganos del Estado. 

Se reconocen los derechos al libre desenvolvimiento de la personalidad y a la igualdad. En relación con éste último, se refuerza y amplía la protección constitucional al prohibir no sólo las discriminaciones fundadas en la raza, el sexo o la condición social, sino además, aquellas que, en general, tengan por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio en condiciones de igualdad, de los derechos y libertades de toda persona. Lo anterior obedece a que en la práctica la dinámica social suele presentar situaciones de discriminación que deben su origen a razones distintas de la raza, el sexo o la condición social. 

Por otra parte, la Constitución amplía conceptualmente la protección de los derechos humanos con una marcada influencia ius naturalista, al disponer que la enunciación de los derechos y garantías contenidos en la Constitución y en los instrumentos internacionales sobre derechos humanos no debe entenderse como negación de otros que, siendo inherentes a la persona, no figuren expresamente en ellos. Por tal motivo se establece que la falta de ley reglamentaria de esos derechos no menoscaba el  ejercicio de los mismos. Además, a fin de incluir dentro de tal protección a los derechos inherentes a las personas jurídicas, se elimina la distinción que hacía la  

Constitución de 1961 y que abarcaba únicamente a los derechos inherentes a la  persona humana. 

Se consagra la garantía de no retroactividad de las leyes y de las disposiciones normativas y se amplía su alcance a fin de que en caso de dudas sobre su vigencia temporal, se aplique la norma que beneficie al reo. Se mantiene la garantía según la cual todo acto dictado en ejercicio del Poder Público que viole o menoscabe los derechos garantizados por la Constitución y la ley es nulo; y los funcionarios públicos que lo ordenen o ejecuten incurren en responsabilidad penal, civil y administrativa,  

según los casos, sin que les sirvan de excusa órdenes superiores. La Constitución  incluye dentro del supuesto de esta garantía, los derechos humanos garantizados por la Constitución, así como los reconocidos por las leyes, en atención al sistema de fuentes que en esta materia consagra el texto constitucional, y con el objeto de ampliar y reforzar la protección de los derechos humanos. 

Se reconocen los derechos de acceso a la justicia y tutela judicial efectiva, en virtud de los cuales toda persona puede acceder a los órganos de administración de justicia para obtener la tutela judicial efectiva de sus derechos e intereses, incluidos los

colectivos o difusos. A tal efecto, los referidos órganos están representados por las cortes y tribunales que forman parte del Poder Judicial, así como por los demás órganos del sistema de justicia previsto en la Constitución, entre los cuales se encuentran los ciudadanos que participan en la administración de justicia o que ejercen la función jurisdiccional de conformidad con la ley. 

Como una de las implicaciones del Estado democrático y social de Derecho y de Justicia en que se constituye a Venezuela por obra de la Constitución, y con el fin de erradicar uno de los principales problemas de la Nación venezolana, en virtud del cual el Poder Judicial se caracterizó por su corrupción, lentitud e ineficacia y, especialmente, por restringir el acceso de la población de escasos recursos a la justicia; la Constitución exige al Estado garantizar una justicia gratuita, accesible, imparcial, idónea, transparente, autónoma, independiente, responsable, equitativa y  expedita, sin dilaciones indebidas, sin formalismos o reposiciones inútiles. 

De esta forma se consagra la justicia gratuita como un derecho humano que encuentra su principal fundamento en los derechos a la igualdad y a la tutela judicial  efectiva que reconoce la Constitución y que tiene por objeto permitir el libre acceso de toda persona a la justicia, sin discriminación alguna. Como una de las  consecuencias del referido derecho, la Constitución establece en su Título V Capítulo III, que el Poder Judicial no está facultado para establecer tasas, aranceles, ni exigir pago alguno por sus servicios, al tiempo que prevé el servicio de defensa pública. 

El amparo se reconoce como una garantía derecho constitucional, cuya finalidad es la tutela judicial reforzada de los derechos humanos, aun de aquellos inherentes a la persona humana que no figuren expresamente en la Constitución o en los instrumentos internacionales sobre derechos humanos. Al respecto, se dispone que el procedimiento que deberá establecer la ley correspondiente en materia de amparo constitucional, será oral, público, breve, gratuito y no sujeto a formalidad, todo ello con el objeto de garantizar su eficacia. 

En lo que se refiere al hábeas corpus o amparo a la libertad o seguridad personal, se establece una acción popular y se prevé que el detenido sea puesto bajo  custodia del tribunal correspondiente de manera inmediata. 

Se reconoce por vez primera en el constitucionalismo venezolano, el hábeas data o el derecho de las personas de acceso a la información que sobre sí mismas o sobre sus bienes consten en registros oficiales o privados, con las excepciones que establezca la ley. El hábeas data incluye el derecho de las personas de conocer el uso que se haga de tales registros y su finalidad, y de solicitar ante el tribunal competente su actualización, rectificación o destrucción, si fuesen erróneos o afectasen ilegítimamente sus derechos. 

Por otra parte, como una conquista de la lucha por la protección integral de los derechos humanos, la Constitución impone al Estado la obligación de investigar y sancionar legalmente los delitos contra los derechos humanos cometidos por sus autoridades, al tiempo que establece, sin excepción, que las violaciones de tales  

derechos y los delitos de lesa humanidad serán investigados y juzgados por  tribunales ordinarios, a fin de excluir tribunales militares o de excepción de cualquier investigación al respecto.

Igualmente, se impone al Estado la obligación de indemnizar integralmente a las víctimas de violaciones de los derechos humanos que le sean imputables, o a sus derechohabientes, incluido el pago de daños y perjuicios, todo lo cual constituye una consecuencia del principio de la responsabilidad patrimonial del Estado reconocido por la Constitución. 

Capítulo II 

De la Nacionalidad y de la 

Ciudadanía 

Sección Primera: 

De la Nacionalidad 

Se mantienen los criterios atributivos de la nacionalidad originaria propios de la tendencia constitucional venezolana, marcada por la presencia del ius soli absoluto y del ius sanguinis. 

En esta materia destaca que siendo la nacionalidad venezolana por nacimiento un derecho inherente a la persona humana, no podrá privarse de ella a quienes, conforme a la Constitución, cumplieren los requisitos para obtenerla. 

En cuanto a la nacionalidad derivada o por naturalización, en aras de garantizar el vínculo y compromiso efectivo de los venezolanos por naturalización con la Nación venezolana, con su pueblo, sus costumbres y su destino, se exige que las personas que opten a la carta de naturaleza, posean domicilio con residencia ininterrumpida en el territorio de Venezuela de, por lo menos, diez años inmediatamente anteriores a la fecha de la respectiva solicitud. Esta exigencia se rebaja a cinco años, en el caso de aquellas personas que tuvieren la nacionalidad originaria de España, Portugal, Italia, países latinoamericanos y del Caribe. 

En todo caso, la expresión residencia ininterrumpida a que se refiere el texto constitucional, debe interpretarse en el sentido de que la persona interesada no se haya ausentado del territorio nacional con el ánimo de establecerse permanente y definitivamente en el extranjero. Ello no impide, por tanto, que dicha persona se ausente temporalmente del territorio nacional por razones de turismo, trabajo, estudios u otros de similar naturaleza, siempre que tengan carácter temporal. 

Se consagra sin discriminación alguna el derecho del cónyuge extranjero casado con venezolano o venezolana por nacimiento, de obtener la nacionalidad venezolana por  naturalización, transcurridos por lo menos cinco años a partir de la fecha del matrimonio. 

Por otra parte, siguiendo las orientaciones de los ordenamientos constitucionales contemporáneos, se admite la doble nacionalidad y el carácter renunciable de la nacionalidad venezolana, todo ello con el objeto de facilitar a la República la suscripción de tratados internacionales en la materia. 

Finalmente, con el objeto de completar y darle eficacia a la regulación constitucional se promueve la suscripción de tratados internacionales en materia de nacionalidad con los Estados o países fronterizos y, especialmente, con España, Portugal, Italia, países latinoamericanos y del Caribe.

Sección Segunda: 

De la Ciudadanía 

Esta Sección, al referirse a la ciudadanía, expresa la condición jurídica o vínculo de una persona con el Estado, que le permite el ejercicio de los derechos políticos. Dicha condición en principio pertenece a los venezolanos y venezolanas no sujetos a interdicción civil ni a inhabilitación política, en las condiciones de edad que establezca la Constitución para el ejercicio de los derechos políticos. No obstante, se otorga potestad electoral activa a los extranjeros que hayan cumplido dieciocho años de edad, con más de diez años de residencia en el país y no estén sometidos a interdicción civil o inhabilitación política, para votar en las elecciones parroquiales, municipales y  estadales. 

En esta materia destaca, además, la ampliación de los derechos políticos de los venezolanos por naturalización con el objeto de integrarlos más estrechamente a la vida y destino del país. Por ello, se les permite el desempeño de cargos públicos hasta ahora reservados constitucionalmente a los venezolanos por nacimiento. Así, los  

venezolanos por naturalización, si tienen domicilio con residencia ininterrumpida en  el país no menor de quince años, podrán desempeñarse como diputados a la Asamblea Nacional, aunque no podrán ejercer la Presidencia o Vicepresidencia de  dicho cuerpo; como Ministros, menos en los cargos relacionados con la seguridad de la Nación, finanzas, energía y minas y educación; o como Gobernadores o Alcaldes, excepción hecha de los Estados fronterizos. 

Además, se reconoce a los venezolanos por naturalización que hubieren ingresado al país antes de cumplir siete años de edad y hayan residido permanentemente en él, la posibilidad de gozar los mismos derechos de los venezolanos por nacimiento, en virtud de lo cual podrán acceder a todos los cargos públicos. En todo caso, la residencia permanente a que se refiere el texto constitucional en esta materia, debe interpretarse en el sentido de que la persona interesada no se haya ausentado del territorio nacional con el ánimo de establecerse permanente y definitivamente en el  extranjero. Ello no impide, por tanto, que dicha persona se ausente temporalmente del territorio nacional por razones de turismo, trabajo, estudios u otros de similar naturaleza, siempre que tengan carácter temporal. 

Capítulo III 

De los Derechos 

Civiles 

En el Capítulo III se recogen y amplían los derechos civiles de las personas, con base en una regulación progresiva que establece normas y principios contenidos en tratados internacionales suscritos y ratificados por la República en materia de derechos humanos. 

Se reafirma el derecho a la vida como derecho fundamental, base para disfrutar y ejercer los demás derechos, comprometiendo al Estado a proteger la vida de las personas que se encuentren privadas de su libertad, como procesados o condenados, cualquiera fuere el motivo, así como la de aquellas personas que estén prestando  

servicio militar o civil, o sometidos a su autoridad en cualquier otra forma.

Se prohibe en forma absoluta y sin excepciones, aun en estado de emergencia o de excepción o restricción de garantías, practicar, permitir o tolerar la desaparición forzada de personas. Se establecen mayores garantías para proteger el derecho de las personas a su integridad física, psíquica y moral, así como el debido proceso, el cual se aplicará a todo tipo de actuaciones judiciales y administrativas. 

En el marco de la protección a las personas, se prevén los principios que orientará la organización y funciones de los cuerpos de seguridad del Estado, los cuales deberán adecuar su actuación al respeto a la dignidad de las personas y sus derechos humanos, en razón de lo cual el uso de armas y sustancias tóxicas estará sujeto a los  

principios de necesidad, conveniencia, oportunidad y proporcionalidad. 

Se garantiza la libertad de expresión sin que sea posible censura alguna. Por ser consustancial con ese derecho, quien lo ejerza asume la plena responsabilidad por todo lo expresado. Así mismo, se reconoce el derecho a una información veraz, oportuna, imparcial y sin censura. Esta regulación responde a la necesidad de elevar a rango constitucional los parámetros éticos indispensables para el ejercicio del derecho a la información, con el objeto de que los medios de comunicación como parte de su actividad y de la responsabilidad que ella genera, establezcan mecanismos de autoevaluación informativa a los que tenga acceso toda persona, natural o jurídica,  pública o privada, que se considere perjudicada por informaciones emitidas por los medios de comunicación y que tengan relación con ella, a fin de que se revise la veracidad y oportunidad de la información. 

El derecho a la información veraz, oportuna, imparcial y sin censura, acogiendo una tendencia presente en derecho comparado, versa sobre hechos que constituyan información y que sean transmitidos por los medios de comunicación, no sobre las opiniones o juicios de valor que los medios de comunicación o periodistas ofrezcan sobre tales hechos. 

De igual manera, se garantiza el derecho de los niños y adolescentes a recibir una información adecuada para su desarrollo integral, en virtud de lo cual los medios de comunicación deberán ajustar su actividad y programación a tales fines, con el objeto de permitir un sano y normal desarrollo del proceso educativo y de formación de las futuras generaciones. 

Capítulo IV 

De los Derechos Políticos y del Referendo 

Popular 

Sección Primera: De los Derechos 

Políticos 

En materia de Derechos Políticos se incluyen modificaciones sustanciales en relación con la Democracia Representativa y de Partidos establecida en la Constitución anterior. 

Se inicia el Capítulo con la consagración amplia del derecho a la participación en los asuntos públicos de todos los ciudadanos y ciudadanas, ejercido de manera directa, semidirecta o indirecta. Este derecho no queda circunscrito al derecho al sufragio, ya que es entendido en un sentido amplio, abarcando la participación en el proceso de

formación, ejecución y control de la gestión pública. Como contrapartida el Estado y la sociedad deben facilitar la apertura de estos espacios para que la participación ciudadana, así concebida, se pueda materializar. 

Esta regulación responde a una sentida aspiración de la sociedad civil organizada que pugna por cambiar la cultura política generada por tantas décadas de paternalismo estatal y del dominio de las cúpulas partidistas que mediatizaron el desarrollo de los  valores democráticos. De esta manera, la participación no queda limitada a los procesos electorales, ya que se reconoce la necesidad de la intervención del pueblo en los procesos de formación, formulación y ejecución de las políticas públicas, lo cual redundaría en la superación de los déficits de gobernabilidad que han afectado nuestro sistema político debido a la carencia de sintonía entre el Estado y la sociedad. 

Concebir la gestión pública como un proceso en el cual se establece una comunicación fluida entre gobernantes y pueblo, implica modificar la orientación de las relaciones entre el Estado y la sociedad, para devolverle a esta última su legítimo protagonismo.  Es precisamente este principio consagrado como derecho, el que orienta este Capítulo referido a los derechos políticos. 

Se reconoce el sufragio como un derecho, mas no como un deber, a diferencia de la Constitución de 1961. Se establece el ejercicio del mismo mediante votaciones libres, universales, directas y secretas. La consagración de la personalización del sufragio debe conciliarse con el principio de la representación proporcional, requerido para obtener órganos conformados de manera plural, en representación de las diferentes preferencias electorales del pueblo. 

En cuanto a la definición de los electores se da ese carácter a los venezolanos y venezolanas que hayan cumplido dieciocho años de edad, ampliándose este derecho a los extranjeros que hayan cumplido dicha edad, pero limitado a las elecciones parroquiales, municipales y estadales, exigiéndose en todo caso como condición el que tengan más de diez años de residencia en el país. 

En cuanto a las diferentes etapas de los procesos electorales se otorga a los ciudadanos amplias posibilidades de participación superando las restricciones del sistema partidocrático que nos rigió. En este sentido, tanto en la fase de la postulación de candidatos como en el ejercicio de la supervisión y vigilancia del proceso electoral se consagra constitucionalmente la participación por iniciativa propia, de partidos políticos o de otras asociaciones con fines políticos. 

El derecho a desempeñar funciones públicas y ejercer cargos de elección popular se les otorga de manera igualitaria a los electores venezolanos y venezolanas, que sepan leer y escribir, con las solas restricciones derivadas del propio texto constitucional o  de las condiciones de aptitud exigidas por las leyes, para determinados cargos. 

Como una respuesta a las demandas de los venezolanos ante las graves desviaciones del sistema político y a la corrupción desmedida, se incluye la prohibición de optar a cargos de elección popular a aquellas personas que hayan sido condenadas por delitos cometidos durante el tiempo en que ejercieron las funciones públicas, así como otros delitos que afecten el patrimonio público. 

En el mismo contexto de la anterior disposición, se consagra el derecho al control por parte del pueblo de los representantes electos, el cual abarca la rendición de 

cuentas públicas, transparentes y periódicas. Tal derecho obliga al representante a cumplir a cabalidad con el programa de gobierno presentado al electorado, así como a mantener una comunicación permanente con el pueblo que lo eligió. 

En este capítulo se produce la ruptura con el sistema partidocrático que ocupó un largo  espacio en nuestra historia política reciente, al eliminarse la sumisión de la participación democrática a la organización en estructuras partidistas, como único vehículo a utilizar. Por el contrario, se consagra el derecho de asociación con fines políticos con amplitud, garantizando la aplicación de principios democráticos en la constitución, organización, funcionamiento e igualdad ante la ley, dado el interés público de las actividades que cumplen las organizaciones con fines políticos. De esta  

manera, se establece con rango constitucional limitaciones importantes a la conformación de cúpulas partidistas y a la estructuración vertical de organización  política que lejos de fomentar y desarrollar la cultura y los valores propios de la  democracia han obstaculizado su profundización. 

Se prevé igualmente el control del financiamiento de estas organizaciones, así como los límites de gastos en campañas electorales, y el establecimiento de mecanismos de control para garantizar la licitud de las contribuciones y el manejo pulcro de las mismas. 

La Constitución consagra como un derecho político consustancial con la vida democrática, el de la manifestación pacífica y sin armas. Dadas las trágicas y dramáticas experiencias vividas por los venezolanos en el ejercicio de este derecho a expresar su descontento con el ejercicio de las funciones de gobierno, se incluyen prohibiciones que persiguen limitar la acción represiva de los cuerpos policiales y de seguridad. En este sentido, se consagra la prohibición del uso de armas de fuego y sustancias tóxicas para enfrentar manifestaciones pacíficas. 

Igualmente se reconocen y garantizan los derechos de asilo y refugio, como principios reconocidos universalmente. 

Sección Segunda: Del Referendo 

Popular 

En relación con los medios de participación en los cuales se concretizan los derechos de los ciudadanos a ejercer su soberanía, se consagran las diversas formas de referendo popular a la que se dedica una sección en particular que regula el referendo consultivo, revocatorio, aprobatorio y abrogatorio. 

Capítulo V 

De los Derechos Sociales y de las 

Familias 

Los derechos sociales contenidos en la Constitución consolidan las demandas sociales, jurídicas, políticas, económicas y culturales de la sociedad en un momento histórico en que los venezolanos y venezolanas se redescubren como actores de la construcción de un nuevo país, inspirado en los saberes populares que le dan una nueva significación al conocimiento sociopolítico y jurídico del nuevo tiempo. 

La corresponsabilidad entre sociedad y Estado, el sentido de progresividad de los derechos, la indivisibilidad e interdependencia de los derechos humanos  constituyen una herramienta doctrinaria que define una nueva relación de derechos y

obligaciones entre sujetos que participan solidariamente en la construcción de una sociedad democrática, participativa, autogestionaria y protagónica. La equidad de género que transversaliza todo el texto constitucional define la nueva relación que en lo jurídico, en lo familiar, en lo político, en lo socioeconómico y cultural, caracteriza a la nueva sociedad, en el uso y disfrute de las oportunidades. Queda evidenciado a lo largo de todo el texto constitucional el uso del género femenino, expresamente indicado de acuerdo con las recomendaciones de la Organización para la Educación y la Cultura de las Naciones Unidas (UNESCO) y de diversas organizaciones no gubernamentales, todo lo cual se inscribe dentro del principio de igualdad y no discriminación reconocido por el texto constitucional, con el objeto de evitar dudas o equívocas interpretaciones de la Constitución. 

La participación directa de la gente en la toma de decisiones para la solución de sus problemas y los de su comunidad, crea una nueva relación ciudadana que en el ámbito de los derechos sociales, desarrolla la tríada solidaria entre sociedad, familia y Estado, lo que coloca al legislador y a los órganos que integran el sistema de justicia, en un nuevo espacio de interpretación de la democracia social y del Estado de Derecho y de Justicia. 

La pluralidad de las familias, el rescate de la tradición oral de los ancianos y de las  ancianas, como patrimonio familiar para una educación cotidiana; la garantía de la autonomía funcional de los seres humanos con discapacidad o necesidades especiales; la ciudadanía progresiva de los niños y de las niñas definidos como prioridad absoluta del Estado; los adolescentes y jóvenes entendidos como sujetos estratégicos para el desarrollo sustentable; el significado del trabajo productivo del ama de casa; el consumo protegido y la seguridad alimentaria; la vivienda como hábitat que  humaniza las relaciones familiares y comunitarias; la información como mecanismo que coadyuva a la formación de la cultura ciudadana, son nuevos elementos elevados a rango constitucional que requieren una interpretación acorde con su finalidad, no sujeta a formalismos jurídicos alejados de la realidad social. 

Se garantiza para todos la seguridad social, la cual debe responder a los conceptos de solidaridad, universalidad, integralidad, unicidad, participación y eficiencia. La salud, asociada indisolublemente a la calidad de vida y al desarrollo humano, constituye un derecho social fundamental que el Estado garantiza a partir de un sistema sanitario de servicios gratuitos, definido como único, universal, descentralizado y participativo.  

Asimismo, consecuente con el principio de corresponsabilidad, la Constitución  promueve la participación ciudadana en la formulación y ejecución de las políticas y  planes de salud, a fin de lograr un ambiente sano y saludable. 

En el campo laboral se reconocen los derechos individuales al trabajo, a la estabilidad y a las vacaciones, así como los derechos colectivos de sindicalización, contratación colectiva y derecho a la huelga por parte de los trabajadores y de las trabajadoras. 

Todos estos derechos constituyen la base fundamental del nuevo ordenamiento jurídico en el que la vida, la ética, la moral, la libertad, la justicia, la dignidad, la igualdad, la solidaridad, el compromiso, los deberes ciudadanos y la seguridad jurídica, son valores que concurren en la acción transformadora del Estado, la Nación, el  

gobierno y la sociedad, en un propósito de realización compartida para producir la gobernabilidad corresponsable, la estabilidad política y la legitimidad jurídica necesarias para el funcionamiento de la sociedad democrática.

Capítulo VI 

De los Derechos Culturales y  

Educativos 

A través de artículos específicos transversalizados axiológicamente, en la Constitución quedan expresados los criterios y ejes fundamentales que reconocen y sintetizan los derechos culturales y educativos. 

En las primeras disposiciones de este capítulo se garantiza la absoluta libertad en la creación cultural, tanto para la inversión en ella como para su producción y divulgación. Conforme a esta libertad el Estado reconoce el derecho a la propiedad intelectual de la obra creada. Se otorga rango constitucional a la protección, preservación, conservación y restauración del patrimonio cultural venezolano y, con ello, a la memoria  

histórica de la Nación, lo cual obliga crear una legislación que consagre la autonomía de la administración cultural. Esa legislación debe estimular a quienes puedan y quieran enriquecer dicho patrimonio, y también debe establecer sanciones o penas a las personas naturales o jurídicas que le infieran daños o perjuicios. 

Adicionalmente, se enfatiza el principio de igualdad de las culturas y el de la interculturalidad, y se destaca la promoción de las expresiones populares que conforman y modelan cada naturaleza autóctona regional, para luego constituir una entrecruzada sumatoria de creaciones que configuren el conjunto definitorio de la Nación. 

Para lograr esos objetivos constitucionales, la legislación correspondiente deberá establecer incentivos y estímulos para quienes promuevan, apoyen, desarrollen o  financien, actividades relacionadas con la cultura, tanto en el país como en el exterior. 

Se garantiza a los trabajadores culturales su incorporación a un sistema de seguridad social; y se prevé a través de una legislación perentoria la figura del mecenazgo. 

El articulado garantiza igualmente, la obligatoriedad de la información cultural, con el objeto de corregir la desigualdad comunicacional que frente a nuestra propia cultura exhiben los medios de comunicación. Por ello se establece el deber de dichos medios de coadyuvar a la difusión de los valores y aportes de los creadores venezolanos. 

Las disposiciones siguientes están dedicadas a derechos y definiciones de carácter educativo. 

Es innecesario, por reiterativo, exponer motivaciones para justificar el carácter insoslayablemente fundamental y prioritario que tiene la educación para cualquier sociedad. Por consiguiente se proclama la educación como un derecho humano y como un deber constitutivo de la raíz más esencial de la democracia, y se la declara gratuita y  

obligatoria, y la asume el Estado como función indeclinable y de servicio público. 

De acuerdo con la Constitución, la Educación es plural en su apertura a todas las corrientes del pensamiento universal, como instrumento del conocimiento científico, humanístico y tecnológico. Debe estar orientada al desarrollo pleno de la personalidad para el disfrute de una existencia digna, que transcurra con una valoración ética del trabajo y con una conciencia de participación ciudadana. El propósito es que cada venezolano se sienta parte de una sociedad democrática, de la cual sea activamente 

solidario en su transformación hacia un país con una firme identidad geohistórica nacional y, al mismo tiempo, con vocación latinoamericana y universal. 

A tales fines, la educación debe ser integral de calidad, permanente, en igualdad de condiciones y oportunidades para acceder a ella; igualdad que incluye a quienes califiquen en condiciones especiales, o estén discapacitados, o que se encuentren privados de su libertad. 

Se incluye en el proceso educativo formal el nivel maternal, y se establece con carácter  obligatorio hasta el nivel medio diversificado. En las instituciones del Estado se consagra la gratuidad de la educación en todos los niveles hasta el pregrado universitario. 

En todo caso, la inversión presupuestaria que para estos fines realice el Estado tendrá carácter prioritario y estará en concordancia con las recomendaciones de la UNESCO en  esta área. 

Se reconoce el derecho de las personas naturales y jurídicas de fundar y mantener instituciones educativas privadas, previa aceptación del Estado y bajo su estricta inspección y vigilancia. Esa exigencia constitucional responde al hecho de que si bien existen centros de educación privada que con probidad, eficiencia académica y honestidad, han aportado y aportan una invalorable contribución a la formación de venezolanos, lamentablemente, también es verdad que a lo largo del tiempo han proliferado, sin control alguno, deplorables centros educativos cuyo único objetivo es el lucro desmedido, el cual ha generado la violación de la normativa legal y el irrespeto a la  dignidad humana, a través de comportamientos ajenos a los nobles propósitos del apostolado educativo y con actuaciones que han defraudado la más hermosa fe y confianza de gran cantidad de estudiantes. 

La legislación debe garantizar la dignificación del docente, tanto del que ejerce en las instituciones públicas como en las privadas, consagrando un régimen de  remuneración, prestaciones y seguridad sociales que le garanticen niveles de vida acordes con su elevada misión. A los efectos, de su ingreso, ascenso y permanencia en el sistema educativo, los docentes deberán someterse a una rigurosa evaluación que  responda a criterios de méritos éticos y académicos, con prescindencia de cualquier injerencia partidista. 

Para ser incluidas en los diseños curriculares, se les dio rango constitucional a las materias relativas al ambiente, a lo lingüístico y a lo geohistórico. En efecto, la formación ambiental debe estar presente en todos los niveles del sistema educativo, aun en la educación no formal. La enseñanza de la lengua castellana es obligatoria hasta el ciclo diversificado, tanto en las instituciones públicas como privadas. Esta misma obligatoriedad se establece para las materias patrias, la historia de Venezuela y la geografía de Venezuela, rescatando así su categoría de materias autónomas, ante la imperiosa necesidad de afianzar la identidad nacional. Coadyuvará a lograr este objetivo la enseñanza del ideario bolivariano, igualmente establecida como obligatoria  en el artículo 107 de la Constitución. 

Se enfatiza la necesidad de incorporar al sistema educativo el manejo de las innovaciones tecnológicas y el desarrollo de servicios públicos de radios, televisión, redes bibliotecarias e informáticas, con el objeto además, de permitir el acceso universal a la información.

La Constitución delega en la ley la determinación de las profesiones que requieren título y las condiciones que debe cumplirse para ejercerlas, incluyendo la colegiación. Al respecto, la Disposición Transitoria Decimoquinta dispone que hasta tanto se apruebe la legislación en esa materia, se mantendrá en vigencia el ordenamiento  

jurídico aplicable antes de la sanción de la Constitución. 

Por otra parte, la ley deberá garantizar que en las asociaciones gremiales y colegios profesionales se establezcan estructuras organizativas que permitan afiliaciones,  gerencias académicas y gestiones electorales más adecuadas a la calidad profesional de sus integrantes y directivos. 

Además, por ser inherente a la naturaleza de la universidad, se reconoce la  autonomía universitaria como principio y jerarquía que permite a los profesores, estudiantes y egresados de su comunidad, dedicarse a la búsqueda del conocimiento a través de la investigación científica, humanística y tecnológica, para el beneficio espiritual y material de la Nación. Esa autonomía universitaria implica, en especial, la libertad para planificar, organizar, elaborar y actualizar los programas de investigación,  docencia y extensión, así como la inviolabilidad del recinto universitario. En todo caso, la autonomía universitaria debe garantizar una permanente adecuación de la institución al incesante desarrollo del conocimiento. 

Como consecuencia de lo anterior, también se dispone que las universidades autónomas se darán sus propias normas de gobierno, funcionamiento y administración,  bajo el control y vigilancia que establezca la ley. Por su parte, las universidades nacionales experimentales para alcanzar su autonomía deberán cumplir con los requisitos que establezca la ley. 

La ciencia, la tecnología, el conocimiento en general, la innovación y sus aplicaciones y los servicios de información, se declaran de interés público, por ser instrumentos fundamentales para el desarrollo económico, social y político del país, así como para la seguridad y soberanía nacional. A tales fines, el Estado creará un sistema  

nacional de ciencia y tecnología que agrupe, coordine y fomente el desarrollo de la investigación en el país, al cual destinará recursos suficientes. La empresa privada también deberá contribuir con sus recursos al desarrollo de esta actividad. Uno de los mandatos más significativos de la Constitución en esta materia, es el que obliga al Estado a garantizar el cumplimiento de los principios éticos y legales, en las actividades relacionadas con la investigación científica, humanística y tecnológica, todo lo cual será regulado por la ley. 

Siendo el deporte, la educación física y la recreación actividades indispensables de toda persona para su integral desenvolvimiento corporal y espiritual, así como para su  incorporación al desarrollo del país, con el objeto de formar una población sana y apta para el estudio y el trabajo, se reconocen tales actividades como un derecho humano, cuyo libre ejercicio beneficia la calidad de vida individual y colectiva. En consecuencia, su enseñanza y práctica se inscriben dentro del proceso educativo y son materia obligatoria en instituciones públicas y privadas hasta el ciclo diversificado. Los recursos para su promoción y desarrollo estarán garantizados por el Estado como parte de una política de educación y salud pública.

Lo anterior responde, además, a que concibe la recreación no solo como ocio, sino como una actividad individual y colectiva que permite el desarrollo espiritual y la gestación de elevadas formas de conciencia sociocultural. 

Finalmente, en esta materia, el Estado garantizará la atención integral de los  deportistas sin discriminación alguna, así como el apoyo al deporte de alta competencia. Además, con el objeto de garantizar la eficacia de los postulados constitucionales, el Estado promoverá la evaluación y regulación de las entidades deportivas del sector público y del sector privado, conforme a los mecanismos que prevea la ley, la cual también establecerá incentivos y estímulos a las personas y  comunidades que promuevan a los atletas y desarrollen o financien planes,  programas y actividades deportivas en el país. 

Capítulo VII 

De los Derechos 

Económicos 

En este Capítulo referido a los derechos económicos se establece el derecho que tienen los consumidores a disponer de bienes y servicios de calidad y a un tratamiento digno y no discriminatorio. En consecuencia, el Estado se obliga a tomar las  medidas necesarias para combatir toda práctica que afecte la libre formación de precios, sea ella originada en la morfología del mercado, como los monopolios, o en el abuso de posición dominante. 

El derecho de propiedad se garantiza sin ambigüedades, sin obviar las consideraciones de utilidad pública e interés general, en tanto que la acción del Estado, considerada  como esencial en la definición de un marco institucional apropiado para el crecimiento y el bienestar, está sometida al imperio de la ley. 

Capítulo VIII 

De los Derechos de los Pueblos 

Indígenas 

Actualmente habitan en Venezuela, al igual que en el resto del continente americano, pueblos cuya existencia antecede a la llegada de los primeros europeos, así como a la formación de los estados nacionales, razón por la cual se les denomina pueblos indígenas. Sus antepasados ocuparon durante miles de años estas tierras, desarrollando formas de organización social, política y económica, culturas, idiomas y tecnologías muy diferentes entre sí y respecto a las conocidas por los europeos de entonces. Ante la invasión, conquista y colonización europea, los indígenas defendieron heroicamente sus tierras y vidas. Durante más de quinientos años han mantenido su  resistencia y lucha por el reconocimiento pleno de su existencia como pueblos, así como del derecho sobre sus tierras, lo cual hoy se materializa con la refundación de la  

República. 

De la misma manera, como consecuencia de esta lucha y de sus particulares condiciones de vulnerabilidad, los derechos de los pueblos indígenas han sido reconocidos internacionalmente como derechos específicos y originarios. 

Este mismo reconocimiento en la Constitución implica un profundo cambio de perspectiva política y cultural que reorienta la conducción del Estado venezolano, al reconocer su carácter multiétnico, pluricultural y multilingüe.

En el seno de los diferentes ordenamientos jurídicos latinoamericanos se han realizado notables esfuerzos en el avance, reconocimiento y profundización de los derechos de los pueblos indígenas, tanto en el ámbito legislativo como en el constitucional. En este sentido, es importante destacar que la mayoría de las constituciones latinoamericanas actuales establecen principios claros sobre los derechos de los pueblos indígenas, como un reconocimiento a la diversidad cultural de América Latina. 

En Venezuela también se ha dado un progresivo reconocimiento jurídico de la realidad de la diversidad cultural nacional representada por los pueblos indígenas venezolanos, tanto legal como jurisdiccionalmente. Así, el Estado venezolano recoge una situación de hecho preexistente, que al mantenerse históricamente, fortalece el sentido de pertenencia nacional, al valorarse el aporte de la indianidad en la formación de la  

venezolanidad y de sus instituciones sociales básicas. 

En este sentido, en el ordenamiento jurídico venezolano existen muchas referencias normativas distintas relativas a la realidad indígena, las cuales incluyen leyes aprobatorias de tratados internacionales en materia de derechos indígenas, así como diferentes leyes orgánicas, ordinarias y especiales así como decretos, resoluciones ministeriales y reglamentos, que regulan diferentes áreas vinculadas a su realidad en el contexto nacional. Igualmente, dentro de las instituciones del Estado existen dependencias específicas para atender los diversos aspectos de la realidad de los  pueblos indígenas, dentro de su complejidad. Por su parte, en tiempos recientes, la jurisprudencia venezolana ha desarrollado también el contenido de los derechos humanos de los indígenas, en diferentes sentencias para casos específicos. 

Sobre esta base el Capítulo referido a los derechos indígenas reconoce ampliamente la existencia de los pueblos indígenas, sus formas de organización, culturas e idiomas propios, así como sus hábitats y los derechos originarios sobre las tierras que ancestral y tradicionalmente ocupan y que son indispensables para garantizar su continuidad biológica y sociocultural, las cuales además son asiento de sus referentes sagrados e históricos. Todo ello implica un profundo cambio en la perspectiva política y jurídica del país. 

Se establece que las tierras indígenas son inalienables, imprescriptibles,  inembargables e intransferibles y que corresponde al Estado conjuntamente con los pueblos indígenas la demarcación de dichas tierras. Una ley especial desarrollará lo específico de tal demarcación a fin de asegurar la propiedad colectiva de las tierras a los pueblos y comunidades indígenas que las habitan. 

Se garantiza la integridad de los hábitats indígenas y se consagra el aprovechamiento racional de los recursos naturales allí existentes. Se reconoce el derecho de las comunidades indígenas a recibir información previa y a ser consultadas sobre  actividades de aprovechamiento de los recursos naturales. Los beneficios que corresponden a los pueblos indígenas por concepto de este aprovechamiento por parte del Estado serán de carácter colectivo. 

En oposición a las políticas indigenistas que hasta ahora imperaron en el país y  que han significado la destrucción y desaparición de sus culturas, se consagra el derecho de cada pueblo indígena a mantener y desarrollar su identidad étnica y cultural, cosmovisión, valores, espiritualidad y preservar sus lugares sagrados y de culto. La

valoración del patrimonio cultural y lingüístico de los pueblos indígenas concierne a todos los venezolanos; en consecuencia, el Estado velará por el mantenimiento, continuidad, enriquecimiento y reproducción del mismo. 

Dado que toda sociedad posee su propio sistema y procesos de socialización y de endoculturación mediante los cuales educan a sus miembros según sus costumbres y tradiciones, el Estado reconoce y respeta los sistemas educativos de los indígenas y garantiza la atención educativa, mediante la modalidad de un régimen de  

educación intercultural bilingüe, que combina la educación formal con los sistemas educativos tradicionales indígenas e implica igualmente el uso de las lenguas maternas y el castellano. 

Como parte de la valoración del patrimonio cultural indígena, el Estado reconoce las prácticas médicas tradicionales de los pueblos indígenas, las cuales hasta el  presente han sido desconocidas y descalificadas. El Estado garantizará a los  pueblos indígenas, mediante una perspectiva intercultural que permita la  combinación de los dos saberes, la salud integral adaptando los servicios de salud a las especificidades y necesidades culturales de cada uno de los pueblos indígenas. 

Los pueblos indígenas tienen el derecho de mantener y promover sus prácticas económicas, por lo que no se les podrá imponer planes y proyectos de desarrollo  ajenos a sus intereses y necesidades. El Estado asegurará dentro de una  perspectiva de desarrollo sustentable, con identidad y en articulación con la economía nacional, los recursos financieros, la capacitación y la asistencia técnica requerida, así como la participación en la economía del país. 

Con el fin de salvaguardar los conocimientos, saberes, prácticas e innovaciones intelectuales y recursos genéticos de los pueblos indígenas, de la apropiación  ilegal y el aprovechamiento comercial por parte de personas naturales y jurídicas, el Estado garantiza y protege la propiedad colectiva de los mismos prohibiendo su patentabilidad. 

Al garantizarse la participación política de los pueblos indígenas con una representación en la Asamblea Nacional y en los cuerpos deliberantes de las  entidades federales y locales con población indígena se consagra una de las principales aspiraciones de los pueblos indígenas, tal como se expresa en las disposiciones transitorias. Ello les permitirá estar presentes en la elaboración de las distintas leyes y reglamentos del país, además de garantizarles su participación directa en las instancias de toma de decisiones de los poderes públicos que integran el Estado. 

Los pueblos indígenas forman parte de la sociedad nacional y del pueblo venezolano  que se reconoce como único, soberano e indivisible. El uso del término pueblo, tal como lo expresa claramente el texto constitucional, significa el reconocimiento de su identidad específica, de las características sociales, culturales y económicas que les  son propias y que los diferencian del resto de la sociedad, por tanto el uso de dicho término no podrá interpretarse en el sentido que se le da en el derecho internacional. 

Pero aunado a este Capítulo dedicado a los derechos indígenas, la Constitución  consagra otras disposiciones en la materia. 

Así, la Constitución establece que las lenguas indígenas tienen un valor primordial en sí mismas por ser el máximo instrumento intelectual de los pueblos que las usan, el

más completo inventario de su cultura y la mejor imagen de su vida inmaterial y  espiritual. 

Por constituir un derecho de los pueblos indígenas y un patrimonio cultural de la Nación y de la humanidad, además del castellano, los idiomas indígenas también son de uso oficial para los pueblos indígenas y deben ser respetados en todo el territorio de la República. En tal virtud, los idiomas indígenas se emplearán en todos los procesos administrativos y judiciales en que sea necesario. 

Por otra parte, se prevé que la legislación municipal establezca la organización del régimen de gobierno y administración local que corresponderá a los municipios  con población indígena, tomando en cuenta la organización social y cultural específica de cada municipio indígena, sus autoridades tradicionales, así como el tipo de economía que estas comunidades practiquen, a fin de establecer una administración  municipal que reconozca la capacidad de participación indígena en su hábitat y en el marco de su desarrollo sociocultural. Asimismo, se excluyen las tierras  correspondientes a las comunidades y pueblos indígenas de la calidad de ejidos. 

Por último, la Constitución se refiere al derecho que tienen los pueblos indígenas de seguir practicando sus sistemas normativos internos, para la regulación, sanción y restauración de la paz social. Este derecho a la justicia es un mecanismo de protección a los indígenas venezolanos, que históricamente han vivido en una sociedad que los excluyó y discriminó; en este caso no se trata de códigos o leyes escritas, sino de formas de justicia que han permitido a estos pueblos regularse internamente, enfrentar los conflictos y seguir manteniendo la cohesión colectiva mediante la aplicación de un sistema normativo reparatorio. 

Capítulo IX 

De los Derechos 

Ambientales 

En lo que se refiere a los derechos ambientales, la Constitución, además de establecer por vez primera en nuestra historia constitucional un Capítulo especialmente dedicado a los mismos, supera, con una visión sistemática o de totalidad, la concepción del conservacionismo clásico que sólo procuraba la protección de los recursos naturales como parte de los bienes económicos. 

En efecto, anteriormente la protección jurídica del ambiente se caracterizaba por una regulación parcial cuyo principal objeto era la conservación de los recursos naturales. Ahora, impulsados por una necesidad y una tendencia mundial, los postulados constitucionales exigen que la normativa en esta materia responda a políticas  

ambientales de amplio alcance que se inscriban en los parámetros contenidos en los tratados internacionales de carácter ambiental, todo ello con el objeto de garantizar un desarrollo ecológico, social y económicamente sustentable, en el que el uso de los recursos por parte de las presentes generaciones no comprometa el patrimonio de las  

futuras. 

La Constitución en su preámbulo señala entre los fines que debe promover nuestra sociedad, la protección del equilibrio ecológico y de los bienes jurídicos ambientales  como patrimonio común e irrenunciable de la humanidad. Consecuente con ello, el texto constitucional se caracteriza por desarrollar con la amplitud necesaria, los derechos y deberes ambientales de cada generación, y por reconocer el derecho que

ellas tienen a un medio ambiente seguro, sano y ecológicamente equilibrado. Destaca, en este sentido, la necesidad de mantener un eficaz desarrollo de la seguridad ambiental en las fábricas y complejos industriales. 

Así, el Estado, con el objeto de garantizar un desarrollo ecológico, social y económicamente sustentable, protegerá el ambiente, la diversidad biológica, los recursos genéticos, los procesos ecológicos, los parques nacionales y monumentos  naturales y demás áreas de especial importancia ecológica; al tiempo que velará por un medio ambiente libre de contaminación, en donde el aire, el agua, los suelos, las costas, el clima, la capa de ozono, las especies vivas, gocen de especial protección.  De igual manera, el Estado desarrollará una política de ordenación del territorio que atienda a las exigencias del desarrollo sustentable, la cual deberá contar con la  participación ciudadana. 

Por otra parte, como una garantía insoslayable para la protección del ambiente se dispone que en todos los contratos que la República celebre, o en los permisos que se otorguen, que afecten recursos naturales, se considerará incluida aun cuando no estuviere expresa, la obligación de conservar el equilibrio ecológico, de permitir el acceso a la tecnología y la transferencia de la misma en condiciones mutuamente convenidas y de restablecer el ambiente a su estado natural si éste resultare alterado, todo ello en los términos que determine la ley. 

Aunado a ello, los principios contenidos en este Capítulo encuentran su transversalización axiológica en el texto constitucional, a través de otras disposiciones y principios que tienen como finalidad el desarrollo ecológico, social y económicamente sustentable de la Nación. Así, encuentra fundamento constitucional la obligatoriedad de la educación ambiental, las limitaciones a la libertad económica por razones de protección del ambiente, el carácter de bienes de dominio público que se le atribuye a las aguas, la agricultura sustentable como base estratégica del desarrollo rural integral, la protección del hábitat de los pueblos indígenas, entre otros. 

Capítulo X 

De los Deberes 

En este Capítulo, retomando principios de nuestra historia constitucional se consagran los deberes de los venezolanos. El origen de los deberes es la Declaración de los Derechos del Pueblo de 

1811, publicada en la Gaceta de Caracas el 23 de julio de ese mismo año, en  la cual se desarrollaron los derechos y deberes del hombre en sociedad. Luego, en la Constitución Federal de Venezuela de 1811 publicada en la Gaceta de Caracas el 27 de diciembre de ese mismo año, en su parte final se consagraron los deberes del hombre en sociedad conjuntamente con los deberes del cuerpo social, con fundamento en la figura romana del buen padre de familia. 

Se consagra el deber de honrar y defender la Patria, independientemente de cualquier tipo de corriente ideológica, como una obligación consustancial con la nacionalidad. Este deber implica no sólo resguardar y proteger la soberanía, la nacionalidad y  nuestra integridad territorial, sino además, defender y promover la  autodeterminación política, territorial, cultural y social de la Nación. Además, rescatando nuestra historia republicana se extiende ese deber a la promoción y 

defensa de todo lo que identifica nuestra Nación, como los símbolos patrios y valores culturales. 

Como consecuencia del principio de supremacía y fuerza normativa de la Constitución, así como del principio de legalidad, se consagra el deber de toda persona de cumplir y acatar el Texto Fundamental, las leyes y demás actos que en ejercicio de sus funciones legítimas dicten los órganos que ejercen el Poder Público. 

Promoviendo una sociedad plural, armónica, solidaria, abierta, integrada y comprometida en todos sus ámbitos, se consagra el deber de toda persona de cumplir los requerimientos sociales y participar en la vida política, civil y comunitaria del país. En la búsqueda de estos propósitos se resalta la obligación de promover y defender los derechos humanos siempre con fundamento en la convivencia democrática y en la paz social. 

En virtud del principio de solidaridad social, se consagra el deber de toda persona de coadyuvar, en la medida de sus posibilidades, a los gastos públicos. 

En armonía con los principios de participación y solidaridad social se consagra el deber de toda persona de prestar servicio civil, militar y electoral, cuando sea necesario para la defensa, preservación y desarrollo de la Nación, o bien para hacer frente a situaciones de calamidad pública. 

No obstante, las obligaciones que tiene el Estado conforme a la Constitución y a la ley, se consagra el deber de toda persona de coadyuvar según su capacidad y  aptitud, al cumplimiento de los fines que impone el bienestar social general, con  base en los principios de solidaridad, responsabilidad social y asistencia humanitaria. Por ello, quienes aspiren al ejercicio de cualquier profesión deberán prestar servicio a la comunidad durante el tiempo, lugar y condiciones que determine la ley. 

TÍTULO IV 

DEL PODER 

PÚBLICO 

Capítulo I 

De las Disposiciones 

Fundamentales 

Sección Primera: Disposiciones 

Generales 

El presente título referente al Poder Público adquiere especial significación dado que se propone rescatar la legitimidad del Estado y de sus instituciones, recuperando la moral pública y la eficiencia y eficacia de la función administrativa del Estado, características complementarias e indispensables para superar la crisis de credibilidad y de gobernabilidad que se ha instaurado en el país en los últimos tiempos. 

En las Disposiciones Generales, en primer lugar se consagra la conocida distribución vertical del Poder Público: Poder Municipal, Estadal y Nacional; colocados en este

orden según su cercanía con el ciudadano, sujeto protagónico de este modelo de democracia participativa. 

En lo que respecta a la distribución horizontal del Poder Público Nacional se incorporan, además de las funciones tradicionales, la innovación de los denominados Poder Electoral y Poder Ciudadano. La razón de esta novedosa inclusión se entiende en un contexto social y político en el cual se deben dar signos claros del respeto a la independencia y autonomía funcional de la que deben gozar los órganos encargados de desarrollar las funciones respectivas, para facilitar la recuperación de la legitimidad  

perdida en terrenos tan delicados como el de los procesos electorales; así como el de la función contralora y la defensa de los derechos humanos. 

Se consagra, igualmente, una división de las funciones que corresponden a cada rama del Poder Público, tanto en sentido vertical como horizontal. Pero si bien se acepta la  especialidad de la tarea asignada a cada una de ellas, se establece un régimen de colaboración entre los órganos que van a desarrollarlas para la mejor consecución de  los fines generales del Estado. 

Se establece el principio restrictivo de la competencia, según el cual los órganos que ejercen el Poder Público sólo pueden realizar aquellas atribuciones que les son expresamente consagradas por la Constitución y la ley. 

La usurpación de autoridad, consistente en la invasión del Poder Público por parte de personas que no gocen de la investidura pública, se considera ineficaz y los actos dictados se consideran nulos. 

En cuanto a la responsabilidad individual consecuencia del ejercicio del Poder Público, se abarca tanto el abuso de poder, la desviación de poder, así como la violación de la Constitución y la Ley. Esta disposición es una de las que ha adolecido de ineficacia,  por lo cual su consagración en esta Constitución implica generar los mecanismos legales para su aplicación efectiva. 

Finalmente, en las disposiciones generales, se establece bajo una perspectiva de derecho público moderna la obligación directa del Estado de responder patrimonialmente por los daños que sufran los particulares en cualquiera de sus bienes y derechos, siempre que la lesión sea imputable al funcionamiento, normal o  

anormal, de los servicios públicos y por cualesquiera actividades públicas, administrativas, judiciales, legislativas, ciudadanas o electorales, de los entes públicos o incluso de personas privadas en ejercicio de tales funciones. 

Sección Segunda: De la Administración 

Pública 

Por definición, la función ejercida por la Administración Pública está sujeta al servicio público o interés general, por ende debe estar al servicio de la ciudadanía sin ningún  tipo de distinciones, de privilegios o discriminaciones. En este contexto la aplicación de este contenido implica el cambio de una cultura y de unos hábitos organizacionales que han enturbiado y obstaculizado el ejercicio de esta función del Estado, desviándola  hacia la satisfacción de intereses subalternos, con lo cual se ha facilitado la corrupción  y la ineficacia e ineficiencia. Es por ello que se precisan los principios que deben  fundamentar a la Administración Pública, los cuales no requieren de mayor explicación:  honestidad, participación, celeridad, eficacia, eficiencia, transparencia, rendición de 

cuentas y responsabilidad. Principios que expresan con claridad el nuevo camino que deben seguir los funcionarios que ejerzan el Poder Público. Además de estos principios rectores se reitera el sometimiento a la ley y al derecho, es decir, el principio de la legalidad de la actividad administrativa. 

Los institutos autónomos son materia de reserva legal. Asimismo están sometidos,  conjuntamente con los intereses públicos en entidades, al control estatal según sea desarrollado en la ley. 

Se consagra en favor de ciudadanos y ciudadanas, el derecho a la información oportuna y veraz por parte de la Administración Pública. Este derecho adquiere suficiente amplitud y precisión, ya que abarca lo relativo a las actuaciones de las cuales sean parte interesada, así como al conocimiento de las resoluciones definitivas que se dictaren, y acceso a los archivos y registros administrativos, salvo las excepciones legales. Como complemento a esta disposición se establece la prohibición  

absoluta de la censura a los funcionarios públicos en relación con su deber  correlativo al derecho a la información consagrado en esta disposición. 

Sección Tercera: De la Función 

Pública 

Como introducción a la regulación establecida en esta Sección conviene resaltar la im portancia y significación que la nueva Constitución le otorga a la función, pública, en la medida en que la honestidad, la eficiencia y la eficacia de su ejercicio constituyen prioridades indiscutibles dentro de las exigencias que la sociedad venezolana ha manifestado con mensajes precisos y contundentes. Los vicios más enraizados en el sistema político, como el clientelismo, que tanto daño ha causado al pueblo venezolano, están relacionados íntimamente con la falta de líneas claras en torno a lo  que debe ser la función pública y a la creación de una política de recursos humanos cónsona con los ideales de la gerencia pública moderna. La gobernabilidad, entendida como la satisfacción plena de las demandas sociales, sólo puede alcanzarse en la medida que se adopten políticas orientadas en este sentido. 

Se consagra la creación del Estatuto de la función pública mediante ley, en la cual se regulará lo relativo a la política de recursos humanos aplicable a los funcionarios de la Administración Pública. Se deberá regular el ingreso, ascenso, traslado, suspensión y retiro y, así mismo, la incorporación de los mismos a la seguridad social. Igualmente se consagrará por vía legal las funciones y requisitos para el ejercicio de los cargos respectivos. Es precisamente en el marco de estas normativas donde deberán ser desarrolladas por la ley, el espacio en el cual se debe garantizar los niveles de  idoneidad tanto profesional como ético de las personas que ingresen en la Administración Pública. El principal freno a las conductas contrarias a la legalidad y a la moral pública depende, en buena parte, de las políticas de ingreso, permanencia y ascenso en la carrera administrativa. 

Contrario a los hábitos organizacionales generados por el clientelismo político, se establece el deber de los funcionarios o funcionarias públicas de servir al Estado, y por ende al ciudadano, y no a parcialidad alguna. Como complemento se establece que el nombramiento y remoción no podrán vincularse a la afiliación política. Tal aspecto se convierte en punto fundamental de este proceso de refundación del Estado, ya que el mismo depende de una voluntad política firme que convierta en realidad lo que hasta

ahora ha sido una fantasía irrealizable. Evidentemente por vía legal y  reglamentaria se deben afinar los mecanismos para garantizar el fiel cumplimiento de esta norma. Igualmente se prohibe a quienes estén al servicio de los municipios,  estados, República o demás personas jurídicas estatales de derecho público o privado la celebración de contratos con estas entidades, por si mismos o por interpósita persona, salvo las excepciones legales. 

Se establece como principio general que los cargos de la Administración Pública son de carrera, salvo los cargos de elección popular, los de libre nombramiento y remoción, los contratados y los obreros, así como otros tipos que indique la Ley. Este aspecto del establecimiento de la carrera administrativa, constituye un pilar necesario para poder sustentar el edificio de una Administración Pública moderna, dinámica y eficiente. La depuración de la función pública, el rescate de la imagen del Estado, requiere de un compromiso ineludible con la satisfacción de esta exigencia que la sociedad ha  expresado reiteradamente. 

En este mismo contexto el ingreso a la carrera administrativa será exclusivamente por concurso público que garantice la selección de los mejores, tanto en el aspecto ético como en el de la preparación técnica y profesional. Por ello dicho concurso se sujeta a los principios de honestidad, idoneidad y eficiencia. En adelante, no se podrá acceder a la carrera administrativa por designaciones o contrataciones que obvien este mecanismo de selección objetivo, ni se podrá adquirir estabilidad por el transcurso del tiempo en el ejercicio de algún cargo de carrera. Sólo el concurso público dará  acceso a la carrera administrativa y a la consecuente estabilidad del funcionario. 

Igualmente, para el ascenso se someterá a un sistema de evaluación que reporte una calificación de méritos de los funcionarios públicos en forma periódica. Ello implica una evaluación objetiva de la gestión personal de los funcionarios y un programa de formación y capacitación al cual se deberán someter. De esta forma el ascenso debe encontrarse vinculado a la eficiencia, disciplina y desarrollo de los conocimientos, destrezas y habilidades del funcionario. 

De otra parte, la permanencia del funcionario en la carrera administrativa tiene que estar relacionada con un resultado positivo de la evaluación de su desempeño. Esta evaluación debe ser objetiva y periódica. De esta forma se potencia el esfuerzo del funcionario por mejorar su gestión, y en ese sentido gozará de estabilidad, ascenderá y obtendrá mayores beneficios laborales. Por el contrario, si el resultado de la evaluación del desempeño del funcionario es negativa, el funcionario será removido de la función pública. 

Tales principios deben ser desarrollados por vía legal de manera de restringir la discrecionalidad en la toma de decisiones relacionadas con estos aspectos, estableciendo las exigencias para poder optar a dichos concursos y así poder ascender en la carrera administrativa. Correlativo a ello deberá avanzarse hacia la conformación de instancias estatales que contribuyan a la formación y actualización permanente del funcionario público. 

La ocupación de cargos públicos remunerados requiere como exigencia indispensable la previsión presupuestaria respectiva. Por vía reglamentaria y según la ley, se establecerán las escalas de salarios, pudiendo establecerse los límites razonables a las remuneraciones en las diferentes ramas del Poder Público municipal, estadal o

nacional. Igualmente, por ley nacional se establecerá el régimen de jubilaciones y prestaciones a todos los niveles. El objetivo de esta norma es mantener dentro de los parámetros razonables y en el contexto de la situación económica del país los niveles de las remuneraciones de los funcionarios públicos. 

Para evitar las irregularidades que se han cometido continuamente en desmedro de la eficiencia y de la eficacia de la Administración Pública, se prohibe expresamente  desempeñar más de un destino público remunerado, salvo las excepciones de cargos académicos, accidentales, asistenciales o docentes según la ley. Para darle  eficacia a este dispositivo se requiere la existencia de archivos confiables y actualizados que impidan la recurrencia en este vicio que constituye un verdadero fraude al interés colectivo. Igualmente se consagra la prohibición del disfrute de más de una jubilación o pensión, salvo las excepciones legales. 

Como exigencia indispensable para la aceptación de cargos, honores o recompensas de gobiernos extranjeros se requiere la autorización de la Asamblea Nacional. 

Sección Cuarta: De los Contratos de Interés 

Público 

En materia de contratos de interés público se mantiene, en general, la regulación  constitucional existente, aunque se mejora su redacción. Se prevé, así, como regla general que los contratos de interés público nacional deberán ser aprobados por la Asamblea Nacional en los casos que determine la ley. No obstante, se establece con carácter preceptivo esta aprobación en los supuestos de contratos de interés público nacional, estadal o municipal si los mismos pretenden celebrarse con Estados o entidades oficiales extranjeras o con sociedades no domiciliadas en Venezuela. 

Por otra parte, se conserva como regla general el sometimiento de dichos contratos a las leyes y a la jurisdicción venezolana. Sin embargo, por vía de excepción, en los casos en que la naturaleza del negocio así lo permita, determinadas controversias del contrato podrán someterse a otra jurisdicción. 

Sección Quinta: De las Relaciones 

Internacionales 

En la Constitución las relaciones internacionales de la República responden a los fines del Estado en el ejercicio de la soberanía y de los intereses del pueblo. En esta sección se establecen los principios de independencia, igualdad entre los estados, libre determinación y no intervención, solución pacífica de los conflictos internacionales, cooperación, respeto de los derechos humanos, solidaridad entre los pueblos. Además de la defensa de estos principios, la Constitución impone a la República la práctica democrática en la participación y toma de decisiones en el seno de organismos e instituciones internacionales. 

Se promueve la integración latinoamericana y caribeña, la cual adquiere carácter constitucional en la búsqueda de la creación de una Comunidad de Naciones. A tales fines; se permite la suscripción y ratificación de tratados internacionales, bilaterales o multilaterales, en el marco de procesos de integración que tengan carácter supranacional. Como consecuencia de ello, las decisiones que adopten los órganos supranacionales que surjan de los procesos de integración, son de aplicación directa e inmediata en Venezuela.

En todo caso, el reconocimiento y fortalecimiento que la Constitución ofrece a los procesos de integración con carácter supranacional, ha tenido entre otros objetivos, darle un marco constitucional sólido a los procesos de integración de los cuales Venezuela es parte, así como reconocer la validez de todos los tratados que han sido suscritos y ratificados por Venezuela en dicho proceso, y de todas las decisiones o directivas dictadas hasta la entrada en vigencia de la nueva Constitución, por los órganos supranacionales de la Comunidad Andina. 

Capítulo II 

De la Competencia del Poder Público 

Nacional 

En esta Constitución se actualizan las competencias del Poder Nacional, incorporando  materias nuevas tales como la determinación de los tipos impositivos o alícuotas de los tributos estadales o municipales; la creación y organización de impuestos territoriales o sobre predios rurales, así como transacciones inmobiliarias, cuya recaudación y control corresponderá a los municipios; la administración del espectro electromagnético; el régimen general de los servicios públicos domiciliarios; el manejo de la política de fronteras; la legislación en materia de pueblos indígenas y territorios por ellos ocupados; así como la organización y funcionamiento de los órganos del poder Público Nacional y demás órganos e instituciones del Estado. 

A continuación se incluye una declaración general sobre la valoración del concepto de  descentralización, como lineamiento estratégico de la política de desarrollo, no sólo a los fines de la democratización de lo público sino también como elemento decisivo para promover la efectividad y eficiencia de los cometidos estatales. 

Capítulo III 

Del Poder Público 

Estadal 

Comienza con la caracterización de los estados como entidades autónomas e iguales en lo político, con el atributo de personalidad jurídica plena, haciendo mención expresa del compromiso de mantener la integridad nacional y cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes de la República, que es la esencia del pacto federal. 

Se definen los órganos superiores de las entidades estadales, a saber, el gobernador y el Consejo Legislativo, con las funciones de gobierno y administración el primero, y de legislación y de deliberación política el segundo. Se señalan los requisitos del cargo y el período de duración del mandato del gobernador, además de la obligación de rendición de cuenta ante el Contralor del Estado y la presentación de un informe del mismo ante el Consejo Legislativo y el Consejo de Planificación y Coordinación de  Políticas Públicas. 

En el caso de la rama legislativa y deliberante de los estados, se define su órgano que es el Consejo Legislativo, su conformación, sus atribuciones y los requisitos para ser integrante del Consejo Legislativo. 

Se establece la existencia en cada Estado de una Contraloría que gozará de autonomía orgánica y funcional.

En la distribución de competencias que corresponden a la Constitución se definen en este capítulo la competencia exclusiva de los estados, manteniéndose y ampliándose  las previstas en la Ley Orgánica de Descentralización. En cuanto a las competencias concurrentes se adopta la experiencia del Derecho Comparado en materia de descentralización y se asume que las leyes nacionales tienen la naturaleza de leyes bases, en la que se establecen conceptos generales, básicos y orientadores; y las leyes estadales son leyes de desarrollo de esos principios básicos, lo que permitirá mejores condiciones para la delimitación de competencias. Se prevé la creación en  

cada estado de un Consejo de Planificación y Coordinación de Políticas Públicas, dejando su organización y funcionamiento a lo que determine la ley. 

Se definen los ingresos de los estados dentro de una visión integral de la materia hacendística pública, con especial atención al problema del financiamiento de las autonomías territoriales. Todo ello en un esfuerzo de armonización de las distintas potestades fiscales, para el desarrollo de estados y municipios. 

Capítulo IV 

Del Poder Público 

Municipal 

Se inicia con una norma de caracterización del Municipio, en la cual se incluye el reconocimiento expreso de la autonomía municipal con la definición del contenido mínimo que corresponde a esa cualidad esencial, así como la garantía, jurisdiccional  de la misma. Se incorpora una declaración general sobre la participación como elemento consustancial con la naturaleza del gobierno y la administración municipal. 

Se estableció la remisión a la legislación, de la materia correspondiente al desarrollo de los principios constitucionales relativos a los municipios y demás entidades locales, imponiéndose a tal efecto, la necesidad de partir de la diversidad municipal de modo imperativo y no como una simple orientación al legislador, abarcando no sólo la  

organización municipal propiamente tal, sino también en lo que respecta a sus competencias y recursos. Se enfatiza la necesidad de que dicha legislación establecerá opciones para la organización de gobierno y administración de los municipios indígenas. 

Se ha previsto la posibilidad de que los municipios se asocien en mancomunidades,  así como la creación de modalidades asociativas intergubernamentales. 

Se prevé la organización de los municipios en distritos metropolitanos mediante ley, lo que permite el diseño de un régimen más auténtico para la organización distrital que no debe quedar constreñido a una forzada reproducción a escala de la organización municipal. 

Se propone una habilitación general al legislador para crear condiciones de elegibilidad,  prohibiciones y causales de inhibición para la postulación y ejercicio de las funciones de alcaldes y concejales. 

Respecto a los ingresos, se consagran y caracterizan en la Constitución los ramos de ingresos, incluyendo aquéllos de naturaleza tributaria que corresponden al municipio de manera irrestricta, dejando abierta la posibilidad de que por vía del desarrollo legislativo puedan ser creados otros impuestos, tasas y contribuciones especiales.

Además del enunciado del sistema de ingresos se consagra que la potestad tributaria de los municipios es distinta y autónoma de las potestades reguladoras que esta Constitución a las leyes atribuyan al Poder Nacional o Estadal. Asimismo, se establecen que las inmunidades frente a la potestad impositiva de los municipios a favor de los demás entes politicoterritoriales, se extiende sólo a las personas jurídicas estatales creadas por ellos, pero no a concesionarios ni a otros contratistas. 

Se ha incluido una norma que establece la presunción del carácter de ejidos de los terrenos ubicados en el área urbana de los Municipios, sin menoscabo de legítimos y menores títulos de terceras personas, válidamente constituidos. Igualmente, se  constituyen en ejidos las tierras baldías ubicadas en el área urbana, dejándoles la  excepción para las tierras correspondientes a las comunidades y pueblos indígenas. 

Se ha incorporado la creación del Consejo Local de Planificación Pública que tiene por objeto la planificación, coordinación y cooperación en la definición y ejecución de las políticas públicas. 

Se incluye una norma que consagra la creación mediante ley, de los mecanismos necesarios para que los estados y municipios formalicen el compromiso de  descentralización hacia las comunidades y grupos vecinales, organizando los servicios que éstos gestionen previa demostración de su capacidad. 

Capítulo V 

Del Consejo Federal de 

Gobierno 

Como órgano constitucional de carácter interterritorial se crea el Consejo Federal de Gobierno, reflejo en el plano de la organización del Estado de los principios de integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y responsabilidad,  sancionados en el Título I de la Constitución relativo a los Principios Fundamentales. Es, pues, un órgano producto de la fase más avanzada del federalismo, el federalismo cooperativo, superación histórica de lo que ha sido denominado federalismo dual que entendía al Estado como producto de un pacto entre los distintos entes politicoterritoriales los cuales tendrían una esfera de soberanía no delegada a la Unión y, en principio, intangible a la acción del Poder Federal. 

Las funciones de este Consejo Federal de Gobierno serán básicamente las de  planificar y coordinar horizontalmente las políticas y acciones para el desarrollo del proceso de descentralización y la administración del Fondo de Compensación Interterritorial destinado al financiamiento de inversiones públicas con el fin de promover el desarrollo equilibrado de las regiones de menor desarrollo relativo. 

En fin, es clara la superación que representa esta figura organizativa con respecto a la Convención de Gobernadores, único mecanismo cooperativo previsto en la Constitución precedente de 1961.

TÍTULO V 

DE LA ORGANIZACIÓN DEL PODER PÚBLICO NACIONAL 

Capítulo I 

Del Poder Legislativo 

Nacional 

Sección Primera: Disposiciones 

Generales 

El Poder Legislativo Nacional es ejercido por una Asamblea Nacional cuya estructura unicameral responde al propósito de simplificar el procedimiento de formación de las leyes; reducir los costos de funcionamiento del parlamento, erradicar la duplicación de órganos de administración y control y la duplicación de comisiones permanentes, entre otras cosas. 

Los diputados que integran la Asamblea Nacional son elegidos, en cada entidad federal, según una base poblacional de uno coma uno por ciento de la población total del país; además, corresponderán tres diputados por cada entidad federal y habrá tres diputados en representación de los pueblos indígenas. El período de duración del mandato es de cinco años, pudiendo ser reelegidos hasta por dos periodos consecutivos como máximo. De acuerdo con lo expuesto, el número de diputados de la Asamblea Nacional sólo aumentará o disminuirá en la misma medida en que aumente o disminuya la población, en una o varias entidades federales. 

Con esta forma de integración y con la estructura unicameral del órgano legislativo nacional desaparecen los llamados diputados adicionales; además, en virtud de la eliminación del Senado, desaparece la figura del senador vitalicio. 

La representación parlamentaria, de acuerdo con el artículo 186 del texto constitucional reviste un doble carácter. El diputado es, al mismo tiempo, representante de la  entidad federal y representante popular, lo cual reafirma el artículo 201 al expresar que los diputados son representantes del pueblo y de los Estados en su conjunto. 

Ese doble carácter de la representación parlamentaria exige de los candidatos haber  residido en la entidad federal en la cual aspiran ser elegidos, por lo menos, durante los cuatro años anteriores a la fecha de la elección. Este requisito de elegibilidad unido a la obligación de la Asamblea Nacional de consultar a los Estados cuando ella trate de materias relativas a los mismos, al derecho de palabra a los Estados en el proceso de formación de las leyes relativas a ellos y la iniciativa legislativa por parte de los Consejos Legislativos de los Estados, son complementos tanto del carácter federal de la representación parlamentaria como del contenido federal del Estado venezolano. 

Por otra parte, el texto constitucional consagra los principios de la  personalización de las elecciones y el de la representación proporcional, dejando a la ley la tarea de garantizar la presencia de estos principios que constituyen parte sustancial del sistema democrático. 

Respecto a las condiciones de inelegibilidad de los diputados, se obliga a la separación absoluta de sus cargos a los aspirantes, por lo menos tres meses antes de las elecciones, en los casos expresamente señalados, sin perjuicio de los que por ley puedan establecerse.

Las atribuciones de la Asamblea Nacional son las propias de todo órgano legislativo en un sistema de gobierno semipresidencial o semiparlamentario, como el nuestro.  Destacan la función legislativa, la función de control político sobre la  Administración Pública Nacional y sobre el Gobierno, las autorizaciones y, en particular, los mecanismos de control del órgano legislativo sobre el Poder Ejecutivo  a través del voto de censura al Vicepresidente y a los Ministros, cuyo procedimiento es especial y requiere de votación calificada. Otros mecanismos de control son las  interpelaciones, las investigaciones, las preguntas, las autorizaciones y las  aprobaciones. La Asamblea Nacional podrá declarar la responsabilidad política de los  funcionarios públicos y solicitar al Poder Ciudadano que intente las acciones para  hacerla efectiva. Los funcionarios públicos están obligados a asistir a las comisiones y a suministrar las informaciones y documentos que éstas requieran para el cumplimiento  de sus funciones. Esta obligación incumbe también a los particulares, sin perjuicio de los derechos y garantías que la Constitución consagra. El valor probatorio de los  resultados obtenidos en ejercicio de esta función será establecido de conformidad con la  ley. 

El voto de censura, dado por las tres quintas partes de los diputados, da lugar a la remoción del Vicepresidente o de los Ministros, según sea el caso. En el caso de la  remoción del Vicepresidente, en tres oportunidades dentro de un mismo período  constitucional, la Constitución faculta al Presidente de la República, como un mecanismo de equilibrio democrático, para disolver a la Asamblea Nacional y convocar a elecciones anticipadas dentro de los sesenta días siguientes a la disolución para elegir una nueva legislatura, todo lo cual se hará mediante Decreto aprobado en  Consejo de Ministros. No podrá disolverse la Asamblea Nacional en el último año de su período constitucional. 

La Asamblea promoverá la organización y la participación ciudadana en los  asuntos de su competencia y tendrá iniciativa en materia de leyes, enmienda, reforma y Asamblea Constituyente. 

En lo relativo a la organización y funcionamiento de la Asamblea Nacional, el  número de comisiones queda limitado a quince, aun cuando mediante votación calificada de las dos terceras partes de los diputados se pueda disminuir o aumentar su número. Igualmente se definen las figuras del Presidente, dos Vicepresidentes, un Secretario y un Subsecretario de la Asamblea Nacional, remitiéndose al reglamento las formas de resolver las faltas temporales y absolutas de estos cargos. 

La Comisión Delegada se integra con la Junta Directiva de la Asamblea Nacional y los Presidentes de las Comisiones Permanentes atendiéndose al criterio del conocimiento en una determinada materia que corresponde a sus integrantes. 

En cuanto al control sobre los diputados, se busca el ejercicio efectivo y eficiente de la función parlamentaria, al tiempo que obliga a la vinculación con las entidades federales y el pueblo. El Estado requiere un desarrollo legislativo acorde con los cambios del país y un eficiente control sobre la Administración Pública y el Gobierno. De allí que el ejercicio de la función parlamentaria sea a dedicación exclusiva, salvo las excepciones establecidas. Los diputados están obligados a mantener vinculación permanente con sus electores, atendiendo sus opiniones y sugerencias, informándolos acerca de su gestión y la de la Asamblea; que rindan cuenta anualmente de la gestión y que estén sometidos al referendo revocatorio del mandato, con la consecuencia inmediata, en

caso de producirse, de no poder ejercer cargos de elección popular dentro del período siguiente. 

Un elemento imprescindible para el logro de lo señalado es asegurarle al diputado una retribución económica que asegure su independencia, sin que su condición de parlamentario implique privilegios personales ni abuso de las prerrogativas  garantizadas por la Constitución ni la percepción de beneficios económicos indebidos. 

Se consagra la inmunidad parlamentaria como una garantía del ejercicio  autónomo de las funciones legislativas respecto de los otros poderes y como garantía para el mejor y efectivo cumplimiento de la función parlamentaria. Sin embargo, la inmunidad sólo está referida al ejercicio de las funciones parlamentarias desde el momento de la proclamación por parte del órgano electoral competente hasta la conclusión del mandato. Su desconocimiento por parte de los  funcionarios públicos ocasiona sanciones de naturaleza penal que el legislador deberá establecer en la ley correspondiente. 

En cuanto a los presuntos delitos cometidos por los diputados, conocerá el Tribunal Supremo de Justicia en forma privativa, siendo la única autoridad que, previa autorización de la Asamblea Nacional, podrá ordenar la detención o continuar el enjuiciamiento, según sea el caso. En caso de delito flagrante cometido por algún diputado, la autoridad competente pondrá a éste bajo custodia en su residencia y comunicará de manera inmediata el hecho al Tribunal Supremo de Justicia. 

El texto constitucional incorpora un conjunto de cambios en cuanto a la definición de la ley y en cuanto a las leyes orgánicas. La ley es todo acto sancionado por la Asamblea  Nacional como cuerpo legislador, entendiéndose que para ello deberá seguirse el procedimiento que el propio texto constitucional establece. 

Por otra parte, la Constitución establece cinco tipos de leyes orgánicas: las que ella misma denomina como tales, las que se dicten para organizar los poderes públicos, las que se dicten para desarrollar derechos constitucionales, las que sirvan de marco normativo a otras leyes y las que hayan sido calificadas como tales por la Asamblea Nacional, en cuyo caso éstas habrán de ser remitidas a la Sala Constitucional del Máximo Tribunal, para que se pronuncie acerca de la constitucionalidad de su carácter orgánico, esto con el propósito de evitar el uso indiscriminado de tal denominación. 

En cuanto a la iniciativa legislativa se incorporan al texto constitucional tres nuevos elementos de iniciativa, el Poder Ciudadano, el Poder Electoral y el Consejo Legislativo  Estadal, cuando se trate de leyes relativas a los Estados. Se destaca la obligatoriedad de la Asamblea Nacional de discutir los proyectos de ley presentados por iniciativa ciudadana y el sometimiento de dichos proyectos a referendo aprobatorio, cuando no fuere discutido por la Asamblea. 

En la etapa de discusión y aprobación de los proyectos de ley, se introduce la obligación de abrir procesos de consulta a los otros órganos del Estado, a los ciudadanos y a la sociedad organizada. Cada proyecto de ley recibirá dos discusiones  en el seno de la Asamblea, en días diferentes, no consecutivos. La primera discusión versará sobre la exposición de motivos y la pertinencia del proyecto de ley, leyéndose el articulado en conjunto, mientras que la segunda se realizará artículo por artículo.

Capítulo II 

Del poder Ejecutivo 

Nacional 

La Constitución eleva el periodo presidencial a seis años debido a la modificación del sistem a de controles politicosociales sobre el Ejecutivo Nacional. Y, como una innovación estructuralmente importante, desde el punto de vista de la legitimidad y responsabilidad del Presidente en el ejercicio del Ejecutivo Nacional, se permite su  

reelección inmediata por una sola vez para un nuevo período. 

Esta nueva regulación constitucional evita la irresponsabilidad política de los Presidentes que caracterizó el período republicano que culmina con la aprobación de la  nueva Constitución. De esta manera, quién sea titular de la Presidencia puede ser  evaluado políticamente por su gestión en dos oportunidades: la primera, cumplida más de la mitad del período presidencial de seis años, por la solicitud del veinte por ciento o más de los electores para efectuar un referendo revocatorio del mandato; y la segunda, por la postulación del Presidente a la reelección popular para un segundo  mandato. En ambos casos, el pueblo determina la suerte del Presidente, confirmando su confianza para que se mantenga en el cargo, o retirándole su apoyo, con la consecuencia de su retiro forzado. En realidad, es un medio de profundización de la democracia mediante dos mecanismos de control social sobre la gestión del Estado que se particularizan en la sujeción del Presidente a la voluntad popular. 

Una de las innovaciones más importantes del texto constitucional consiste en la sustancial modificación del sistema de gobierno, al incorporar un diseño de sistema semipresidencial que se puede calificar como flexible. 

Este nuevo arreglo institucional se sustenta en dos importantes orientaciones: la  primera, la distinción y separación orgánica flexible entre las funciones de jefatura de Estado y de jefatura de gobierno; y la segunda, el establecimiento de una nueva relación entre el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo a manera de sistema de controles y equilibrios de poder. 

La ingeniería constitucional del nuevo sistema de gobierno semipresidencial flexible se sustenta en la creación de la figura del Vicepresidente Ejecutivo. Esta nueva  institución, a pesar de su denominación de Vicepresidente, es mucho más que la tradicional figura vicepresidencial que acostumbran los sistemas de gobierno americanos. En propiedad, el Vicepresidente que contempla la Constitución no es el típico cargo que tiene la función de resolver la sucesión presidencial por la ausencia temporal o absoluta del Presidente de la República. Más que ello, el Vicepresidente es  una institución que comparte con el Presidente el ejercicio de su jefatura de gobierno y responde políticamente por la gestión general del gobierno frente al Parlamento. 

Las funciones otorgadas por la Constitución al Vicepresidente de la República son esenciales para el normal desenvolvimiento del Ejecutivo Nacional y de las relaciones entre éste y la Asamblea Nacional. La primera de ellas se refiere a la colaboración con el Presidente en la dirección de la acción del Gobierno y, como competencia que le es propia, la coordinación de la Administración Pública Nacional con las instrucciones que le imparta el Presidente. Esta función consagra a la Vicepresidencia en el medio fundamental de apoyo del Presidente y la convierte en una instancia de dirección y coordinación sobre la Administración Pública Nacional que supone, con la competencia

de proponer el nombramiento y remoción de los Ministros, una jerarquía directa sobre  estos y sobre las demás autoridades del Poder Ejecutivo Nacional. En tal sentido, la  Vicepresidencia es el órgano natural de rectoría del sistema de registro, seguimiento y control de las decisiones presidenciales, se produzcan éstas por cuentas ministeriales o en Consejo de Ministros, y de los sistemas de seguimiento, evaluación y control de las políticas públicas sectoriales. 

La segunda función del Vicepresidente corresponde a sus facultades para dirigir y coordinar el proceso descentralizador; para armonizar los intereses nacionales, estadales y municipales; y, para garantizar el debido equilibrio en el desarrollo económico social de las regiones. Estas facultades las ejerce el Vicepresidente de la República a través de la Presidencia del Consejo Federal de Gobierno, al cual se adscribe el Fondo de Compensación Interterritorial. La creación de este Fondo conlleva a la transformación del actual Fondo Intergubernamental para la Descentralización. De  esta manera, el Vicepresidente es un doble instrumento o instancia para la coordinación, una coordinación horizontal del Gobierno Nacional y otra vertical entre los  

gobiernos territoriales. 

La tercera función consiste en la asesoría que requiere el Presidente de la República como Jefe de Estado, para la formación de las políticas de Estado de largo alcance en el tiempo. Esta función la ejerce el Vicepresidente al presidir el Consejo de Estado que crea la Constitución. Este Consejo se encuentra, además, integrado por representantes  

de la Asamblea Nacional, del Tribunal Supremo de Justicia y de los gobernadores de  los estados, convirtiéndolo en una instancia de confluencia de Poderes para el acuerdo de políticas de Estado. 

La cuarta función del Vicepresidente es la que lo encarga de las relaciones entre el Ejecutivo Nacional y la Asamblea Nacional. Función que convierte al Vicepresidente en el natural vocero del Gobierno ante la Asamblea Nacional. 

Son estas funciones, más las atribuciones que el Presidente le puede delegar, las que convierten al Vicepresidente en un órgano fundamental para el funcionamiento  del Estado, con poder suficiente para la coordinación interna del Poder Ejecutivo Nacional y la coordinación con los otros Poderes del Estado venezolano. El calificar el sistema presidencial como flexible se debe a que las atribuciones del Vicepresidente  serán aún mayores en tanto el Presidente de la República le delegue sus propias atribuciones. 

Por esta particular suma de funciones el Vicepresidente, como ejecutor de atribuciones de la jefatura de gobierno, es sujetado por el control político de la Asamblea  Nacional, como corresponde a un sistema de gobierno semipresidencial. Esta relación entre la Asamblea Nacional y el Vicepresidente se ha consagrado para permitir un clima de mayor comunicación entre el Legislativo y el Ejecutivo, que posibilite el acuerdo consensuado de políticas públicas y la colaboración general de los Poderes en el cumplimiento de los fines y propósitos del Estado. 

Una acción de gobierno que no cuente con cierto aval del Legislativo conllevaría, en algún momento, a la posibilidad de que la Asamblea Nacional aprobara un voto de censura sobre el Vicepresidente con el cual quedaría automáticamente removido de su cargo. Pero, como equilibrio de este poder de control político de la Asamblea Nacional y para que la remoción constante de Vicepresidentes no se convierta en una 

práctica obstruccionista, la Constitución sabiamente consagra la facultad del  Presidente de convocar a elecciones anticipadas de la Asamblea Nacional cuando ésta remueva por tercera vez un Vicepresidente dentro de un período presidencial de seis  años. Esta facultad es de ejercicio discrecional por el Presidente. 

Este doble control entre el Legislativo y el Ejecutivo constituye un sistema de equilibrio  del poder que permite, además, las salidas institucionales a las crisis políticas o crisis de gobierno, incrementando el nivel de gobernabilidad de la democracia. Así se  posibilita un rango de estabilidad politicoinstitucional para la democracia y se evitan las salidas extrainstitucionales. 

En cuanto se refiere a la protección de los derechos de la persona humana, la Constitución regula adecuadamente el principio de responsabilidad en el ejercicio del Poder Público, al establecer que la declaración de los estados de excepción no eximen de responsabilidad al Presidente de la República, al Vicepresidente Ejecutivo o a los Ministros. 

La sección primera de este Capítulo II es nítida en lo referente a las faltas absolutas o temporales del Presidente de la República. En este sentido, adquiere un rol de particular importancia el Vicepresidente Ejecutivo de la República, al ser el suplente formal del Presidente de la República en las diferentes hipótesis de faltas tanto absolutas como temporales que contempla el texto constitucional. 

La Sección Segunda detalla las competencias del Presidente de la República. En este sentido hay aspectos a resaltar que significan una mayor flexibilidad en el manejo de los asuntos públicos y una conducción más operativa de la Administración Pública  por parte del Presidente de la República. Así, y siguiendo la tendencia del derecho comparado, se le permite al Presidente fijar el número, denominación, competencia y organización de los ministerios y otros organismos de la Administración Pública Nacional, así como también la organización y funcionamiento del Consejo de Ministros, dentro de los principios y lineamientos señalados por la correspondiente ley orgánica.  

Con esto se permite agilizar los trámites para hacer efectivas las exigencias de adaptabilidad de las estructuras administrativas, convirtiéndose el Presidente en el verdadero rector de la Administración Pública Nacional. 

Finaliza el Capítulo del Poder Ejecutivo Nacional creando la institución del Consejo de Estado que, en el derecho comparado, como nos lo demuestran las experiencias francesa y colombiana, ha marcado, con estructura y funciones análogas, pauta en la profesionalización del ejercicio del Poder Público. En Venezuela será un órgano superior de consulta del Gobierno y la Administración Pública Nacional que  

recomendará políticas de interés nacional en aquellos asuntos que el Presidente de la República reconozca de especial trascendencia y requieran su opinión. 

Queda así estructurado un Poder Ejecutivo Nacional moderno, dinámico, profesional, sujeto a controles políticos y al mismo tiempo generador de dinámicas políticas novedosas. Se trata de un capítulo que abre a Venezuela las puertas de una modificación profunda de sus instituciones políticas.

Capítulo III 

Del Poder Judicial y del Sistema de  

Justicia 

El Estado democrático y social de Derecho y de Justicia consagrado por la Constitución, al implicar fundamentalmente, división de los poderes del Estado, imperio de la Constitución y las leyes como expresión de la soberanía popular, sujeción de todos los poderes públicos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico, y garantía procesal efectiva, de los derechos humanos y de las libertades públicas, requiere la existencia de unos órganos que, institucionalmente caracterizados por su independencia, tengan la potestad constitucional que les permita ejecutar y aplicar  imparcialmente las normas que expresan la voluntad popular, someter a todos los  

poderes públicos al cumplimiento de la Constitución y las leyes, controlar la legalidad de la actuación administrativa y ofrecer a todas las personas tutela efectiva en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos. 

El conjunto de órganos que desarrollan esa función constituyen el Poder Judicial y el Sistema de Justicia que se consagra en el Capítulo III del Título V de la Constitución, configurándolo como uno de los poderes del Estado. 

En el referido Capítulo, la Constitución, con fundamento en el principio de soberanía, declara que la potestad de administrar justicia emana de los ciudadanos y se  imparte en nombre de la República y por autoridad de la ley. 

Sobre esta base, el texto constitucional constituye el sistema de justicia integrado por el Tribunal Supremo de Justicia, los demás tribunales que determine la ley, el Ministerio Público, la Defensoría Pública, los órganos de investigación penal, los auxiliares y funcionarios de justicia, el sistema penitenciario y los abogados autorizados para el ejercicio. 

Por otra parte, se incorporan al sistema de justicia, los medios alternativos para la resolución de controversias, tales como el arbitraje, la mediación y la conciliación, todo ello con el objeto de que el Estado los fomente y promueva sin perjuicio de las actividades que en tal sentido puedan desarrollar las academias, universidades; cámaras de comercio y la sociedad civil en general. 

Asimismo, siendo que la administración de justicia no es monopolio exclusivo del Estado aunque sólo éste puede ejercer la tutela coactiva de los derechos, es decir, la ejecución forzosa de las sentencias, la Constitución incorpora al sistema de justicia a los ciudadanos que participan en el ejercicio de la función jurisdiccional integrando jurados o cualquier otro mecanismo que la ley prevea. 

Además, como consecuencia del principio y derecho a la justicia gratuita consagrado en el texto constitucional, se establece que el Poder Judicial no está facultado para establecer tasas, aranceles, ni para exigir pago alguno por sus servicios. 

El ingreso a la carrera judicial y el ascenso de los jueces será por concursos de oposición públicos, que aseguren la idoneidad, capacidad y probidad de los jueces designados. En tal virtud, todos los cargos de jueces o magistrados de tribunales o cortes, unipersonales o colegiados, distintos al Tribunal Supremo de Justicia, deberán ser designados mediante concurso público de oposición.

Se prevé que la ley regule lo referente a la capacitación y especialización de los jueces con la participación de las universidades, las cuales deberán organizar estudios universitarios al nivel de posgrado en el área de derecho, dirigidas a la especialización en la rama judicial. 

La jurisdicción penal militar será integrante del Poder Judicial y sus jueces serán seleccionados por concurso. La competencia de los tribunales militares se limita a la materia estrictamente militar. En todo caso, los delitos comunes, violaciones de los derechos humanos o crímenes de lesa humanidad, serán procesados y juzgados por los tribunales ordinarios, sin excepción alguna. 

Se constituye el Tribunal Supremo de Justicia como el máximo tribunal de la República  y rector del Poder Judicial, el cual estará integrado por las Salas Constitucional,  Politicoadministrativa, Electoral, de Casación Civil, de Casación Penal y de Casación Social. 

Los Magistrados del Tribunal Supremo durarán en ejercicio de sus funciones doce años, no pudiendo ser reelectos. A los efectos de su elección se prevé la postulación correspondiente ante el Comité de Postulaciones Judiciales y un procedimiento  especial que tiene por objeto una selección y elección pública, objetiva, transparente e imparcial de los candidatos. Será en definitiva la Asamblea Nacional la encargada de elegir a los Magistrados. 

Corresponderá al Tribunal Supremo de Justicia; a través de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura, el Gobierno y Administración del Poder Judicial, así como todo lo relacionado con la inspección y vigilancia de los tribunales de la República y la elaboración y ejecución del presupuesto del Poder Judicial. 

Capítulo IV 

Del Poder Ciudadano 

Adaptando a nuestro tiempo las ideas inmortales del Libertador Simón Bolívar, la Constitución rompe con la clásica división de los poderes públicos y crea los Poderes Ciudadano y Electoral. El primero de ellos se inspira, en parte, en el Poder Moral  propuesto por el Libertador en su Proyecto de Constitución presentado al Congreso de Angostura el 15 de febrero de 1819. El Poder Electoral por su parte, encuentra su inspiración en el Proyecto de Constitución que el Libertador redactó para Bolivia en 1826. 

El Libertador concibió el Poder Moral como la institución que tendría a su cargo la conciencia nacional, velando por la formación de ciudadanos a fin de que pudiera purificarse “lo que se haya corrompido en la República; que acuse la ingratitud, el egoísmo, la frialdad del amor a la patria, el ocio, la negligencia de los ciudadanos”. Con ello Simón Bolívar quería fundar una República con base en un pueblo que amara a la patria, a las leyes, a los magistrados, porque esas “son las nobles pasiones que deben absorber exclusivamente el alma de un republicano”. 

El Poder Moral del Libertador tenía entre sus misiones velar por la educación de los ciudadanos en cuyo proceso se debía sembrar el respeto y el amor a la Constitución; a las instituciones republicanas, sobre la base de que “si no hay un respeto sagrado por la patria, por las leyes y por las autoridades, la sociedad es una confusión, un abismo”.

Inspirada en esas ideas y adaptándolas a nuestro tiempo, la Constitución crea el Poder Ciudadano, el cual se ejercerá por el Consejo Moral Republicano integrado por el Defensor del Pueblo, el Fiscal General de la República y el Contralor General de la República. 

El Poder Ciudadano es independiente de los demás poderes públicos y sus órganos gozan de autonomía funcional, financiera y administrativa. Para lo cual se les asignará una partida anual variable dentro del presupuesto general del Estado. 

En general, los órganos que ejercen el Poder Ciudadano tienen a su cargo la prevención, investigación y sanción de los hechos que atenten contra la ética pública y la moral administrativa. Además, deben velar por la buena gestión y la legalidad en el uso del patrimonio público, por el cumplimiento y la aplicación del principio de la legalidad en toda la actividad administrativa del Estado. De igual forma, deben promover en el ámbito de sus competencias, la educación como proceso creador de la ciudadanía, así como la solidaridad, la libertad, la democracia, la responsabilidad social y el trabajo, todo ello conforme a lo establecido en la Constitución y en las leyes. 

Recogiendo una institución que nace en los países escandinavos y que ha tenido auge en Europa y en gran parte en América Latina, se crea la Defensoría del Pueblo como órgano del Consejo Moral Republicano que tiene a su cargo la promoción, defensa y vigilancia de los derechos y garantías establecidos en la Constitución y en los tratados internacionales sobre derechos humanos, además de los intereses  

legítimos, colectivos o difusos de los ciudadanos. La Defensoría del Pueblo representa la institución del Poder Público mas vinculada y cercana a los ciudadanos, cuyas funciones son esenciales para controlar los excesos del poder y garantizar que el sistema democrático no sólo sea una proyección constitucional, sino una forma de vida en sociedad con eficacia y realidad concreta, donde los derechos e intereses de los ciudadanos sean respetados. 

Se atribuyen al Defensor del Pueblo las más amplias funciones y competencias en las materias antes señaladas, tales como velar por el efectivo respeto y garantía de los derechos humanos consagrados en esta Constitución y en los tratados, convenios y acuerdos internacionales sobre derechos humanos ratificados por la República. 

Al Ministerio Público se le atribuyen todas aquellas funciones necesarias para el cumplimiento de los fines que debe gestionar ante la Administración de justicia, tales como garantizar en los procesos judiciales el respeto de los derechos y garantías constitucionales, garantizar la celeridad y buena marcha de la administración de justicia, el juicio previo y el debido proceso. 

La Contraloría General de la República, por su parte, será el órgano de control, vigilancia y fiscalización de los ingresos, gastos y bienes públicos, así como de las operaciones relativas a los mismos, para lo cual le otorga las más amplias competencias. Se prevé un sistema nacional de control fiscal, el cual será desarrollado por la ley.

Capítulo V 

Del Poder Electoral 

Como expresión del salto cualitativo que supone el tránsito de la democracia representativa a una democracia participativa y protagónica, se crea una nueva rama del Poder Público, el Poder Electoral, ejercido por órgano del Consejo Nacional  Electoral que tiene por objeto regular el establecimiento de las bases, mecanismos y sistemas que garanticen el advenimiento del nuevo ideal u objetivo democrático. Una nueva cultura electoral cimentada sobre la participación ciudadana. 

Para dimensionar su contenido es necesario integrar las disposiciones en este Capítulo V del Título V con las establecidas en el Capítulo IV de los Derechos Políticos y del Referendo Popular perteneciente al Título III del nuevo texto constitucional. 

El nuevo esquema conlleva una modificación sustancial en la práctica electoral sobre la cual se edificó el anterior modelo, desde la concepción del sufragio como derecho, hasta la consagración de nuevas formas de participación que trascienden con creces a la simple formulación de propuestas comiciales. Se expresa esta nueva concepción a través de la implementación de instituciones políticas como la elección de cargos públicos, el referendo, la consulta popular, la revocatoria del mandato, la iniciativa legislativa, constitucional y constituyente; el cabildo abierto y las Asambleas de ciudadanos y ciudadanas, cuyas decisiones revisten el carácter de vinculante, entre otros. Son éstos, entonces, los novedosos medios que le garantizan al pueblo la  participación y protagonismo en el ejercicio de su soberanía. 

En tal sentido, resultan trascendentes las formas en que el ciudadano puede participar en la formación, ejecución y control de la gestión pública, pues ella no se limita a la  intermediación de los partidos políticos, sino que puede hacerse en forma directa, en perfecta sujeción al concepto de soberanía que en forma expresa prevé el artículo 5 del novísimo texto constitucional. 

En general, se atribuye al Poder Electoral la facultad atinente a la constitución,  renovación y cancelación de asociaciones con fines políticos, lo que viene  relacionado con el origen o nacimiento de dichas organizaciones al mismo tiempo que con su funcionamiento y desarrollo, el cual se sujeta al estricto respeto de los mecanismos de consulta democrática y participativa consagrados en la Constitución, a los cuales deben igualmente sujetarse los estatutos que regulen la vida de estas instituciones. 

Como principios que debe desarrollar y garantizar la legislación en materia electoral se encuentran la igualdad, confiabilidad, imparcialidad, transparencia y eficiencia de los procesos electorales, así como la aplicación de la personalización y la representación proporcional en las elecciones. Estos principios constituyen atributos o cualidades que deben conformar los nuevos sistemas electorales que se adopten y, en tal sentido deben ser asumidos como elementos diferenciadores de los que constituyen las bases de integración de los distintos cargos de elección popular, la que referida  fundamentalmente a la Asamblea Nacional está integrada por tres condicionantes a saber: la base poblacional, la representación federativa de cada entidad y la representación de las minorías, en nuestro caso los pueblos indígenas. Se adopta de esta manera un criterio de integración cerrado conformado por un número fijo de representantes cuya modificación sólo vendría dada por el incremento de la base

poblacional; tal es la interpretación que se deriva de la disposición contenida en el artículo 186, propia de la concepción unicameral que para el Poder Legislativo Nacional  preceptúa el texto constitucional, convertido en virtud de la disposición en un claustro legislativo. 

Especial mención, en la consagración de este nuevo poder, merece por su novedad la integración del Registro Civil y Electoral, cuya organización, dirección y supervisión se atribuye al Poder Electoral; busca esta fórmula la posibilidad de explotar el desarrollo  de mecanismo armónicos que permitan la conformación y depuración automática de un registro nacional como base fundamental para garantizar la transparencia de dicha institución. 

Así, como rama del Poder Público, el Poder Electoral se rige por los principios de independencia orgánica, autonomía funcional y presupuestaria, despartidización de los organismos electorales, imparcialidad y participación ciudadana, descentralización de la administración electoral, transparencia y celeridad del acto de votación y escrutinio,  

para lo cual se crea un Comité de Postulaciones Electorales integrado por representantes de diferentes sectores de la sociedad, organismo que tendrá a su cargo hacer viables las elecciones de los miembros del Consejo Nacional Electoral, que en un número de cinco, provienen tres de la sociedad civil, uno de las Facultades de Ciencias Jurídicas y Políticas de las Universidades Nacionales y uno del Poder Ciudadano. 

Asimismo, el Poder Electoral asume no sólo las funciones que eran ejercidas por el anterior Consejo Nacional Electoral, extendidas o ampliadas a la organización y realización de los actos electorales destinados a la elección de cargos públicos, sino también las atinentes al régimen refrendario, elecciones de sindicatos, gremios profesionales y asociaciones con fines políticos, cuya regulación se remite a la Ley. Igualmente se establece la posibilidad de que el Poder Electoral participe en la organización de procesos electorales de otras organizaciones de la sociedad civil,  previa solicitud de éstas con miras al desarrollo de vías o mecanismos de autofinanciamiento. 

En tal sentido, y en atención al control jurisdiccional necesario de los actos, omisiones, vías de hecho emanados del Poder Electoral, a propósito de los procesos comiciales referidos, a su funcionamiento, el nuevo texto constitucional creó la Jurisdicción Contencioso Electoral, ejercida por la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia. 

TÍTULO VI 

DEL SISTEMA SOCIOECONÓMICO 

Capítulo I 

Del Régimen Socioeconómico y de la Función del Estado en la 

Economía 

El Título VI de la Constitución se refiere al sistema socioeconómico. El régimen socioeconómico no se define de forma rígida, no obstante se consagran principios de justicia social, eficiencia, democracia, libre competencia e iniciativa, defensa del ambiente, productividad y solidaridad, fuera de cualquier dogmatismo ideológico con relación a la ya superada disputa sobre los roles del mercado y el Estado, evitando una

visión extrema y excluyente de los contenidos sociales de todo sistema económico, pero sentando las bases de una economía de respeto a la acción individual. 

El Estado no está ausente, tiene un papel fundamental como regulador de la economía para asegurar el desarrollo humano integral, defender el ambiente, promover la  creación de valor agregado nacional y de fuentes de trabajo, garantizando la seguridad jurídica para fomentar, junto con la iniciativa privada, el desarrollo armónico de la economía nacional y la justa distribución de la riqueza. En suma, se plantea un equilibrio entre Estado y mercado en razón de que el problema no es más Estado o menos Estado, sino un mejor Estado y el mercado no es un fin en sí mismo, sino un medio para satisfacer las necesidades colectivas; ese equilibrio debe prevalecer entre  

productividad y solidaridad, entre eficiencia económica y justicia social, dando libertad a la iniciativa privada y preservando el interés del colectivo. 

El Estado debe orientar las políticas macroeconómicas y sectoriales para promover el crecimiento y el bienestar. Se reconoce como esencial la acción reguladora del Estado para establecer un marco normativo estable que brinde seguridad jurídica a la  actividad económica, postulando una economía abierta a las inversiones extranjeras y garantizando que éstas estarán sujetas a las mismas condiciones de la inversión nacional. 

Por conveniencia nacional el Estado queda facultado para reservarse determinadas actividades económicas, de manera particular en el sector minero y petrolero. De forma transparente se reconoce que el dominio sobre esas áreas puede hacerse de acuerdo  con el sector privado, dejando claramente establecido que el Estado puede entrar en convenios de asociación con el sector privado para el desarrollo y la explotación de esas actividades. Se le otorga rango constitucional a la nacionalización petrolera, pero al mismo tiempo establece la posibilidad de continuar en convenios de asociación con el sector privado siempre y cuando sean de interés para el país, y no desnaturalice el espíritu, propósito y razón de la nacionalización petrolera. 

El Estado se compromete a ejercer acciones prioritarias en algunos sectores económicos para darle dinamismo, sustentabilidad y equidad al desarrollo  económico, tales como la actividad agropecuaria, la pequeña y mediana industria, el turismo, el sector de cooperativas y demás formas de la economía popular. La actividad de producción de alimentos queda establecida como esencial para el país,  consagrándose el principio de la seguridad alimentaria en función del acceso oportuno y permanente de alimentos por parte de los consumidores. 

Capítulo II 

Del Régimen Fiscal y 

Monetario 

Otra importante innovación del Texto Fundamental es la introducción de principios  constitucionales dirigidos a establecer como una obligación del Estado velar por la estabilidad macroeconómica, promoviendo un ambiente propicio para el crecimiento y la generación de bienestar para los ciudadanos. 

La estabilidad macroeconómica se establece con base en tres principios fundamentales, a saber: equilibrio fiscal y un nivel prudente de deuda pública; autonomía del Banco Central en el cumplimiento de sus funciones, con un claro

mecanismo de rendición de cuentas y coordinación transparente de las políticas macroeconómicas. 

Sección Primera: Del Régimen 

Presupuestario 

El principio de equilibrio fiscal obliga que las finanzas públicas estén en orden, y en un plazo razonable de tiempo los ingresos ordinarios sean suficientes para cubrir los gastos ordinarios; ese plazo razonable de tiempo estará definido de acuerdo con la ley, en el plazo del marco plurianual del presupuesto. El equilibrio fiscal además debe ser consistente con un nivel prudente de deuda, aspectos sobre los cuales deberá hacerse legislación específica. 

Se establece un límite al endeudamiento de acuerdo con la ley. El Estado debe mantener un nivel prudente de deuda pública acorde con el tamaño de la economía, la inversión productiva y la capacidad de generar ingresos para cubrir el servicio de la  deuda. 

Al establecer una regla de equilibrio presupuestario sostenible se dota a la política económica de un efectivo antídoto contra el endeudamiento público descontrolado. En el marco plurianual del presupuesto, que se fijará por ley, los ingresos ordinarios tienen que ser suficientes para cubrir los gastos ordinarios, es decir el Estado no puede endeudarse para cubrir el servicio de intereses de la deuda. Esta noción de equilibrio en el marco plurianual implica que es posible tener déficit en uno o dos años y luego corregir el desequilibrio, de forma de compensar déficits o superávits fiscales en el tiempo. 

Se definen los plazos, reglas y facultades del Parlamento en la aprobación del presupuesto. En cuanto a los créditos adicionales, se restringe la opción de tal mecanismo a la existencia efectiva de recursos en tesorería, así se logra una disposición sana en el manejo presupuestario para enfrentar situaciones imprevistas, sin introducir perturbaciones en la disciplina fiscal, gracias a la presencia de una regla efectiva de equilibrio presupuestario, la cual es una de las innovaciones más importantes de la Constitución. 

Sección Segunda: Del Sistema 

Tributario 

Se mantiene que en la Constitución sólo deben estar los principios básicos que definan y regulen el sistema tributario. Este criterio de brevedad y sencillez coincide con recientes Constituciones de América Latina. 

El sistema tributario procurará la justa distribución de las cargas públicas según la capacidad económica del contribuyente, atendiendo al principio de progresividad, así como a la protección de la economía nacional y a la elevación del nivel de vida de la población, y deberá sustentarse para ello en un sistema eficiente para la recaudación de los tributos. Se establece que la evasión fiscal, sin perjuicio de otras sanciones establecidas por la ley, podrá ser castigada penalmente. 

Como disposición transitoria se prevé que dentro de los dos años siguientes a la entrada en vigencia de esta Constitución, la Asamblea Nacional dicte una reforma del Código Orgánico Tributario que contribuya a modernizar la administración 

tributaria, ampliando las facultades de regulación, control y penalización del fraude fiscal. 

Sección Tercera: Del Sistema Monetario 

Nacional 

Se le da rango constitucional a la autonomía del Banco Central de Venezuela en el ejercicio de sus funciones para alcanzar un objetivo único y exclusivo. Este se precisa como el de estabilizar el nivel de precios para preservar el valor de la moneda. La autonomía del Banco Central implica que la autoridad monetaria debe ser independiente del Gobierno y se prohibe constitucionalmente toda práctica que obligue al Banco Central a financiar o convalidar políticas fiscales deficitarias. En el ejercicio de sus funciones el Banco Central de Venezuela no podrá emitir dinero sin respaldo. 

La autonomía también implica asumir responsabilidades ante la sociedad y exige establecer un mecanismo de rendición de cuentas ante el Poder Nacional, en  particular ante la Asamblea Nacional como representación de la voluntad popular. Se establece que el incumplimiento del objetivo, sin causa justificada, dará lugar a la remoción del directorio de acuerdo con la ley. Es decir, todo lo relativo a las causas específicas y mecanismo preciso de remoción, se deja a la legislación correspondiente. 

Esto se complementa con la vigilancia y supervisión que deben establecer los organismos e instancias competentes sobre la gestión del Banco Central de Venezuela,  como la Contraloría General de la República y el organismo público de supervisión bancaria. La labor de la Contraloría se ceñirá al control posterior y tan sólo de la gestión administrativa, evaluando la legalidad, eficiencia y oportunidad del gasto, referida ésta a la correcta ejecución temporal del mismo en cada ejercicio. 

El presupuesto de gastos de operación del Banco Central requerirá la aprobación de la Asamblea Nacional. Este presupuesto está sólo referido a los gastos operativos, tanto corrientes como de capital, así como a los gastos por acuñación y emisión de especies monetarias, proyectos de inversión y otros gastos administrativos especiales. No se considera sujeto al Parlamento lo relativo al presupuesto de política monetaria y a las inversiones financieras del Banco Central. 

En cuanto a la designación de las autoridades la Constitución remite el mecanismo a la ley, el cual deberá contemplar un procedimiento público de evaluación de los méritos y credenciales de los postulados a dichos cargos. La ley que regule el Banco Central de Venezuela deberá atribuir al Poder Ejecutivo la designación del presidente del Banco Central de Venezuela y, al menos, de la mitad de sus directores, y establecerá los términos de participación del Poder Legislativo en la ratificación de estas autoridades. Se deja también a la ley, mediante disposición transitoria expresa, los detalles de las funciones, organización, así como algo muy importante: un régimen de  incompatibilidades para sus altos funcionarios, para evitar los conflictos de intereses y el manejo de información privilegiada. 

Sección Cuarta: De la Coordinación 

Macroeconómica 

Dada la relevancia que tienen en Venezuela los efectos monetarios de la gestión fiscal, se plantea la necesidad de establecer adecuadas reglas que garanticen la coordinación 

de política macroeconómica, que fijen el marco institucional en que se deben desarrollar políticas específicas. 

El principio de coordinación requiere que el Banco Central de Venezuela y el Ministerio  encargado de las Finanzas coordinen sus políticas y a través de un programa o acuerdo que defina un curso anunciado con anticipación, consistente con el logro de determinados objetivos. Se establece un mecanismo para la resolución de conflictos entre un Banco Central de Venezuela autónomo y el Fisco, en función de evitar las tradicionales contradicciones entre la política monetaria y la fiscal. 

Se plantea un conjunto de reglas básicas de transparencia y coordinación en el cual se desarrollen de manera armónica las políticas fiscal, cambiaria y monetaria, estableciendo que los objetivos y acciones deben ser anunciadas, el compromiso de coordinación entre el Banco Central de Venezuela y el Fisco Nacional y que los responsables de esas políticas deben rendir cuentas de sus actuaciones, en los términos que fije la ley. Esto no es otra cosa que la introducción de reglas claras para el desarrollo de la actividad económica, como premisa básica para generar y mantener  la confianza. 

Finalmente, se le otorga rango constitucional al Fondo de Estabilización Macroeconómica para garantizar la estabilidad del presupuesto y conservar, más allá de  las contingencias por cambios de gobierno y de las leyes, un dispositivo que permita amortiguar las fluctuaciones de los ingresos fiscales. 

TÍTULO VII 

DE LA SEGURIDAD DE LA 

NACIÓN 

Capítulo I 

Disposiciones 

Generales 

En el Título VII de la Constitución se definen los principios que rigen la seguridad de la Nación, la cual es responsabilidad no sólo del Estado, sino de todos los venezolanos,  así como de las personas naturales o jurídicas que se encuentren en el espacio geográfico nacional. 

Se crea un Consejo de Defensa de la Nación con el objeto de que sea el máximo  órgano administrativo de consulta, para la planificación y asesoramiento del Poder Público en los asuntos relacionados con la defensa integral de la Nación, su soberanía y la integridad de su espacio geográfico, sin perjuicio de las atribuciones que tengan los diferentes órganos del Estado conforme a esta Constitución y las leyes. En tal sentido le corresponde establecer la dirección estratégica de la Nación, para prevenir o minimizar cualquier amenaza. Dicho Consejo estará integrado por el Presidente de la República, el Vicepresidente de la República, el Presidente de la Asamblea Nacional, el  

Presidente del Tribunal Supremo de Justicia y el Presidente del Consejo Moral  Republicano, y los ministros de los sectores de defensa, la seguridad interior, relaciones exteriores y de planificación.

Se reserva al Estado la posesión y uso de armas de guerra. La Fuerza Armada Nacional, por órgano del Presidente de la República, quien actuará en su carácter de Comandante en jefe, reglamentará y controlará, de acuerdo con la ley, todo lo referente  a otras armas, municiones y explosivos. 

Se faculta al Ejecutivo Nacional para clasificar y divulgar aquellos asuntos que guarden relación directa con la planificación y ejecución de operaciones concernientes a la seguridad de la Nación, en los términos que la ley establezca, siempre que ello no signifique una violación del libre ejercicio de los derechos y garantías reconocidos por la Constitución. Esta facultad, en todo caso, debe estar sometida a la revisión judicial y no podrá ser un obstáculo de la función que ejercen los tribunales de la República. 

Capítulo II 

De los Principios de Seguridad de la 

Nación 

En el Capítulo II de este Título se establecen los principios de seguridad de la Nación, la cual se fundamentará en la corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad civil para dar cumplimiento a los principios de independencia, democracia, igualdad,  paz, libertad, justicia, solidaridad, promoción y conservación ambiental y afirmación de los derechos humanos, así como en la satisfacción progresiva de las necesidades individuales y colectivas de los venezolanos y venezolanas, sobre las bases de un desarrollo sustentable y productivo de plena cobertura para la comunidad nacional. 

Con el objeto de promover el desarrollo de las zonas fronterizas venezolanas, dichas áreas se declaran de atención prioritaria. A tal efecto, se establece una franja de seguridad de fronteras que será regulada por la ley, que permitirá establecer su amplitud, regímenes especiales económicos y sociales, para promover el desarrollo de sus actividades productivas y mejorar las condiciones de vida de sus pobladores,  

protegiendo de manera expresa los parques nacionales, el hábitat de los pueblos indígenas allí asentados y demás áreas bajo régimen de administración especial. 

Capítulo III 

De la Fuerza Armada 

Nacional 

Para la mejor ejecución de los altos fines que le han sido encomendados por la Constitución, se unifica a las Fuerzas Armadas Nacionales en un cuerpo militar uniforme denominado la Fuerza Armada Nacional, pero manteniendo cada uno de  los cuatro componentes integrantes de la institución, sus características y especificidad como Fuerza; siendo esta institución esencialm ente profesional, sin militancia política alguna, subordinada a la autoridad civil, organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la Nación y asegurar la integridad del espacio geográfico, mediante la defensa militar, la cooperación en el mantenimiento del orden interno y la participación activa en el desarrollo nacional, de acuerdo con esta Constitución y la ley. 

En el cumplimiento de sus funciones, la Fuerza Armada Nacional está al servicio exclusivo de la Nación y de la Constitución, en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna. Sus pilares fundamentales son la disciplina, la obediencia y la subordinación conforme a lo establecido en la Constitución y las leyes.

La Fuerza Armada Nacional está integrada por el Ejército, la Armada, la Aviación y la Guardia Nacional, que funcionarán de manera integral dentro del marco de su  competencia para el cumplimiento de su misión, con un régimen de seguridad social integral propio, según lo establezca su respectiva ley orgánica. 

Se establece como responsabilidad de los órganos que integran la Fuerza Armada Nacional, la planificación, ejecución y control de las operaciones militares requeridas para asegurar la defensa de la Nación. En todo caso, la Guardia Nacional cooperará en el desarrollo de dichas operaciones y tendrá como responsabilidad básica la conducción de las operaciones exigidas para el mantenimiento del orden interno del país, considerado éste como el estado en el cual se administra la justicia, se consolidan los valores de libertad, democracia, independencia, paz, solidaridad, bien común, integridad territorial, convivencia e imperio de la Constitución y la ley. Todo ello armonizado en un escenario donde predominan y se practican los principios constitucionales y preceptos bolivarianos, en un clima de absoluta participación democrática. 

Finalmente, siguiendo una tendencia en derecho comparado con el objeto de no  establecer discriminaciones entre los ciudadanos, se permite que los integrantes de la Fuerza Armada Nacional en situación de actividad ejerzan el derecho al sufragio de conformidad con la ley. No obstante, se les mantiene la prohibición de optar a cargo de elección popular, o participar en actos de propaganda, militancia o proselitismo político. 

En materia de ascensos militares, se establecen criterios para lograr la transparencia y objetividad, a través de la publicación del escalafón de méritos periódicamente y la  determinación de las plazas vacantes, eliminándose el factor de corrección por ser muy subjetivo. Este nuevo proceso permite ascender cualquier día del año y que el personal conozca su ubicación en el escalafón de méritos. El ascenso será un derecho, si se han cumplido los requisitos necesarios, acabando con la discrecionalidad de las juntas de evaluación, las cuales se limitarán a respetar los resultados de las calificaciones de mérito. 

Capítulo IV 

De los Órganos de Seguridad 

Ciudadana 

Con el objeto de mantener y restablecer el orden público, proteger a los ciudadanos,  hogares y familias, apoyar las decisiones de las autoridades competentes y asegurar el pacífico disfrute de las garantías y derechos reconocidos por la Constitución, se le impone al Ejecutivo Nacional la obligación de organizar, de conformidad con la ley, un cuerpo uniformado de policía nacional, un cuerpo de investigaciones científicas, penales y administrativas, un cuerpo de bomberos y de administración de emergencias  de carácter civil y una organización de protección civil y administración de desastres.

TÍTULO VIII 

DE LA PROTECCIÓN DE ESTA 

CONSTITUCIÓN 

Capítulo I 

De la Garantía de esta 

Constitución 

Siguiendo una tendencia presente en España, Francia, Italia, Portugal, Rumania y en algunos países latinoamericanos, cuyas constituciones regulan la justicia constitucional en un título o capítulo distinto del que se refiere al Poder Judicial, la Constitución incluye en el Título VIII un Capítulo denominado De la Garantía de esta Constitución, que contiene las disposiciones fundamentales sobre la justicia constitucional y consagra las principales competencias que corresponden a la Sala  Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia. Dicho Capítulo da eficacia a los postulados contenidos en el artículo 7 del Título I, que consagra los principios de supremacía y fuerza normativa de la Constitución, base sobre la cual descansa la justicia constitucional en el mundo. 

En el mencionado Capítulo se describe el sistema venezolano de justicia constitucional  y al efecto se indica que todos los jueces de la República están en la obligación de asegurar la integridad de la Constitución en el ámbito de sus competencias y conforme a lo previsto en su texto y en las leyes, reafirmándose de esta manera, que la justicia constitucional en Venezuela la ejercen todos los tribunales de la República, no sólo mediante el control difuso de la constitucionalidad, sino además, por otros medios, acciones o recursos previstos en la Constitución y en las leyes, como la acción de amparo constitucional, destinada a ofrecer una tutela judicial reforzada de los derechos humanos reconocidos y garantizados expresa o implícitamente en la Constitución. 

Como consecuencia de ello, se eleva a rango constitucional una norma presente en nuestra legislación desde 1887, característica de nuestro sistema de justicia  constitucional y según la cual, en caso de incompatibilidad entre la Constitución y una ley u otra norma jurídica, serán aplicables en todo caso las disposiciones constitucionales, correspondiendo a los tribunales en cualquier causa, aun de oficio, decidir lo conducente. En otras palabras, se consagra el control difuso de la  constitucionalidad de las leyes y de las disposiciones normativas. 

Al mismo tiempo, se consagra el control concentrado de la constitucionalidad de las leyes y de los demás actos de los órganos que ejercen el Poder Público dictados  en ejecución directa e inmediata de la Constitución, el cual corresponde exclusivamente a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia. En  consecuencia, se trasladaron a la Sala Constitucional las competencias que en esta materia tenía la extinta Corte Suprema de Justicia en Pleno, con el objeto de especializar el órgano que ejerce la jurisdicción constitucional y descongestionar de  atribuciones a la nueva Sala Plena, para que sólo ejerza las competencias que le son asignadas en el artículo 266, numerales 2 y 3 del texto constitucional, no teniendo en consecuencia, competencia ni atribución alguna en materia constitucional. 

La exclusividad de la Sala Constitucional en el ejercicio de la jurisdicción constitucional, implica que sólo a dicho órgano le corresponde ejercer el control concentrado de la

constitucionalidad de las leyes y demás actos de los órganos que ejercen el Poder Público dictados en ejecución directa e inmediata de la Constitución, pero no impide que la propia Constitución o las leyes, le atribuyan otras competencias en materia constitucional. 

De esta forma, se esboza el sistema venezolano de justicia constitucional, reafirmándose la coexistencia de los métodos de control concentrado, difuso  y extraordinario de la constitucionalidad, los cuales se ejercen a través de la acción popular de inconstitucionalidad, la aplicación preferente de la Constitución respecto a leyes o normas inconstitucionales en un caso concreto, y la acción de amparo. 

Ante la Asamblea Nacional Constituyente se presentaron algunas propuestas con el objeto de crear una Corte o Tribunal Federal Constitucional, en lugar de una Sala Constitucional en el Tribunal Supremo de Justicia. No obstante, prevaleció por  consenso esta última tesis. Sin embargo, la Constitución en el Capítulo referido a la Garantía de esta Constitución, dota a la Sala Constitucional del carácter y de las competencias que tiene en derecho comparado cualquier Corte o Tribunal Constitucional. Por ello se indica que el Tribunal Supremo de Justicia garantizará la  supremacía y efectividad de las normas y principios constitucionales; será el máximo y último intérprete de la Constitución y velará por su uniforme interpretación y aplicación, cualidad y potestades que únicamente posee en Sala Constitucional dado que ésta ejerce con exclusividad el control concentrado de la constitucionalidad. 

En efecto, las facultades interpretativas que en tal sentido se otorgan al Tribunal Supremo de Justicia, en consonancia con las características básicas de la justicia constitucional en derecho comparado, sólo pueden ser ejercidas por órgano de la  Sala Constitucional, pues a ella le corresponde exclusivamente el ejercicio de la jurisdicción constitucional. Además, con fundamento en el principio de división de poderes, tales facultades no pueden ejercerse de oficio o mediante acuerdos, sino con motivo de una acción popular de inconstitucionalidad, acción de amparo, recurso de interpretación de leyes u otro caso concreto de carácter jurisdiccional cuya competencia  

esté atribuida a la Sala Constitucional. 

En esta materia, se consagra una herramienta indispensable para que la Sala Constitucional pueda garantizar la supremacía y efectividad de las normas constitucionales. Así, se indica que las interpretaciones que establezca la Sala Constitucional sobre el contenido o alcance de las normas y principios constitucionales  

serán vinculantes para las demás Salas del Tribunal Supremo de Justicia y demás tribunales de la República, todo ello con el objeto de garantizar la uniforme  interpretación y aplicación de tales normas y principios. 

En todo caso, la ley orgánica respectiva establecerá los correctivos y las sanciones necesarias para aquellas Salas del Tribunal Supremo de Justicia y tribunales de la República que violen la Constitución o las interpretaciones que sobre sus normas o principios establezca la Sala Constitucional. Del mismo modo, la ley orgánica deberá consagrar un mecanismo de carácter extraordinario mediante el cual la Sala Constitucional pueda revisar los actos o sentencias de las demás Salas del Tribunal Supremo de Justicia que contraríen la Constitución o las interpretaciones que sobre sus normas o principios haya previamente fijado la Sala Constitucional, a fin de dar eficacia a los principios de supremacía y fuerza normativa de la Constitución consagrados en el 

artículo 7, conforme a los cuales todos los órganos que ejercen el poder público, sin excepción, están sujetos a la Constitución. 

En definitiva, el carácter vinculante de las interpretaciones de las normas y principios  constitucionales será el principal instrumento de la Sala Constitucional para fortalecer la justicia constitucional, darle eficacia al Texto Fundamental y brindar mayor  seguridad jurídica a los ciudadanos. 

En lo que atañe a las competencias de la Sala Constitucional, el fundamento de aquéllas que le atribuye la Constitución y de las que se le asignarán mediante ley, está representado por los principios de supremacía y fuerza normativa de la Constitución  consagrados en el artículo 7 y en virtud de los cuales, todo acto del Poder Público, sin excepción, debe estar sometido al control constitucional. Por tal razón, a la Sala Constitucional se le atribuye competencia para controlar la constitucionalidad de todos los actos de los órganos que ejercen el Poder Público dictados en ejecución directa e inmediata de la Constitución o que tengan rango de ley. En todo caso, la ley orgánica respectiva garantizará que ningún órgano del Poder Público quede fuera del control  

constitucional, estableciendo entre otros aspectos, la competencia de la Sala Constitucional para controlar la constitucionalidad de las actuaciones de las demás Salas del Tribunal Supremo de Justicia, mediante el mecanismo extraordinario que considere más adecuado. 

Con base en lo anterior, se atribuye a la Sala Constitucional competencias en ejercicio del control represivo de la constitucionalidad, para declarar la nulidad total o parcial de las leyes nacionales, Constituciones y leyes estadales, ordenanzas municipales  y demás actos dictados por cualesquiera de los órganos que ejercen el Poder Público, en ejecución directa e inmediata de la Constitución. 

En materia de control preventivo, se atribuye a la Sala Constitucional la potestad de verificar la constitucionalidad de los tratados internacionales suscritos por la  República antes de su ratificación. 

En derecho comparado, una de las principales funciones de la justicia constitucional es el control de la constitucionalidad de los acuerdos y tratados internacionales,  a través de un control preventivo que se ejerce antes de su ratificación y entrada en vigencia. Particularmente en las constituciones europeas, así como en varias constituciones de países de América Latina, se prevé ese mecanismo con el objeto de que las relaciones entre el derecho internacional público o el derecho comunitario, por una parte, y el derecho interno de cada Estado, por la otra, se presenten con la mayor armonía y uniformidad posible. 

Se consideró necesario el control preventivo de la constitucionalidad de  los tratados internacionales dado que luego del proceso de conclusión de un tratado internacional, es decir, de su ratificación y entrada en vigencia por las vías previstas en el derecho constitucional y en el derecho internacional público, la eventual y posterior declaración de inconstitucionalidad del mismo o de alguna de sus disposiciones por parte de la Sala Constitucional no podría, en principio, ser opuesta como una  justificación para incumplir dicho tratado sin que se comprometa la responsabilidad internacional de la República. 

En todo caso, el objetivo de ese mecanismo de control preventivo, no sólo es que se verifique la constitucionalidad de un acuerdo o tratado internacional sin que se

comprometa la responsabilidad internacional de la República, sino además que, en el caso de que alguna de sus disposiciones resulte inconstitucional, se ratifique con la debida reserva, siempre que se desee su ratificación, o si el mismo no admite reservas, se evalúe la necesidad y conveniencia de ratificarlo luego de una enmienda o reforma de la Constitución, en los aspectos que sean necesarios, para lograr así la  

mayor armonía posible en las relaciones entre el derecho internacional o comunitario y el derecho interno venezolano. 

La potestad de activar el control preventivo de los tratados internacionales corresponderá al Presidente de la República o a la Asamblea Nacional, siendo facultativo su ejercicio. Se descartó así la posibilidad de un control preventivo con carácter obligatorio, dado que podría traducirse en un obstáculo para la fluidez y la buena marcha de las relaciones internacionales de la República. 

Otra competencia de la Sala Constitucional en materia de control preventivo será la de verificar la constitucionalidad de las leyes antes de su promulgación, conforme al procedimiento establecido en el Título V Capítulo I Sección Cuarta de la Constitución,  para el caso del reparo presidencial fundamentado en razones de inconstitucionalidad.  En esta materia, la Asamblea Nacional Constituyente consideró inconveniente extender la legitimación para activar el mecanismo de control preventivo a otras personas con determinado interés u órganos del Poder Público distintos al Presidente de la República. Al respecto, se tuvo en cuenta que con posterioridad a la  promulgación de una ley, todas las personas tienen a su alcance la acción popular clásica del sistema de justicia constitucional venezolano y, además, la Sala Constitucional tiene el poder cautelar propio de toda Corte o Tribunal Constitucional en derecho comparado, en virtud del cual puede dictar cualquier medida que fuere necesaria para proteger los derechos humanos y garantizar la integridad de la Constitución. 

Finalmente, en esta materia, conforme al Título V Capítulo I Sección Cuarta de la Constitución, la Sala Constitucional ejercerá el control preventivo de la constitucionalidad del carácter orgánico de una ley que haya sido calificada como tal por la Asamblea Nacional. 

Aunado a ello e inspirada nuevamente en una tendencia presente en derecho comparado, la Constitución atribuye a la Sala Constitucional la potestad para decidir sobre la inconstitucionalidad de las omisiones legislativas, mecanismo que ha  tenido un auge creciente en países como Argentina, Brasil, Costa Rica, Hungría y,  especialmente, Portugal. 

La inconstitucionalidad por omisión se produce por la falta de desarrollo por parte del Poder Legislativo, durante un tiempo excesivamente largo, de aquellas normas  constitucionales de obligatorio y concreto desarrollo, de forma tal que impida su eficaz aplicación. Con este mecanismo se persigue evitar situaciones como las que se  originaron en el caso del artículo 49 de la Constitución de 1961 y la falta de una legislación sobre amparo constitucional, durante casi treinta años. 

En lo que se refiere a la protección de los derechos humanos, la Sala Constitucional  tendrá importantes funciones. En primer lugar, con el objeto de reforzar la protección  de los derechos humanos reconocidos y garantizados expresa o implícitamente en la Constitución, se acoge un mecanismo consagrado en alguna Constitución de América

Latina, en virtud del cual la Sala Constitucional debe, en todos los casos y aun de oficio, controlar la constitucionalidad de los decretos que declaren estado de excepción. Ésta será la única competencia que podrá ejercer de oficio la Sala Constitucional y ello por tratarse de la protección de los derechos humanos, razón por la cual se ha previsto expresamente en el texto constitucional. 

Además, con motivo de su creación, de la entrada en vigencia de la Constitución y de la  naturaleza esencialmente constitucional de los derechos humanos y de la acción de amparo, la Sala Constitucional podrá asumir las competencias que en materia de amparo constitucional tenían las diferentes Salas de la extinta Corte Suprema de Justicia, en los casos de amparo autónomo contra altas autoridades de rango constitucional, amparo contra decisiones judiciales y apelaciones o consultas en amparo, dado que la Sala Constitucional pasa a ser la Sala del Tribunal Supremo de  

Justicia con la competencia afín para conocer y decidir tales asuntos. 

Por su parte, como consecuencia de lo anterior y dado que sólo la Sala Constitucional será competente para resolver las acciones de amparo en el Tribunal Supremo de Justicia, la ley orgánica respectiva deberá eliminar la acción cautelar de amparo que se ejerce conjuntamente con el recurso contencioso administrativo de nulidad y que permite a las Salas Politico administrativa y Electoral, suspender los efectos de los actos administrativos cuya nulidad les corresponde conocer y decidir. Para ello, la legislación deberá dotar al juez contencioso administrativo de todo el poder cautelar necesario para decretar de oficio o a instancia de parte, cualquier tipo de medida cautelar que fuere necesaria para garantizar la tutela judicial efectiva de los administrados y el restablecimiento de sus situaciones jurídicas infringidas mientras dure el proceso de que se trate, bien sea a través de la suspensión de los efectos del acto administrativo correspondiente, o a través de órdenes de hacer o no hacer, incluyendo el pago de sumas de dinero, que se impongan a la administración dependiendo del caso concreto. 

De igual manera y con el objeto de hacer efectiva la tutela judicial de los administrados y  garantizar su derecho de libre acceso a la justicia, la ley orgánica deberá eliminar la carga que tienen los administrados de agotar la vía administrativa antes de interponer el recurso contencioso administrativo de nulidad, lo cual debe quedar como una opción a elección del interesado, pero no como un requisito de cumplimiento obligatorio. Aunado a ello, la legislación deberá establecer expresamente que en caso de que un acto administrativo estuviere viciado de inconstitucionalidad o de algún vicio que acarree su nulidad absoluta, no operará en modo alguno, el plazo de caducidad para el ejercicio del recurso contencioso administrativo de nulidad. Lo anterior tiene por  

objeto ofrecer al administrado una protección de sus derechos humanos acorde con el principio de progresividad consagrado en la Constitución, una vez eliminada la acción de amparo cautelar contra actos administrativos. 

Por otra parte, consecuente con lo antes expuesto, la ley orgánica respectiva eliminará la acción de amparo cautelar que se ejerce conjuntamente con la acción popular de inconstitucionalidad contra leyes y disposiciones normativas, teniendo en cuenta que en este sentido la Sala Constitucional tiene el poder cautelar propio de toda Corte o Tribunal Constitucional en derecho comparado en virtud del cual puede decretar cualquier medida cautelar que fuere necesaria para proteger los derechos humanos y garantizar la integridad de la Constitución, incluyendo la suspensión de los efectos de  la norma cuya nulidad se solicite, únicamente para la situación concreta de los 

accionantes, partes o terceros que intervinieren en el proceso y mientras dure el juicio de nulidad correspondiente. 

La Constitución establece como competencia de la Sala Constitucional resolver las controversias constitucionales que se susciten entre cualesquiera de los órganos que ejercen el Poder Público. Al respecto, destacan, dos elementos esenciales; en primer lugar, que se trata de controversias entre cualesquiera de los órganos que la Constitución prevé en la distribución horizontal o vertical del Poder Público y, en segundo lugar, que deben tratarse de controversias constitucionales, es decir, de aquéllas cuya decisión depende del examen, interpretación y aplicación de normas  constitucionales, tales como las que se refieren al reparto competencial entre los  

diferentes órganos del Estado, especialmente, las que distribuyen el poder en los niveles nacional, estadal y municipal. 

De esta forma, todas aquellas controversias constitucionales entre la República y alguno de los estados o municipios, es decir, entre el poder central y el descentralizado territorialmente, serán resueltas por la Sala Constitucional dentro del procedimiento que se establecerá en la ley orgánica respectiva. En todo caso, esta atribución tiene por objeto que la Sala Constitucional como garante y máximo defensor de los principios consagrados en el Texto Fundamental ajuste la actuación de los órganos que ejercen el Poder Público, al cauce constitucional. 

Finalmente y al margen de su competencia para conocer de acciones de amparo, se atribuye a la Sala Constitucional la competencia para revisar las decisiones definitivamente firmes dictadas por los tribunales de la República en materia de amparo constitucional y control difuso de la constitucionalidad, a través de un mecanismo extraordinario que deberá establecer la ley orgánica que regule la jurisdicción constitucional, sólo con el objeto de garantizar la uniformidad en la interpretación de las normas y principios constitucionales, la eficacia del Texto Fundamental y la  seguridad jurídica. 

Ahora bien, la referida competencia de la Sala Constitucional no puede ni debe entenderse como parte de los derechos a la defensa, tutela judicial efectiva y  amparo consagrados en la Constitución, sino, según lo expuesto, como un  mecanismo extraordinario de revisión cuya finalidad constituye únicamente darle uniformidad a la interpretación de las normas y principios constitucionales. 

Por ello, no siendo un derecho y teniendo en cuenta que el legislador puede ensayar y errar en forma evolutiva en la búsqueda del mecanismo extraordinario más  adecuado, la Asamblea Nacional Constituyente decidió dejar a la ley orgánica respectiva su desarrollo concreto. Siendo así, la ley orgánica podrá establecer, por ejemplo, un mecanismo extraordinario de revisión de ejercicio discrecional por la Sala Constitucional, tal como el writ of certiorari que utiliza la Suprema Corte de los Estados Unidos de América; un mecanismo cuyos rasgos de discrecionalidad no sean absolutos, como el utilizado por el Tribunal Constitucional Federal de Alemania; o bien, un  

mecanismo cuyos requisitos de admisibilidad y procedencia estén preestablecidos en la ley, como el que se puede evidenciar en algunos ejemplos de derecho comparado. 

En todo caso, el mecanismo extraordinario de revisión que se deberá establecer por ley orgánica, vinculará por vez primera y dejando a salvo la temprana regulación de la Constitución de 1901, los métodos de control difuso y concentrado de la

constitucionalidad que han coexistido en nuestro ordenamiento jurídico por más de cien años, respondiendo con ello a la principal crítica formulada a nuestro sistema de justicia constitucional, que reconocía la coexistencia de los mencionados métodos de control, pero destacaba que entre uno y otro no existía realmente una coordinación,  

vínculo o conexión que procurara armonizarlos o articularlos para lograr una  interpretación uniforme de la Constitución, razón por la cual no podía ser calificado como integral, dado que existían modalidades de control paralelas, establecidas una al lado de la otra, sin conexión entre sí. Por tal razón, la Constitución consagra un sistema mixto e integrado de control de la constitucionalidad, atribuyéndole a la Sala Constitucional la función de coordinar los métodos de control mediante la armonización de la jurisprudencia constitucional y la interpretación uniforme del Texto Fundamental. 

Capítulo II 

De los Estados de  

Excepción 

El primero de los preceptos dedicados a esta materia recoge dos principios básicos rectores de los estados de excepción: el de estricta necesidad y el de  temporalidad. Se circunscriben tales situaciones jurídicas a aquellas circunstancias extraordinarias que afecten gravemente la seguridad de las personas, de la Nación o de las instituciones, y que no puedan ser afrontadas mediante las facultades ordinarias de los órganos del Poder Público. Se destaca, igualmente, la temporalidad de esas situaciones. 

Por otro lado, el precepto menciona los principales derechos que no pueden ser suspendidos o restringidos durante los estados de excepción. Se trata de un listado  meramente enunciativo, pues tampoco son susceptibles de suspensión o restricción los derechos señalados en los artículos 4.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y 27.2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Importa  subrayar que entre los derechos intangibles se encuentran las garantías judiciales necesarias para la defensa de los derechos. 

El segundo de los preceptos que componen este Capítulo contempla los distintos estados de excepción, estableciendo, de conformidad con el principio de  gradualidad, las circunstancias fácticas que pueden justificarlos y su limitación temporal. Se remite a una ley orgánica la regulación de los detalles del régimen de los estados de excepción. 

El último de los preceptos de este Capítulo establece, en primer lugar, que el decreto declaratorio del estado de excepción deberá señalar, para preservar la seguridad  jurídica, las medidas que podrán tomarse con fundamento en el mismo. En segundo término; dada la trascendencia de la decisión correspondiente, se prevé la intervención de los tres Poderes clásicos en la declaración de los estados de excepción: en virtud de la urgencia que los caracteriza, se faculta al Presidente de la República, en Consejo de Ministros, para dictar el Decreto respectivo, pero se prescribe su remisión a la Asamblea Nacional, la cual, como instancia deliberante y representativa por excelencia de la soberanía popular, puede revocarlo si estima que las circunstancias invocadas no  

justifican la declaración de un estado de excepción o si considera que las medidas previstas para hacerle frente son excesivas. Si la Asamblea Nacional se encuentra en receso al dictarse el decreto correspondiente, éste debe ser remitido a la Comisión Delegada, la cual ejercerá las facultades respectivas.

A lo anterior se suma un control judicial automático atribuido a la Sala Constitucional  del Tribunal Supremo de Justicia, la cual habrá de pronunciarse sobre la constitucionalidad o no del estado de excepción y de lo establecido en el decreto que lo  declaró, a menos que la Asamblea Nacional, o la Comisión Delegada, haya revocado previamente ese decreto. Por otra parte, se otorga al Ejecutivo Nacional y a la Asamblea Nacional la atribución de revocar el decreto que haya declarado un  estado de excepción, al cesar las causas que lo motivaron. 

TÍTULO IX 

DE LA REFORMA 

CONSTITUCIONAL 

La Constitución ha mantenido la clasificación que distingue entre la Enmienda y la Reforma Constitucional, incorporando, a su vez, la facultad de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, para ser consecuentes con la idea de que es el pueblo el legítimo depositario del poder constituyente originario. Esto guarda concordancia con lo establecido en la misma Constitución que hace residir la soberanía en el pueblo quien puede ejercerla de manera directa o indirecta. 

Se establece una serie de mecanismos a través de los cuales las posibilidades de modificación del texto constitucional sean factibles y accesibles, para evitar el divorcio entre la norma fundamental del sistema jurídico y la realidad social, política, cultural y económica. La contraposición entre una Constitución formal y una Constitución real genera distorsiones que agravan considerablemente las crisis de gobernabilidad y de legitimidad del sistema político, al no existir opciones para superarlas. Prueba de ello la encontramos en nuestra experiencia en el marco de una democracia formal y  representativa, en la cual las que debían impulsar los cambios constitucionales eran las cúpulas más renuentes a producirlos, lo cual explica el entrabamiento y obstaculización de los intentos de reformar la Constitución anterior. 

La democracia moderna insertada en un mundo globalizado y condicionada por la dinámica de la vida actual, a su vez determinada por los cambios tecnológicos requiere  de una institucionalidad lo suficientemente flexible para poder adaptarse a los cambios que se van generando. 

De allí que nuestra Constitución a pesar de tener la rigidez de las constituciones  escritas ha de incluir elementos que permitan esa adaptación a la realidad. Uno de esos elementos lo constituye la existencia de un Alto Tribunal que mediante una interpretación de carácter histórico progresivo, fundamentada en la comprensión del momento histórico, permita la mejor aplicación posible del máximo cuerpo normativo a la realidad que le corresponde regir; tal como se prevé en esta Constitución con la creación de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia. 

Pero, además, debe incluir elementos de flexibilidad en el aspecto más rígido de las constituciones escritas que lo conforma las previsiones relativas a la forma y  mecanismos para la modificación de la propia Constitución. 

En este sentido, las posibilidades de modificación de la base jurídica del país deben ser amplias y estar efectivamente en manos de una pluralidad de actores políticos y sociales. Una democracia participativa y protagónica no puede construir una rígida y

petrificada normativa constitucional. Al contrario, debe dejar abiertas muchas ventanas para que los procesos participativos se desarrollen a plenitud, evitando el divorcio profundo entre la norma y la realidad. 

El protagonismo del pueblo en la conducción de su destino debe quedar  explícitamente consagrado con especial énfasis en este punto de la reforma constitucional. Un pueblo deseoso de ejercer la soberanía no debe tener que pasar por toda clase de vicisitudes y superar un cúmulo de obstáculos para lograr los cambios que las estructuras jurídicas requieren. Es principio consustancial con este texto constitucional la facilitación de los procesos en los cuales el pueblo se manifiesta para solicitar la modificación de normas constitucionales. 

En este contexto se debe entender que el ejercicio de la soberanía por parte del pueblo, lejos de afectar el proceso de refundación de la República y de lograr el objetivo de la profundización democrática, se convierte en herramienta indispensable  del protagonismo popular, desterrando el sistema de cónclaves que decidían los destinos del país a espaldas de la sociedad. 

En lo que respecta al procedimiento de enmienda, se superan las limitaciones establecidas en la Constitución de 1961, que hacían complicada la consecución de resultados efectivos. En el nuevo texto constitucional se ha previsto una manera más ágil y flexible y se procede a formular una definición de enmienda, entendida como la adición o modificación de artículos del texto, siempre y cuando no se altere la estructura fundamental. 

La iniciativa de la reforma se le atribuye a la Asamblea Nacional, por la mayoría de sus miembros; al Presidente de la República en Consejo de Ministros o a los electores o electoras inscritas en el registro electoral en número no menor del quince por ciento. Una vez cumplidos estos requisitos se inicia la tramitación ante la Asamblea Nacional la cual realizará tres discusiones antes de la aprobación del proyecto para lo cual tiene un plazo no mayor de dos años. Para esta aprobación se requiere una mayoría calificada de dos terceras partes de sus miembros. El proyecto aprobado será sometido a referendo dentro de los treinta días siguientes y bastará para su aprobación con un número mayor de votos positivos. 

Finalmente, en este Título se consagra expresamente la Asamblea Nacional Constituyente, instrumento fundamental para garantizar al pueblo de Venezuela la posibilidad abierta de modificar sustancialmente el Estado y crear un nuevo  ordenamiento jurídico, creando un nuevo texto constitucional. Esta posibilidad inexistente formalmente en la Constitución del 1961 hubo de ser incorporada por vía de interpretación de la Corte Suprema de Justicia, para hacer posible la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente que produjo esta Constitución. En el presente texto  constitucional pasa a ser norma vigente, expresiva de la más acertada definición democrática en torno a la soberanía popular. 

Dada, firmada y sellada en Ciudad Bolívar, Estado Bolívar, a los treinta días del mes de enero del año 2000. Años 189º de la Independencia y 140º de la Federación.

EL PRESIDENTE,  

LUIS MIQUILENA 

EL PRIMER 

VICEPRESIDENTE (E),  

ARISTÓBULO ISTÚRIZ 

EL SEGUNDO 

VICEPRESIDENTE,  

ARISTÓBULO ISTÚRIZ 

LOS 

CONSTITUYENTES: 

CONSTITUYENTES NACIONALES, 

ALFREDO PEÑA 

ALLAN BREWER CARÍAS 

(AUSENTE) ÁNGELA ZAGO 

EARLE HERRERA 

EDMUNDO CHIRINOS 

EUSTOQUIO 

CONTRERAS 

GUILLERMO GARCÍA 

PONCE HERMÁNN 

ESCARRÁ 

JESÚS RAFAEL 

SULBARÁN LEOPOLDO 

PUCHI 

LUIS VALLENILLA  

MANUEL QUIJADA  

MARISABEL DE 

CHÁVEZ PABLO 

MEDINA 

PEDRO ORTEGA DÍAZ  

REYNA ROMERO GARCÍA  

RICARDO COMBELLAS  

TAREK WILLIAM SAAB  

VINICIO ROMERO 

MARTÍNEZ 

CONSTITUYENTES POR DISTRITO FEDERAL DESIRÉE SANTOS AMARAL 

ELIÉZER REINALDO OTAIZA 

CASTILLO ERNESTO ALVARENGA 

FREDDY ALIRIO BERNAL 

ROSALES JULIO CÉSAR 

ALVIÁREZ 

NICOLÁS MADURO 

MOROS SEGUNDO 

MELÉNDEZ 

VLADIMIR VILLEGAS

CONSTITUYENTES POR 

AMAZONAS LIBORIO GUARULLA GARRIDO NELSON SILVA 

CONSTITUYENTES POR ANZOÁTEGUI ÁNGEL 

RODRÍGUEZ DAVID 

DE LIMA SALAS  

DAVID FIGUEROA 

ELÍAS LÓPEZ 

PORTILLO GUSTAVO 

PEREIRA 

CONSTITUYENTES POR APURE CRISTÓBAL JIMÉNEZ 

RAFAEL RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ 

CONSTITUYENTES POR 

ARAGUA ALBERTO JORDÁN 

HERNÁNDEZ ANTONIO DI 

GIAMPAOLO BOTTINI CARLOS TABLANTE 

HUMBERTO 

PRIETO OSCAR 

FEO 

CONSTITUYENTES POR BARINAS  FRANCISCO EFRAÍN VISCONTI OSORIO JOSÉ LEÓN TAPIA 

CONTRERAS 

CONSTITUYENTES POR BOLÍVAR  ALEJANDRO DE JESÚS SILVA MARCANO ANTONIO BRICEÑO DANIEL DÍAZ 

LEONEL JIMÉNEZ 

CARUPE VICTORIA 

MATA 

CONSTITUYENTES POR CARABOBO ELIO GÓMEZ GRILLO 

MANUEL VADELL GRATEROL AMÉRICO DÍAZ NÚÑEZ 

BLANCANIEVE 

PORTOCARRERO DIEGO 

SALAZAR 

FRANCISCO JOSÉ AMELIACH ORTA JUAN JOSÉ MARÍN LAYA OSCAR NAVAS 

TORTOLERO SAÚL 

ORTEGA

CONSTITUYENTES POR COJEDES HAYDÉE DE 

FRANCO JUAN 

BAUTISTA PÉREZ 

CONSTITUYENTES POR DELTA AMACURO CÉSAR PÉREZ 

MARCANO RAMÓN 

ANTONIO YÁNEZ 

CONSTITUYENTES POR FALCÓN JESÚS MONTILLA 

APONTE SOL MUSSETT 

DE PRIMERA YOEL 

ACOSTA CHIRINOS 

CONSTITUYENTES POR 

GUÁRICO ÁNGEL EUGENIO 

LANDAETA PEDRO SOLANO 

PERDOMO RUBÉN ALFREDO 

ÁVILA ÁVILA 

CONSTITUYENTES POR 

LARA ANTONIO JOSÉ 

GARCÍA GARCÍA ENRIQUE 

PERAZA 

HENRI 

FALCÓN  

LENÍN 

ROMERO 

LUIS REYES REYES 

MIRNA TERESA VIES DE 

ÁLVAREZ REINALDO ROJAS 

CONSTITUYENTES POR MÉRIDA ADÁN CHÁVEZ FRÍAS 

FLORENCIO ANTONIO PORRAS 

ECHEZURÍA PAUSIDES SEGUNDO REYES GÓMEZ 

CONSTITUYENTES POR MIRANDA ELÍAS JAUA 

MILANO FREDDY 

GUTIÉRREZ  

HAYDÉE MACHÍN 

JOSÉ GREGORIO VIELMA 

MORA JOSÉ VICENTE 

RANGEL ÁVALOS 

LUIS GAMARGO MIGUEL 

MADRIZ RAÚL ESTÉ  

RODOLFO SANZ WILLIAM 

LARA WILLIAM OJEDA

CONSTITUYENTES POR MONAGAS JOSÉ GREGORIO BRICEÑO 

TORREALBA MARELIS PÉREZ 

MARCANO 

NUMA ROJAS VELÁSQUEZ 

CONSTITUYENTES POR NUEVA ESPARTA ALEXIS NAVARRO 

ROJAS VIRGILIO 

ÁVILA VIVAS 

CONSTITUYENTES POR PORTUGUESA ANTONIA MUÑOZ 

MIGUEL A. GARRANCHÁN 

VELÁSQUEZ WILMAR ALFREDO CASTRO SOTELDO 

CONSTITUYENTES POR SUCRE 

JESÚS MOLINA 

VILLEGAS JOSÉ LUIS 

MEZA 

LUIS AUGUSTO ACUÑA CEDEÑO 

CONSTITUYENTES POR 

TÁCHIRA MARÍA IRIS VARELA 

RANGEL RANGEL RONALD 

BLANCO LA CRUZ SAMUEL 

LÓPEZ 

TEMÍSTOCLES SALAZAR 

CONSTITUYENTES POR TRUJILLO GERARDO 

MÁRQUEZ GILMER 

VILORIA 

CONSTITUYENTES POR VARGAS ANTONIO 

RODRÍGUEZ JAIME 

BARRIOS 

CONSTITUYENTES POR YARACUY BRAULIO ÁLVAREZ  

NÉSTOR LEÓN 

HEREDIA 

CONSTITUYENTES POR ZULIA 

ALBERTO 

URDANETA ATALA 

URIANA 

FROILÁN BARRIOS 

NIEVES GASTÓN 

PARRA LUZARDO

GEOVANY DARÍO FINOL 

FERNÁNDEZ JORGE LUIS 

DURÁN CENTENO 

LEVY ARRON ALTER 

VALERO MARÍA DE 

QUEIPO 

MARIO ISEA 

BOHÓRQUEZ RAFAEL 

COLMENÁREZ 

ROBERTO JIMÉNEZ 

MAGGIOLO SILVESTRE VILLALOBOS 

YLDEFONSO FINOL 

CONSTITUYENTES POR LAS COMUNIDADES INDÍGENAS 

GUILLERMO 

GUEVARA JOSÉ 

LUIS GONZÁLEZ 

NOELÍ POCATERRA DE 

OBERTO 

LOS 

SECRETARIOS,  

ELVIS AMOROSO  

ALEJANDRO 

ANDRADE

PREÁMBULO 

El pueblo de Venezuela, en ejercicio de sus poderes creadores e invocando la protección de Dios, el ejemplo histórico de nuestro Libertador Simón Bolívar y el heroísmo y sacrificio de nuestros antepasados aborígenes y de los precursores y forjadores de una patria libre y soberana; 

Con el fin supremo de refundar la República para establecer una sociedad  democrática, participativa y protagónica, multiétnica y pluricultural en un Estado de justicia federal y descentralizado, que consolide los valores de la libertad, la independencia, la paz, la solidaridad, el bien común, la integridad territorial, la convivencia y el imperio de la ley para ésta y las futuras generaciones; asegure el derecho a la vida, al trabajo, a la cultura, a la educación, a la justicia social y a la igualdad sin discriminación ni subordinación alguna; promueva la cooperación pacífica  

entre las naciones e impulse y consolide la integración latinoamericana de acuerdo con el principio de no intervención y autodeterminación de los pueblos, la garantía universal e indivisible de los derechos humanos, la democratización de la sociedad  internacional, el desarme nuclear, el equilibrio ecológico y los bienes jurídicos ambientales como patrimonio común e irrenunciable de la humanidad; 

En ejercicio de su poder originario representado por la Asamblea Nacional Constituyente mediante el voto libre y el referendo democrático, 

Decreta la siguiente: 

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela 

TÍTULO I 

PRINCIPIOS 

FUNDAMENTALES 

Artículo 1 

La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional, en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador. 

Son derechos irrenunciables de la Nación la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional. 

Artículo 2 

Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de  Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la  responsabilidad social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética  y el pluralismo político.

Artículo 3 

El Estado tiene como fines esenciales la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes reconocidos y consagrados en esta Constitución. 

La educación y el trabajo son los procesos fundamentales para garantizar dichos fines. 

Artículo 4 

La República Bolivariana de Venezuela es un Estado federal descentralizado en los términos consagrados en esta Constitución, y se rige por los principios de integridad  territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad. 

Artículo 5 

La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público. 

Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos. 

Artículo 6 

El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y de las entidades  políticas que la componen, es y será siempre democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables. 

Artículo 7 

La Constitución es la norma suprema y el fundamento del ordenamiento jurídico. Todas las personas y los órganos que ejercen el Poder Público están sujetos a esta Constitución. 

Artículo 8 

La bandera nacional con los colores amarillo, azul y rojo; el himno nacional Gloria al bravo pueblo y el escudo de armas de la República son los símbolos de la patria. 

La ley regulará sus características, significados y usos. 

Artículo 9 

El idioma oficial es el castellano. Los idiomas indígenas también son de uso oficial para los pueblos indígenas y deben ser respetados en todo el territorio de la República, por constituir patrimonio cultural de la Nación y de la humanidad.

  • septiembre 30, 2026

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TÉRMINOS Y CONDICIONES GENERALES DE USO
CAPÍTULO I: DECLARACIONES PRELIMINARES, CAPACIDAD Y MARCO DE IDENTIFICACIÓN
1.1. Naturaleza del Contrato de Adhesión Electrónica y Aceptación de Términos:
El acceso, descarga, navegación, registro y uso activo del ecosistema tecnológico integrado bajo la denominación comercial de “Botón Legal” —el cual comprende de manera unificada su plataforma web, interfaces de programación de aplicaciones (API) y aplicaciones móviles nativas para entornos iOS y Android— constituye un acuerdo bilateral vinculante y de adhesión formal entre el sujeto que interactúa con la interfaz (en lo sucesivo, el “Usuario”) y la entidad mercantil propietaria del software. A todos los efectos del ordenamiento jurídico sustantivo y procesal de la República Bolivariana de Venezuela, así como de las normativas de comercio electrónico transfronterizo, se declara que la titularidad exclusiva, los derechos de propiedad intelectual, el código fuente y la explotación comercial de dicho entorno digital corresponden legítimamente a la sociedad mercantil Producciones Botón Digital, C.A., domiciliada en la ciudad de Caracas, República Bolivariana de Venezuela e inscrita bajo el Registro de Información Fiscal (R.I.F.) número J-40102967-1 (en lo sucesivo, “LA OPERADORA”). La ejecución de cualquier comando digital de aceptación, la cumplimentación de registros de cuenta o la simple permanencia e interacción dentro del sistema, perfecciona el consentimiento expreso, informado e irrevocable del Usuario respecto a la totalidad de las cláusulas aquí tipificadas, adquiriendo fuerza obligatoria entre las partes. Para salvaguardar la transparencia institucional y canalizar formalmente cualquier incidencia legal o aclaratoria sobre el alcance de estas condiciones, LA OPERADORA centraliza sus comunicaciones legales corporativas exclusivamente a través de la dirección electrónica institucional: info@botonlegal.com, descartando cualquier otro medio de mensajería o soporte que no haya sido expresamente habilitado por la junta directiva de la organización.
1.2. Declaración de Capacidad Civil y Restricción Etaria de Acceso:
La habilitación de perfiles de usuario y la posterior utilización de las herramientas avanzadas de procesamiento de datos incorporadas en la plataforma presuponen, de forma obligatoria, que el titular de la cuenta goza de la mayoría de edad legal y de la plena capacidad de obrar requerida por el ordenamiento civil de la República Bolivariana de Venezuela para celebrar contratos de adhesión electrónica vinculantes. LA OPERADORA restringe de manera categórica el acceso a sus entornos digitales a todo individuo que no cumpla con el umbral mínimo de dieciocho (18) años de edad al momento de su primera interacción con la interfaz. Al completar los campos de registro, el Usuario efectúa una declaración jurada implícita sobre su idoneidad legal y cronológica, eximiendo a la sociedad mercantil de cualquier responsabilidad derivada de la falsificación, omisión o alteración de estos datos personales.
Ante la menor sospecha o comprobación técnica de que una cuenta activa pertenece o está siendo operada por un menor de edad, LA OPERADORA activará sus protocolos de exclusión perentoria. Esta acción técnica faculta a la organización para dar de baja el perfil de forma inmediata, restringir los tokens de acceso y proceder al borrado definitivo de cualquier traza de información en los servidores, sin que dicha resolución forzosa por motivos de seguridad informática genere derecho a reclamaciones, indemnizaciones o reactivaciones de ninguna naturaleza.
1.3. Consentimiento para el Tratamiento de Datos y Registro de Auditoría:
El Usuario autoriza de forma expresa e inequívoca a LA OPERADORA para almacenar, procesar y auditar los registros de navegación, direcciones IP, metadatos de conexión y el contenido de las consultas (prompts) introducidas en la interfaz de Inteligencia Artificial. Este registro se conserva estrictamente con fines de optimización del software, seguridad perimetral y cumplimiento legal, quedando facultada la empresa para suministrar dicha información a los órganos de investigación penal del Estado ante la presunción de la comisión de un hecho punible.
CAPÍTULO II: RÉGIMEN DE GESTIÓN DE FONDOS, VALIDACIÓN TRANSACCIONAL Y POLÍTICA TARIFARIA
2.1. Mecanismo de Acreditación de Saldo y Validación de Operaciones Financieras: La activación de las cuotas operativas de consulta y el acceso continuado a las modalidades Premium de la plataforma se encuentran estrictamente condicionados a la liquidación efectiva y comprobable de los importes tarifarios correspondientes en las cuentas receptoras de LA OPERADORA. El Usuario asume la obligación de suministrar, a través de los campos de verificación dispuestos en la interfaz, los metadatos y códigos de referencia emitidos por las instituciones financieras que certifiquen el origen y destino de la transacción. El procesamiento, acreditación y asignación de saldo no operan de forma automática por la simple inserción de dichos datos; el sistema se reserva un margen técnico de seguridad operativa para que los departamentos administrativos de la organización realicen las auditorías cruzadas e inspecciones de flujo necesarias que confirmen el ingreso real de los activos en el patrimonio de la sociedad mercantil. Es responsabilidad exclusiva del Usuario cerciorarse de la exactitud de los números de aprobación e importes declarados, bajo el entendido de que cualquier discrepancia, omisión o duplicidad en los registros aportados suspenderá de inmediato el proceso de validación transaccional, permaneciendo el perfil de acceso restringido hasta tanto se complete la aclaratoria técnica correspondiente.
2.2. Política de Transacciones Definitivas y Exclusión Absoluta de Reembolsos:
LA OPERADORA establece de manera vinculante que toda transacción financiera efectivamente validada y acreditada dentro del sistema reviste un carácter definitivo, irrevocable y no sujeto a devolución.
Cláusula de Consumo Inmediato de Cuota: La adquisición de cualquier modalidad de suscripción o habilitación de perfiles profesionales faculta al Usuario al uso de las capacidades de la interfaz desde el primer segundo de su acreditación. Al ser un servicio de ejecución instantánea y puesta a disposición de infraestructura tecnológica, el Usuario acepta que no existe derecho de retracto ni reversión de fondos una vez que el sistema ha procesado la activación de los entornos de consulta.
Imputación por Errores de Terceros: Las sumas transferidas a las cuentas de la organización no serán objeto de reintegro en aquellos supuestos donde el Usuario alegue errores de digitación en los importes, duplicaciones generadas por las interfaces bancarias de origen, o fallos en la conectividad ajenos a los servidores de la plataforma. La carga de la verificación recae exclusivamente en el emisor de los fondos, considerándose cada pago validado como una aceptación conforme del servicio tarifado.
2.3. Potestad de Ajuste Unilateral de Tarifas y Cuotas de Servicio Sin Previo Aviso:
LA OPERADORA se reserva la facultad corporativa, discrecional, absoluta y exclusiva de modificar, reestructurar, incrementar o variar las tarifas de sus planes de suscripción, así como de alterar las cuotas operativas de consulta asignadas a los perfiles, en cualquier momento y sin obligación de emitir notificación previa, preaviso o justificación administrativa a los Usuarios. Estas modificaciones tarifarias responderán libremente a las necesidades de adaptación económica de la compañía, fluctuaciones del mercado tecnológico, mejoras estructurales en las interfaces o actualizaciones en el core algorítmico del ecosistema digital, entrando en vigencia de forma inmediata a partir de su carga en el sistema; por consiguiente, el Usuario asume la total responsabilidad de verificar los costos vigentes antes de realizar cualquier transferencia de fondos, bajo el entendido de que la ejecución de un nuevo pago tras un ajuste de precios constituye una aceptación tácita, incondicional e irreversible de las nuevas condiciones comerciales fijadas por la organización.
Adición de Mantenimiento Técnico: El Usuario acepta que la plataforma requiere de ventanas de mantenimiento informático, actualizaciones de servidores y parches de seguridad que podrán suspender temporalmente el acceso al ecosistema tecnológico. Dichas interrupciones programadas o imprevistas por fuerza mayor no constituirán un incumplimiento contractual de LA OPERADORA, ni darán derecho al reclamo de compensaciones económicas, extensiones automáticas de membresías o rebajas tarifarias.
2.4. Régimen Impositivo y Expresión Monetaria:
Todas las tarifas, planes y cánones de membresía publicados en la plataforma se entienden expresados con exclusión de los tributos de ley, debiendo el Usuario soportar el pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA) correspondiente al momento de la facturación. En caso de que las tarifas sean referenciadas en moneda extranjera, el pago equivalente en Bolívares se calculará única y exclusivamente a la tasa de cambio oficial aplicable emitida por el Banco Central de Venezuela (BCV) para la fecha de la efectiva transferencia de fondos.
CAPÍTULO III: REGULACIÓN DEL DIRECTORIO PROFESIONAL Y ADMISIÓN DE ABOGADOS

3.1. Membresía de Acceso Gremial y Condiciones de Indexación en el Directorio:
La habilitación de un perfil profesional dentro del Directorio Técnico de la plataforma, así como el acceso a los módulos avanzados de asistencia e interacción cognitiva, está estrictamente reservada para aquellos profesionales que cumplan con el régimen de afiliación comercial de la empresa. El mantenimiento de dicha indexación se regirá bajo las siguientes condiciones imperativas:
I. Adquisición del Canon de Membresía: El profesional del derecho deberá sufragar las tarifas de suscripción vigentes fijadas por LA OPERADORA para poder figurar en el Directorio Público y utilizar las herramientas algorítmicas de soporte.
II. Veracidad de Credenciales: El titular del perfil asume la obligación de aportar datos curriculares, números de filiación gremial e identificaciones civiles plenamente veraces y vigentes, siendo el único responsable por cualquier inexactitud presentada.
III. Autonomía Operativa: La vigencia de la membresía otorga el derecho de uso de la infraestructura tecnológica mas no garantiza un posicionamiento fijo, destacado o preferencial dentro de las búsquedas ordinarias que realizan los usuarios clientes, las cuales se basan en criterios técnicos internos del sistema.
IV. Inexistencia de Sanciones Gremiales: El Usuario Abogado declara bajo juramento que no se encuentra sujeto a ninguna medida de suspensión, inhabilitación o sanción disciplinaria dictada por el Colegio de Abogados respectivo, el IPSA, o por cualquier órgano jurisdiccional competente de la República, obligándose a notificar a LA OPERADORA de forma inmediata si su estatus legal variase.
3.2. Cláusula de Intermediación Neutra y Exclusión de Comisión Comercial:
LA OPERADORA DECLARA EXPRESAMENTE QUE SU FUNCIÓN SE LIMITA EXCLUSIVAMENTE A PROVEER LA INFRAESTRUCTURA TECNOLÓGICA que sirve como puente de comunicación e indexación entre los Usuarios Clientes y los profesionales del derecho debidamente inscritos en el Directorio. En consecuencia, la relación jurídica, contractual, económica o de patrocinio judicial que se derive de dicho contacto concierne única y estrictamente a las partes involucradas.
LA SOCIEDAD MERCANTIL NO PERCIBE, NI COBRA, NI RETIENE NINGÚN TIPO DE COMISIÓN, porcentaje o tasa administrativa sobre los honorarios profesionales, acuerdos económicos o transacciones comerciales que los abogados pacten de forma privada con sus representados. Al no tener injerencia ni control sobre las asesorías brindadas, los pactos de cuota litis o los pagos de servicios externos, las partes liberan de forma absoluta e irrevocable a LA OPERADORA de cualquier reclamación por incumplimientos contractuales, disputas de honorarios, estafas, o deficiencias en la asistencia letrada, asumiendo los contratantes de manera exclusiva el riesgo civil y comercial de sus transacciones.
3.3. Derecho de Admisión y Potestad Unilateral de Baja Técnica o Suspensión del Perfil del Abogado:
LA OPERADORA se reserva de forma exclusiva, discrecional y soberana el derecho de admisión, permanencia e indexación de cualquier profesional del derecho dentro de su ecosistema digital.
La detección de patrones de actividad inusuales, la alteración técnica de las interfaces, la formulación de consultas que apunten a vectores de abuso algorítmico, o la acumulación de reportes por parte de los usuarios, facultarán a la empresa para aplicar medidas restrictivas inmediatas. Estas medidas incluyen la suspensión temporal del perfil o la baja técnica definitiva e irreversible de la membresía gremial sin necesidad de notificación previa, procedimiento administrativo o declaración judicial, y sin que ello genere derecho a reembolso de los cánones de suscripción previamente abonados. Asimismo, la comprobación de cualquier sanción disciplinaria, suspensión gremial o apertura de investigación penal contra el profesional facultará a LA OPERADORA para proceder con la remoción inmediata y definitiva de su perfil sin derecho a indemnización alguna.

3.4. Régimen de Interacción Pública: Sistema de Puntuación, Valoraciones y Comentarios por Usuarios:
La plataforma incorpora una herramienta interactiva que faculta a los Usuarios Clientes a calificar la experiencia de contacto, asignar puntuaciones métricas y emitir comentarios visibles en el perfil público de los Usuarios Abogados. Este sistema opera como un canal de transparencia comunitaria automatizado. LA OPERADORA no edita, filtra, pre-aprueba ni altera de forma ordinaria las valoraciones o textos introducidos por los usuarios, actuando como un mero depositario técnico de las opiniones vertidas en la interfaz.
La responsabilidad civil, administrativa o penal derivada de comentarios que puedan considerarse difamatorios, injuriosos o inexactos recae exclusivamente de forma directa sobre el usuario emisor de la opinión. Los abogados indexados aceptan la existencia de este módulo interactivo como condición inherente a su membresía y renuncian a intentar cualquier acción legal de resarcimiento o demanda de daños y perjuicios contra la sociedad mercantil por causa de valoraciones negativas. LA OPERADORA se reserva el derecho técnico exclusivo de remover aquellos comentarios que violen la ley, incorporen lenguaje obsceno o contengan datos sensibles expuestos de forma indebida.
CAPÍTULO IV: ESTATUTO REGULATORIO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y ASISTENCIA COGNITIVA
4.1. Calificación Jurídica Restringida: Orientación Preliminar Automatizada de Carácter Informativo:
La infraestructura de procesamiento de lenguaje natural y los módulos analíticos incorporados en la interfaz operan estrictamente bajo un modelo algorítmico diseñado para extraer variables fácticas, contrastarlas de forma automatizada con bases de datos estructuradas de la legislación vigente en la República Bolivariana de Venezuela y desplegar una respuesta lógica contextualizada en la pantalla del dispositivo del Usuario. El funcionamiento de este entorno cognitivo se circunscribe de manera exclusiva a la provisión de un servicio de información técnica automatizada.
Queda establecido de forma taxativa que el contenido de las respuestas, esquemas informativos, guías algorítmicas o interacciones textuales generadas por la Inteligencia Artificial no constituye, ni podrá ser interpretado bajo ninguna circunstancia, como un dictamen jurídico formal, una consulta legal vinculante, un dictamen pericial, ni una asesoría profesional formal. Esta herramienta tecnológica ha sido desarrollada con el único fin de ofrecer una orientación preliminar descriptiva de carácter eminentemente informativo para facilitar la comprensión general del marco normativo; en consecuencia, el uso del asistente automatizado no sustituye, ni tiene la capacidad de reemplazar, el criterio técnico, la consultoría presencial y el análisis casuístico que realiza un profesional del derecho debidamente colegiado y habilitado para el ejercicio de la abogacía en el territorio nacional.
4.2. Exención de Responsabilidad Profesional por Respuestas Algorítmicas:
LA OPERADORA no garantiza la infalibilidad, exactitud absoluta, actualización en tiempo real o idoneidad para casos específicos de las respuestas e interpretaciones normativas generadas por sus motores de Inteligencia Artificial. El Usuario reconoce que los sistemas automatizados basados en procesamiento de lenguaje natural pueden experimentar sesgos técnicos, desactualizaciones de gacetas oficiales o limitaciones analíticas propias del desarrollo del software. En consecuencia, el uso de la información obtenida a través de la consola se realiza bajo el exclusivo y estricto riesgo del Usuario. La sociedad mercantil, sus directivos, desarrolladores y aliados comerciales no asumirán responsabilidad civil, mercantil, penal o administrativa alguna por daños directos, indirectos, pérdidas financieras, decisiones patrimoniales erróneas, sanciones administrativas o perjuicios legales derivados del uso, interpretación o aplicación práctica que el Usuario o los profesionales del derecho indexados den a los resultados arrojados por el sistema. LA OPERADORA no se hace responsable por omisiones, interpretaciones erróneas o lagunas del sistema de Inteligencia Artificial derivadas de reformas legislativas recientes o gacetas oficiales publicadas que no hayan sido procesadas, indexadas o estructuradas en el core de datos del software al momento de la consulta del Usuario.
4.3. Inexistencia de Relación de Mandato, Patrocinio Judicial o Consulta Vinculante:
El uso ordinario de las herramientas automatizadas, el pago de las membresías de acceso gremial o el envío de datos a través de la interfaz no configuran, bajo ninguna circunstancia, un contrato de mandato, una relación de confianza letrada (intuitu personae), ni un compromiso de patrocinio judicial entre el Usuario y LA OPERADORA. La empresa no ejerce la abogacía ni ofrece servicios de representación ante tribunales u órganos administrativos.
Ningún flujo de texto emitido por el sistema informático podrá ser invocado como una consulta vinculante que obligue a la organización a sostener un criterio legal determinado. Asimismo, el silencio administrativo, la interrupción temporal en la entrega de respuestas algorítmicas o las fallas generales de conectividad en los servidores no implican la aceptación tácita de responsabilidades procesales, ni interrumpen los lapsos o términos legales de los asuntos privados del Usuario, siendo este el único obligado a velar por la defensa de sus derechos a través de profesionales debidamente habilitados.
CAPÍTULO V: RÉGIMEN DE PROHIBICIONES, VECTORES DE ABUSO Y SEGURIDAD INFORMÁTICA
5.1. Uso Indebido de la Interfaz: Prohibición de Ingeniería Inversa, Scraping, Denegación de Servicio (DoS) y Spam de Prompts:
El desarrollo estructural del software y la seguridad de sus servidores imponen un marco de restricciones absolutas sobre la conducta técnica del Usuario. Queda terminantemente prohibida la ejecución, intento o facilitación de las siguientes operaciones dentro del entorno digital:
Vectores de Extracción Automatizada (Scraping): El uso de scripts, bots, arañas web (crawlers) o cualquier mecanismo automatizado para extraer en masa el código fuente, la base de datos de abogados indexados, la jurisprudencia estructurada o las respuestas generadas por los modelos cognitivos de la plataforma.
Ingeniería Inversa y Clonación: Cualquier procedimiento técnico orientado a descompilar, desensamblar, descifrar o replicar la arquitectura lógica, los algoritmos de filtrado legal o el diseño de las interfaces de programación de aplicaciones (API) propiedad de la compañía.
Alteración Algorítmica y Secuestro de Directivas (Prompt Injection): La introducción deliberada de instrucciones textuales, comandos ocultos o secuencias de prompts diseñadas para evadir las directrices éticas del sistema, forzar al asistente a emitir criterios fuera de su programación original o comprometer la estabilidad operativa del entorno de computación lingüística.
Saturación del Sistema (Ataques DoS/DDoS): La ejecución de peticiones masivas concurrentes de forma maliciosa con el propósito de saturar el ancho de banda, colapsar el núcleo de procesamiento de datos o interrumpir la disponibilidad de los servicios informáticos para la comunidad de usuarios.
5.2. Prohibición de Uso de la Asistencia Cognitiva para la Generación de Contenidos con Fines Ilícitos:
Queda terminantemente prohibida la utilización de los módulos de generación de texto y análisis normativo de la plataforma para la elaboración, estructuración o soporte de cualquier tipo de documentación, contrato, simulación de negocio jurídico, minuta o correspondencia que persiga fines ilícitos, fraudulentos, engañosos, de suplantación de identidad o que contravenga las disposiciones de la Ley Orgánica Contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo de la República Bolivariana de Venezuela. El Usuario asume la plena responsabilidad civil y penal por la naturaleza, el destino y el uso práctico que otorgue a los borradores o esquemas informativos generados por la interfaz informática. La confirmación de que un perfil ha empleado el entorno de Inteligencia Artificial para el diseño de estrategias de fraude, esquemas de captación de fondos no autorizados, o la redacción de instrumentos jurídicos destinados a encubrir actividades punibles, facultará a LA OPERADORA para cooperar activamente con las autoridades jurisdiccionales del Estado y los cuerpos de seguridad científica, aportando los registros de auditoría de los prompts y las trazas de IP correspondientes, sin que ello constituya una violación a los acuerdos de confidencialidad o políticas de privacidad del sistema.
5.3. Política de Notificación Responsable de Vulnerabilidades y Reporte de Fallas de Seguridad:
En el supuesto de que un Usuario —sea en su condición de cliente, abogado indexado o investigador técnico— detecte una brecha de seguridad, un fallo en el aislamiento de las bases de datos, un error lógico en la consola de Inteligencia Artificial o cualquier vulnerabilidad latente en la infraestructura del software, queda obligado a seguir el protocolo de revelación responsable aquí establecido:
Paso I / Reporte Privado Inmediato: El hallazgo técnico deberá ser comunicado de forma exclusiva, confidencial y directa a los canales de soporte de LA OPERADORA, adjuntando la traza de código o los pasos detallados para la reproducción del fallo.
Paso II / Periodo de Mitigación Técnica: El descubridor del fallo se compromete a guardar estricta reserva y confidencialidad sobre la vulnerabilidad por un plazo mínimo de noventa (90) días continuos, permitiendo que el equipo de desarrollo de la empresa aplique los parches informáticos necesarios.
Paso III / Prohibición de Exposición Pública: Queda terminantemente prohibida la publicación, divulgación o explotación de la falla en redes sociales, foros de seguridad o medios masivos antes de que la empresa haya corregido el vector de riesgo; cualquier divulgación prematura será considerada un acto malicioso de sabotaje informático, reservándose la organización todas las acciones legales de resarcimiento correspondientes.
CAPÍTULO VI: DISPOSICIONES GENERALES, PROPIEDAD INTELECTUAL Y JURISDICCIÓN APLICABLE
6.1. Titularidad del Activo Tecnológico y Reserva Absoluta de Propiedad Intelectual:
La totalidad de los componentes tangibles e intangibles que integran el ecosistema digital de la plataforma, incluyendo de forma enunciativa más no limitativa: el código fuente, el código objeto, las interfaces gráficas de usuario, el diseño de las consolas de diálogo, los algoritmos de entrenamiento y filtrado normativo de la Inteligencia Artificial, las bases de datos estructuradas de abogados y jurisprudencia, los motores de búsqueda, las marcas comerciales, los nombres de dominio, los logotipos, los isotipos, los manuales de identidad visual y cualquier desarrollo derivado de software, constituyen propiedad exclusiva y soberana de LA OPERADORA o se encuentran debidamente licenciados a su favor por su agencia de desarrollo tecnológico. El otorgamiento del acceso a la plataforma, la activación de perfiles profesionales o la adquisición de suscripciones mensuales y anuales no implican en ningún supuesto la cesión, transferencia, renuncia, enajenación o licencia de derechos de propiedad intelectual, industrial o derechos de autor sobre el activo tecnológico. El Usuario recibe únicamente una licencia de uso personal, temporal, revocable, no exclusiva y no transferible para interactuar con la interfaz de conformidad con las directrices de este contrato, quedando estrictamente prohibida la reproducción, distribución, transformación, comercialización externa o explotación no autorizada de cualquier elemento informático propiedad de la organización, bajo sanción de rescisión inmediata del servicio y el ejercicio de las acciones penales y civiles correspondientes por infracción a la legislación sobre derechos de autor y propiedad industrial vigente.
6.2. Autonomía de las Cláusulas y Preservación de la Validez Contractual (Severabilidad):
La declaración de nulidad, ilegalidad, invalidez o ineficacia de cualquiera de las cláusulas, disposiciones o puntos contenidos en el presente instrumento jurídico por parte de un tribunal competente o autoridad administrativa no afectará, bajo ningún supuesto, la validez, vigencia y fuerza vinculante de las disposiciones restantes.
Las partes acuerdan de forma expresa que la cláusula declarada nula o inejecutable será interpretada, modificada o integrada en el menor grado posible por la empresa para que conserve su espíritu comercial original, manteniendo el resto del contrato su plena eficacia y obligatoriedad legal como si la disposición afectada nunca se hubiese incorporado.
6.3. Del Régimen Jurídico, Fuero Convencional y Disposiciones Adjetivas:
Cualquier controversia, reclamación, duda o discrepancia que surja entre las partes respecto de la interpretación, cumplimiento o ejecución de estos Términos y Condiciones deberá ser resuelta obligatoriamente siguiendo el procedimiento escalonado de resolución de disputas que se detalla a continuación:
Fase de Arreglo Directo y Negociación Amistosa: Las partes se comprometen a notificar formalmente por escrito la existencia de la disputa a la contraparte. A partir de dicha notificación, se abrirá un lapso perentorio de treinta (30) días continuos para que los representantes de las partes o el Usuario y LA OPERADORA intenten alcanzar un acuerdo mutuo y amistoso de manera directa.
Fase de Mediación Institucional: De no lograrse un acuerdo en la fase previa, las partes acudirán obligatoriamente a un procedimiento de Mediación, de conformidad con lo establecido en la Ley de Arbitraje Comercial venezolana y las pautas de justicia alternativa de la República. Dicho proceso se ventilará ante un Centro de Arbitraje y Mediación debidamente reconocido, con sede en la ciudad de Caracas, designando a un mediador independiente para que facilite la resolución del conflicto.
Jurisdicción Exclusiva y Ley Aplicable: Únicamente en el supuesto de que la mediación resulte infructuosa o sea declarada desierta por el mediador, las partes quedarán facultadas para someter la controversia a la jurisdicción exclusiva de los Tribunales Ordinarios de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, con expresa renuncia por parte del Usuario a cualquier otro fuero, domicilio o inmunidad territorial que le pudiera corresponder. Todo este estatuto y sus fases previas se interpretarán y ejecutarán bajo el amparo de las leyes vigentes de la República Bolivariana de Venezuela.

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Política de privacidad

POLÍTICA DE PRIVACIDAD Y TRATAMIENTO DE DATOS

CAPÍTULO I: ASPECTOS GENERALES Y RESPONSABILIDAD DEL TRATAMIENTO

1.1. Identificación del Responsable Legal y Canales de Comunicación:

La presente Política de Privacidad y Tratamiento de Datos Personales (en lo sucesivo, la “Política de Privacidad”) regula con carácter mandatorio las operaciones de recolección, almacenamiento, indexación, protección, uso, anonimización y transferencia de información ejecutadas dentro del ecosistema digital integrado denominado comercialmente como “Botón Legal”, el cual comprende su portal web, interfaces de programación de aplicaciones (API) y aplicaciones móviles nativas desarrolladas para los entornos operativos Android e iOS.

Para todos los efectos legales, regulatorios, de propiedad intelectual y de responsabilidad civil o administrativa, se declara de forma expresa que la titularidad exclusiva de los derechos de explotación comercial de la marca, el software, la arquitectura técnica, los signos distintivos, así como la condición jurídica de Responsable del Tratamiento de Datos, corresponden única y legítimamente a la entidad mercantil Producciones Botón Digital, C.A., sociedad debidamente inscrita y domiciliada en la ciudad de Caracas, República Bolivariana de Venezuela, titular del Registro de Información Fiscal (R.I.F.) número J-40102967-1 (en lo sucesivo, “LA OPERADORA”).

Cualquier Titular de datos (en lo sucesivo, el “Usuario”) que requiera formular consultas, ejercer los derechos de acceso, rectificación, cancelación u oposición, o revocar los consentimientos otorgados bajo este instrumento, dispondrá de un canal institucional de comunicación directa y atención exclusiva, gestionado por el departamento de seguridad de la información de LA OPERADORA, a través de la dirección de correo electrónico: info@botonlegal.com.

1.2. Declaración de Capacidad Legal y Restricción de Acceso a Menores de Edad:

El ecosistema digital y los servicios de orientación cognitiva automatizada provistos por LA OPERADORA están dirigidos única y exclusivamente a personas naturales que gocen de plena capacidad civil para obligarse válidamente según la legislación de la República Bolivariana de Venezuela, fijándose el umbral mínimo de acceso en dieciocho (18) años de edad. Queda terminantemente prohibido el registro, constitución de credenciales o uso de las interfaces por parte de niños, niñas o adolescentes. LA OPERADORA no recopila, indexa ni procesa de forma intencionada datos personales de menores de edad; en consecuencia, si se detecta la existencia de perfiles constituidos por personas que falseen su declaración de edad, se procederá a la baja técnica inmediata y a la eliminación irreversible de toda la información alojada en los servidores sin que medie derecho a indemnización alguna.

1.3. Ámbito de Aplicación Ecosistémica y Consentimiento Informado:

Los términos, salvaguardas y obligaciones contenidos en la presente Política de Privacidad revisten un carácter mandatorio, vinculante y de ejecución forzosa para cualquier persona natural o jurídica que descargue, acceda, interactúe, se registre o mantenga una cuenta activa dentro del ecosistema digital de la plataforma. A los efectos de este instrumento, el sistema segmenta y define de manera diferenciada a los titulares de la información en dos categorías de usuarios, quienes interactúan con entornos diferenciados de asistencia cognitiva automatizada:

a) Usuarios Clientes: Aquellas personas que acceden a la interfaz con la finalidad de formular consultas, interactuar con los módulos de procesamiento automatizado de lenguaje natural orientativo o consultar el Directorio Profesional, ya sea bajo la modalidad de asignación y cuota operativa de acceso gratuito, o bajo el régimen transaccional de suscripciones avanzadas de carácter Premium.
b) Usuarios Abogados / Profesionales: Aquellos profesionales del derecho que se registran e indexan sus datos curriculares, credenciales, valoraciones y perfiles de atención dentro del Directorio Profesional interno, y que disponen de acceso a herramientas especializadas de asistencia técnico-jurídica, optimización documental y procesamiento algorítmico automatizado para el soporte de su actividad gestionada dentro de la plataforma.
La acción táctil, digital o electrónica de pulsar el botón de aceptación, completar los formularios de registro de cuenta, o el simple hecho de navegar e interactuar con los módulos de la aplicación web o móvil, constituye una manifestación de voluntad expresa, libre, específica, informada e inequívoca. Mediante dicho acto, el Usuario (sea Cliente o Abogado) otorga un mandato de consentimiento a LA OPERADORA para capturar, almacenar, estructurar, disociar y tratar los datos y contenidos indexados en sus respectivas interfaces bajo los estrictos parámetros de seguridad descritos en este documento.

1.4. Ámbito de Jurisdicción, Competencia Territorial y Fundamentación Jurídica Nacional:

La validez, interpretación, ejecución y cumplimiento de la presente Política de Privacidad se rigen de manera exclusiva y excluyente por el ordenamiento jurídico vigente en la República Bolivariana de Venezuela. A tales efectos, el Usuario renuncia de forma expresa a cualquier otro domicilio o fuero que pudiera corresponderle por razones de nacionalidad, ubicación geográfica o residencia transitoria, y se somete formalmente a la jurisdicción de los tribunales de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas para dirimir cualquier controversia legal derivada del uso de la interfaz.
El marco normativo nacional aplicable que fundamenta y valida los procesos técnicos de captura, almacenamiento y resguardo de la información de este ecosistema digital integrado comprende:
a) El Artículo 60 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela: Norma fundamental que tutela el derecho constitucional de los ciudadanos a la protección de su honor, reputación, vida privada, intimidad y propia imagen.
b) La Ley Sobre Delitos Informáticos: Instrumento de orden público que tipifica, regula y sanciona penalmente las conductas asociadas al acceso indebido, espionaje informático, sabotaje, alteración, revelación o uso no autorizado de datos contenidos en sistemas tecnológicos.
c) La Ley de Infogobierno y la Ley de Mensajes de Datos y Firmas Electrónicas: Normativas aplicables en cuanto a la validez legal, eficacia y fuerza probatoria de las interacciones, registros, almacenamiento indexado y manifestaciones de voluntad ejecutadas a través de mensajes de datos y medios electrónicos.
d) Las Disposiciones del Código Civil Venezolano y de la Ley de Propiedad Industrial: Normas rectoras en materia de contratos de adhesión electrónica, obligaciones civiles, responsabilidad extracontractual por hecho propio o de las cosas, y la regulación de la explotación comercial de marcas de servicio.
Esta fundamentación nacional coexiste armónicamente con los estándares de privacidad internacionales exigidos por las plataformas globales de distribución de software móvil, sin que ello implique una prórroga de la competencia territorial fuera de la República Bolivariana de Venezuela.

CAPÍTULO II: MARCO DE COMPATIBILIDAD Y CUMPLIMIENTO INTERNACIONAL

2.1. Estándares para la Región de los Estados Unidos de América (CalOPPA y Estatutos de Privacidad): En virtud del alcance global inherente a las tiendas automatizadas de distribución de software y aplicaciones móviles, LA OPERADORA alinea sus protocolos de transferencia pasiva de datos con las exigencias dispuestas en la Online Privacy Protection Act (CalOPPA) y las secciones correspondientes del Código Civil del Estado de California, Estados Unidos de América. Se garantiza la disposición de interfaces claras que permitan al Usuario identificar los parámetros de información técnica recopilada de forma automatizada (como identificadores de hardware o logs de sesión), asegurando que LA OPERADORA no comercializa, transfiere ni cede dichas estructuras de datos a agencias de publicidad de terceros para fines de monetización secundaria sin consentimiento explícito.
2.2. Estándares para la Región de la Unión Europea y el Reino Unido (GDPR / Data Protection Act): Para aquellos Usuarios que descarguen, accedan o interactúen con la plataforma desde el territorio de los Estados miembros de la Unión Europea o bajo la jurisdicción del Reino Unido, el tratamiento de los flujos de información se ejecutará bajo los estándares de adecuación del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) y la Data Protection Act. A tales efectos, LA OPERADORA asume la posición jurídica de Controlador de Datos con respecto a la información de registro básico e interacciones técnicas de los perfiles. Toda transferencia internacional de datos derivada del uso de la infraestructura se fundamenta en la ejecución del servicio aceptado voluntariamente por el Usuario y en la aplicación de medidas de seguridad digitales proporcionales.
2.3. Estándares para América Latina, Asia-Pacífico y Oceanía: LA OPERADORA asimila y homologa de forma sistemática sus procesos de gestión de bases de datos a los principios transnacionales de legalidad, finalidad, calidad y confidencialidad que rigen las legislaciones de protección de datos en la región de América Latina, los trece principios fundamentales de la Privacy Act de Australia, así como las regulaciones de la Personal Data Protection Act (PDPA) vigentes en las jurisdicciones de Singapur y Malasia. El acceso facultativo a los mercados globales de aplicaciones somete las políticas operativas de la interfaz a dichas directrices globales con el único fin de resguardar la seguridad del consumidor digital y la integridad transfronteriza de la información.

CAPÍTULO III: CATEGORÍAS DE DATOS OBJETO DE TRATAMIENTO

3.1. Datos de Registro, Constitución de Cuentas y Credenciales de Acceso:

LA OPERADORA recopila, estructura y almacena la información estrictamente necesaria para proveer, validar, individualizar y asegurar los perfiles de acceso de las distintas categorías de usuarios dentro del entorno digital. Estos flujos de información se dividen y tratan de la siguiente manera:
a) Para Usuarios Clientes: Comprende todas las estructuras de datos suministradas de forma voluntaria durante el proceso de alta o actualización de cuenta, incluyendo, de forma enunciativa pero no limitativa: nombres y apellidos, direcciones de correo electrónico corporativo o personal, números de abonado telefónico, identificadores alfanuméricos de usuario, contraseñas encriptadas y cualquier otra información de contacto o perfil requerida por la interfaz para habilitar los entornos de consulta automatizada o suscripción Premium.
b) Para Usuarios Abogados / Profesionales: Comprende el espectro de información necesario para la indexación y validación de su ejercicio profesional dentro del Directorio Técnico, incluyendo, sin limitación alguna: nombres y apellidos, datos de contacto telefónico y electrónico, información curricular, especializaciones jurídicas, fotografías de perfil, números de filiación gremial o institucional, datos de identificación civil, y cualquier soporte documental digitalizado que sea requerido por la plataforma para la verificación de su idoneidad, identidad y estatus profesional.
El Usuario (Cliente o Abogado) garantiza que todos los datos e informaciones suministrados para la constitución de su credencial de acceso son exactos, veraces, vigentes y de su exclusiva titularidad, asumiendo de forma directa toda responsabilidad civil, administrativa o penal por la introducción de datos falsos, inexactos o pertenecientes a terceros sin la debida autorización legal.

3.2. Datos de Notificación, Conciliación Financiera y Gestión Transaccional de Suscripciones:

Para la habilitación formal, el control de las cuotas operativas mensuales y la validación de las suscripciones avanzadas de carácter Premium, LA OPERADORA procesa un espectro detallado de información estrictamente vinculado a la verificación y liquidación efectiva de los fondos transferidos por los Usuarios. En virtud del diseño y la arquitectura de seguridad del ecosistema digital, se establece de forma taxativa que la plataforma no recopila, almacena ni procesa de forma directa en sus servidores internos de base de datos ninguna credencial bancaria de acceso, claves secretas, pines de seguridad ni números completos de tarjetas de crédito o débito, delegando la ejecución del procesamiento monetario en las redes de compensación correspondientes.
El flujo integral de tratamiento de datos transaccionales se ejecuta de manera corrida mediante la captura, indexación y almacenamiento de los datos de confirmación emitidos por las instituciones bancarias, corresponsales financieros o plataformas de pago nacionales e internacionales, incluyendo la recopilación de los números de referencia o de aprobación de las transacciones, las marcas de tiempo con fechas y horas exactas de ejecución, los montos específicos de la operación, los nombres y apellidos de los titulares de las cuentas de origen, y los números telefónicos emisores en el caso específico de las operaciones de Pago Móvil procesadas bajo la normativa del Banco Central de Venezuela. Asimismo, LA OPERADORA recopila los archivos multimedia, copias digitalizadas o capturas de pantalla de los comprobantes de soporte que el Usuario adjunta y suministra voluntariamente a través de los formularios de la interfaz con el único propósito de permitir la conciliación técnica y manual de su saldo.
Toda esta información financiera secundaria se integra en un registro histórico de trazabilidad comercial donde se asientan los planes adquiridos por el Usuario, los estados de cuenta internos generados por el sistema, la vigencia cronológica de las cuotas de consulta asignadas, las renovaciones, las suspensiones y los logs de auditoría sobre el uso y consumo de las herramientas de asistencia cognitiva automatizada. LA OPERADORA se reserva el derecho técnico y administrativo unilateral de auditar, suspender temporalmente o revertir de forma definitiva la asignación de cuotas de servicio si se detectan inconsistencias, reportes de transacciones falsas, alteradas, duplicadas o que no hayan sido efectivamente conciliadas y liquidadas en las cuentas receptoras de la entidad mercantil, asumiendo el Usuario la plena responsabilidad civil, administrativa y penal derivada de la presentación de soportes financieros falsificados o de la simulación de transacciones dentro del entorno digital.

3.3. Trazabilidad Técnica, Metadatos de Conectividad y Logs de Seguridad:

El ingreso, navegación e interacción activa de cualquier Usuario dentro de los entornos de la plataforma web o de las interfaces móviles nativas desencadena, de forma paralela y estrictamente automatizada, la captura de trazas técnicas e información analítica secundaria en los servidores de LA OPERADORA. Esta recopilación pasiva no se orienta a la identificación civil del titular de la cuenta, sino al aseguramiento de la estabilidad operativa de la infraestructura, la optimización de los tiempos de carga, el diagnóstico preventivo de errores de interfaz y la mitigación activa de vectores de ataque informático o accesos no autorizados.
Dentro de esta categoría de metadatos de conectividad se indexan y resguardan de manera corrida las direcciones de Protocolo de Internet (IP) desde las cuales se originan las peticiones, las marcas de tiempo detalladas con la fecha y hora exacta de cada solicitud al servidor, los identificadores alfanuméricos únicos de sesión o tokens de autenticación digital, los datos de telemetría sobre la latencia de las respuestas del sistema, el tipo, versión e idioma del navegador web o del sistema operativo del dispositivo móvil utilizado, así como las cadenas de meta-información técnica asociadas a los paquetes de datos transmitidos durante la ejecución de los comandos.
LA OPERADORA procesa y almacena estos registros bajo estrictos protocolos de aislamiento lógico y cifrado simétrico en capas de servidor, lo que impide de forma ordinaria la vinculación directa de estos metadatos técnicos con el perfil de identidad del Usuario en las auditorías de rendimiento diario; no obstante, la entidad mercantil se reserva el derecho de emplear estas estructuras de datos como elementos de prueba digital y trazabilidad legal ante la detección de actividades sospechosas de fraude, suplantación de identidad, denegación de servicio o cualquier otra vulneración activa que atente contra la seguridad informática de la plataforma o la integridad de sus bases de datos.

3.4. Registro de Entradas Textuales y Contenidos de la Interfaz:

La información que los Usuarios Clientes y los Usuarios Abogados digitan voluntariamente dentro de las cajas de diálogo, campos de texto o consolas de consulta automatizada constituye un flujo de datos de contenido que recibe un tratamiento de máxima seguridad y estricta confidencialidad por parte de LA OPERADORA. En el caso específico de los Usuarios Clientes que buscan orientación preliminar basada en legislación venezolana, el sistema procesa el texto de la consulta extrayendo las variables estrictamente fácticas para generar la respuesta asistida, prohibiendo el almacenamiento de estos contenidos asociados a la identidad civil de quien consulta mediante un protocolo de aislamiento de datos. Por su parte, cuando un Usuario Abogado interactúa con las herramientas especializadas de optimización de criterios, análisis de jurisprudencia o soporte de práctica jurídica, la plataforma actúa como un repositorio técnico cerrado, manteniendo los textos introducidos bajo un régimen de estricta confidencialidad corporativa dentro de su perfil.
A los fines de garantizar el blindaje institucional, se establece que el Usuario (sea Cliente o Abogado) es el único y exclusivo responsable por la naturaleza, legalidad y reserva de la información que decida introducir en los campos de texto. LA OPERADORA no supervisa, edita ni audita el contenido de las preguntas individuales, asumiendo el Usuario la obligación de no incorporar datos sensibles de terceros, secretos comerciales, ni información sujeta a reserva judicial sin las debidas autorizaciones. Al presionar el comando de ejecución de consulta, ambas categorías de usuarios otorgan una autorización de procesamiento a la plataforma para el análisis algorítmico inmediato de los textos, bajo el entendido de que dicha interacción no genera una relación formal de mandato, patrocinio judicial ni consultoría profesional entre LA OPERADORA y el titular de la cuenta.

CAPÍTULO IV: REGULACIÓN DE PERMISOS NATIVOS Y ENTORNOS MÓVILES (ANDROID / IOS)

4.1. Declaración de Acceso Facultativo y Control de Periféricos en Dispositivos:

El funcionamiento óptimo, la personalización de las interfaces y la ejecución de características avanzadas dentro de las aplicaciones móviles nativas de la plataforma (ya sea bajo los sistemas operativos iOS de Apple o Android de Google) requieren la habilitación técnica de determinados permisos de hardware y software en el dispositivo del Usuario. LA OPERADORA establece de forma vinculante que el otorgamiento de dichos accesos es estrictamente facultativo y discrecional del titular de la cuenta, quien conserva en todo momento la potestad técnica de revocarlos, limitarlos o modificarlos directamente desde el panel de configuración nativo de su terminal móvil, bajo el entendido de que la denegación de ciertos permisos puede inhabilitar de manera parcial o total la ejecución de módulos específicos del servicio.
En estricta observancia de los principios de finalidad y optimización de datos, la plataforma interactúa únicamente con los periféricos autorizados bajo las siguientes condiciones de licitud:
a) (Gestión de Archivos y Captura Fotográfica): El acceso a las funciones de Almacenamiento, Galería de Archivos Multimedia y Cámara Fotográfica se solicitará con el exclusivo fin de permitir que el Usuario Abogado cargue sus soportes documentales de validación gremial o que el Usuario Cliente adjunte las capturas de pantalla necesarias para la conciliación de sus reportes de pago o personalice de forma inmediata su perfil de cuenta.
b) (Comunicaciones Masivas y Notificaciones Push): El permiso de Notificaciones Push o Alertas de Sistema se utilizará para el despacho de avisos operativos sobre el estado de las suscripciones, confirmaciones de transacciones de fondos y alertas técnicas de las consultas formuladas. Asimismo, el Usuario acepta expresamente que LA OPERADORA podrá utilizar este canal para el envío masivo de campañas informativas, anuncios comerciales, ofertas de servicios, promociones de planes Premium y actualizaciones del ecosistema digital, quedando a salvo el derecho del Usuario de gestionar, mitigar o silenciar la recepción de dichas comunicaciones masivas directamente a través de las configuraciones nativas de su sistema operativo móvil.

CAPÍTULO V: PROTOCOLOS DE SEGURIDAD Y FLUJO DE DATOS EN ENTORNOS DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL

5.1. Disociación Técnica y Canales de Cifrado Simétrico:

Los procesos de transmisión, análisis y respuesta automatizada ejecutados por los módulos cognitivos y de Inteligencia Artificial de la plataforma se realizan bajo estrictas capas corporativas de seguridad informática. Al momento en que un Usuario formula una instrucción o consulta legal en las interfaces de diálogo, la cadena de texto es sometida a un proceso inmediato de desvinculación de identidad en los servidores operativos de la interfaz. Esto garantiza que las solicitudes analizadas por los modelos algorítmicos viajen de forma aislada a los datos de filiación civil, nombres o credenciales del perfil que originó la petición. Toda la información en tránsito se despliega mediante protocolos avanzados de cifrado simétrico (SSL/TLS), bloqueando cualquier intento de interceptación externa por parte de terceros no autorizados.

5.2. Limitación de Almacenamiento Post-Procesamiento y Exclusión de Entrenamiento:

LA OPERADORA implementa políticas de vaciado de memoria caché para asegurar que el contenido específico de las consultas jurídicas complejas no sea indexado de forma permanente en las bases de datos públicas de la interfaz. Una vez que el algoritmo genera y despliega la respuesta automatizada en la pantalla del dispositivo del Usuario, el texto descriptivo de la consulta es purgado de los entornos de ejecución temporal, conservándose únicamente metadatos anónimos de rendimiento con fines de control de calidad técnico. De igual forma, se establece que LA OPERADORA no comercializa, transfiere ni expone el contenido de los prompts o consultas textuales para el entrenamiento de modelos lingüísticos abiertos de terceras empresas, manteniendo los flujos de interacción bajo la exclusiva custodia corporativa de la entidad mercantil.

CAPÍTULO VI: EJERCICIO DE DERECHOS DE ACCESO, RECTIFICACIÓN, CANCELACIÓN Y OPOSICIÓN

6.1. Mecanismos Procesales para la Gestión de Datos Personales: LA OPERADORA garantiza a todos sus Usuarios la facultad inalienable de controlar la información que han suministrado a la plataforma, pudiendo ejercer en cualquier momento sus derechos de consulta, modificación o supresión definitiva. A los fines de materializar el derecho de Acceso, el titular de la cuenta podrá requerir un extracto simplificado de los datos de registro que reposan en las bases de datos activas de la interfaz. De igual manera, mediante el derecho de Rectificación, el Usuario (tanto Cliente como Abogado) conserva la potestad de corregir de forma inmediata cualquier registro inexacto, desactualizado o erróneo de su perfil, asumiendo la carga de verificar la veracidad de la nueva información introducida.
En lo que respecta al derecho de Cancelación o Supresión, se faculta al Usuario a solicitar la eliminación total de su cuenta de acceso, lo que desencadenará un protocolo técnico de borrado irreversible de sus credenciales, historial de consultas y reportes transaccionales de los servidores activos, quedando exceptuados aquellos metadatos analíticos y registros financieros que LA OPERADORA deba conservar por mandato legal o para fines de auditoría fiscal interna.
Finalmente, el derecho de Oposición permite al titular restringir de forma específica el tratamiento de sus datos para fines secundarios, tales como la recepción de las campañas de publicidad masiva autorizadas en este documento, sin que ello implique la pérdida de su acceso a las funciones básicas de la aplicación. Todo procedimiento asociado a estos derechos se canalizará formalmente mediante una solicitud escrita dirigida al canal de soporte técnico de la interfaz, debiendo el solicitante acreditar fehacientemente su identidad civil para evitar fraudes o suplantaciones de perfiles dentro del ecosistema digital.

6.2. Protocolo Automatizado para la Supresión Definitiva de Perfiles y Datos: En estricto cumplimiento de las directrices de distribución de las tiendas globales de aplicaciones (Apple App Store y Google Play Store), la interfaz móvil y la plataforma web disponen de una función nativa, accesible, visible y de ejecución directa dentro del panel de configuración del perfil del Usuario denominada “Eliminar Cuenta”. La activación de este comando digital por parte del Usuario desencadenará de forma automatizada un proceso de purga técnica e irreversible en las bases de datos de LA OPERADORA. Este protocolo técnico ejecutará: (i) la desasociación inmediata de las credenciales de acceso; (ii) la eliminación de los registros de personalización, nombres, filiaciones y datos de contacto; y (iii) el borrado lógico de los historiales de consultas textuales almacenados en caché. Aquellos datos vinculados a transacciones financieras o registros impositivos obligatorios se mantendrán congelados en un repositorio aislado con el único fin de atender auditorías legales, quedando fuera del entorno operativo diario.

CAPÍTULO VII: MODIFICACIONES, VIGENCIA Y CLÁUSULA DE CIERRE OPERATIVO

7.1. Potestad Unilateral de Enmienda y Notificación de Actualizaciones:

LA OPERADORA se reserva el derecho exclusivo, técnico, discrecional y unilateral de modificar, enmendar, ampliar, restringir o actualizar los términos, condiciones y alcances de la presente Política de Privacidad en cualquier momento que lo considere necesario. Estas variaciones pueden responder a la introducción de mejoras tecnológicas en los sistemas de Inteligencia Artificial, reformas en el marco regulatorio legal de la República Bolivariana de Venezuela, exigencias operativas de las tiendas globales de distribución de software (Apple App Store y Google Play Store) o reestructuraciones comerciales en los planes de suscripción. Toda modificación entrará en vigencia y surtirá plenos efectos jurídicos de forma inmediata a partir del momento de su publicación y carga en la interfaz digital, asumiendo el Usuario la carga y obligación de revisar periódicamente este documento para mantenerse al tanto de las condiciones vigentes. Sin perjuicio de lo anterior, LA OPERADORA podrá (mas no estará obligada a) despachar alertas internas o notificaciones push informando sobre cambios sustanciales en el tratamiento de los datos. El uso continuado de la plataforma, el inicio de sesión en las cuentas o la formulación de nuevas consultas con posterioridad a la publicación de una versión enmendada constituirá una aceptación expresa, tácita e irrevocable de los nuevos términos por parte del Usuario.

7.2. Vigencia Indefinida, Divisibilidad Corporativa y Consentimiento Integral:

Este documento de políticas de privacidad mantendrá una vigencia de carácter indefinido en tanto la plataforma se encuentre operativa en el mercado digital o hasta que sea sustituido formalmente por un nuevo texto legal emanado de la entidad mercantil. En caso de que cualquier disposición, cláusula o fragmento del presente texto sea declarado nulo, ilegal, inválido o inaplicable por un tribunal competente o por las autoridades administrativas correspondientes, dicha nulidad se interpretará de forma restrictiva, afectando únicamente a la sección específica viciada. Por consiguiente, el resto de las cláusulas del documento conservarán su plena validez, fuerza vinculante y eficacia jurídica, debiendo integrarse el vacío legal con una interpretación que respete la intención original de LA OPERADORA. Con la aceptación digital de estas políticas al momento de la creación de la cuenta de acceso, el Usuario (ya sea en su rol de Cliente o de Abogado) declara de forma libre, consciente y expresa que ha leído analíticamente, comprendido en su totalidad y aceptado sin reservas cada uno de los capítulos que estructuran este instrumento, otorgando su consentimiento pleno para el tratamiento lícito de sus flujos de información.

7.3. Canal Oficial de Atención al Titular de los Datos:

Para la sustanciación de cualquier duda, reclamación, ejercicio de derechos o solicitudes de aclaratoria respecto a los alcances de este instrumento regulatorio, LA OPERADORA designa como único domicilio electrónico formal y canal de comunicación institucional la dirección de correo electrónico de soporte técnico habilitada para la plataforma info@botonlegal.com. Toda comunicación dirigida por esta vía deberá contener la identificación plena del solicitante y los soportes de identidad civil que validen su condición de titular de la cuenta, comprometiéndose la entidad mercantil a emitir una respuesta técnica y legal en un plazo razonable conforme a las prácticas habituales del sector tecnológico.